Elige tu puente para cruzar el Tyne de Newcastle a Gateshead

Millenium Bridge. Foto Andrew Pickett |Visitbritain.

Elige tu puente para cruzar el Tyne de Newcastle a Gateshead

Recorremos Newcastle upon Tyne y Gateshead: dos ciudades gemelas atractivas, dinámicas y muy muy divertidas

Manena Munar

Madrid

10/11/2019 - 16:00h

Divididas por el río Tyne, unidas por mismas raíces y enfrentadas por la rivalidad vecinal a orillas de las oscuras aguas del río nos esperan las ciudades de Newcastle upon Tyne y Gateshead, conectadas nada menos que por siete puentes.

Desde el cristalino Hotel Hilton a orillas del Tyne se obtiene una vista insólita. Puentes de todos los estilos y épocas se suceden separados apenas por unos metros. La más reciente es la pasarela basculante de uso peatonal y ciclista Millennium Bridge, obra de Wilkinson Eyre Architects, cuya estructura a modo de parpado parece guiñar el ojo cada vez que se alza para brindar el paso a los barcos, o para presumir delante de los turistas.

El palco preferente donde contemplarlo es el restaurante Pitcher & Piano -de salmón exquisito- en la ribera de Newcastle upon Tyne, perfecto para disfrutar del ocaso cuando el Millennium Bridge cambia de color.

Al mismo tiempo, el auditorio SAGE, obra de Norman Foster y situado en la orilla de Gateshead se ilumina dejando entrever su interior, mientras que el Tyne Bridge, de 1928 y hermano menor del Harbour Bridge de Sydney, enciende también sus luces.

Unidas y enfrentadas, las ciudades de Newcastle upon Tyne y Gateshead forman hoy un interesante conjunto arquitectónico y urbanístico

Newcastle upon Tyne puentes. Foto: Visitbritain.
Newcastle upon Tyne puentes. Foto: Visitbritain.

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Raíces comunes a orillas del Tyne

El Tyne ha sido protagonista de la historia de estas dos metrópolis del condado Tyne y Wear, al nordeste de Inglaterra, llevadas a ser una por su situación geográfica y por la ligazón de sus siete puentes.

Dos entidades municipales separadas por el río Tyne que ya fueron un goloso caramelo para normandos y romanos, en los tiempos en que prosperaba el comercio de la lana, para después pasar a ser ciudades industriales dedicadas al carbón y a los astilleros.

El ocaso y la reinvención pasó página a la vieja rivalidad y las ciudades se unieron bajo un modelo arquitectónico que no deja indiferente.

Angel del Norte, en la orilla de Gateshead. Foto: Visitbritain.
Angel del Norte, en la orilla de Gateshead. Foto: Visitbritain.

El renacer del Tyne

En 1977 The Royal Shakespeare Company escogió a Newcastle como su hogar del norte. En 1998 Anthony Gormley levantó en acero el coloso Ángel del Norte de 20 m de altura, orgullo de Gateshead.

El antiguo granero a orillas del Tyne es hoy el espectacular Centro de Arte Moderno Baltic.

Elige tu puente favorito

De los puentes que atraviesan del río destaca el emblemático Tyne Bridge levantado en 1928, por donde pasa la Bupa Great North Run, la media maratón mas grande y popular del mundo desde su nacimiento en 1981.

Centro de arte moderno Baltic. Foto Visitbritain.
El Centro de arte moderno Baltic es otro de los orgullos de la ciudad. Foto: Visitbritain.

Legendarios son también el entrañable e hidráulico Swing Bridge de 1873 y el puente ferroviario High Level Bridge de 1849, diseñado por Robert Stephenson y construido por la familia Hawks, una de las más relevantes dinastías nacidas al calor de la Revolución Industrial.

High Level Bridge fue considerado en sus tiempos la obra de ingeniería más notable de la ciudad. Tanto es así que la misma Reina Victoria se encargó de inaugurarla oficialmente.

Una ciudad llena de vida y contrastes

Es muy agradable pasear por esta ciudad universitaria de gente simpática, cruzar sus puentes y deambular por unas calles llenas de vida y contrastes.

Entre los planes hay que incluir la visita al castillo, erigido por Robert Curthose (el hijo mayor de Guillermo el Conquistador) sobre un emplazamiento romano, que dio nombre a la ciudad -The Castle- cuando fue reconstruido por Enrique II en el siglo XII.

Teatro Real de Newcastle. Foto: Sally Ann Norman.
Teatro Real de Newcastle. Foto: Sally Ann Norman.

Hay que pasear también por la calle Grey, considerada una de las más hermosas de Gran Bretaña, donde se encuentra el Teatro Real, hogar de la Royal Shakespeare Company, coronada por el imponente monumento a Earl Grey que se levantó en 1838 para conmemorar La Ley de Reforma de 1832, cuando éste ostentaba el cargo de primer ministro.

Seguro que nos contarán la leyenda del famoso té Earl Grey cuyo nombre procedería de una partida de esta infusión que un ilustre mandarín regaló a Earl Grey por haber salvado a su barco de un naufragio y qué más tarde Twinings comercializaría con ese nombre.

Grainger Town

Dentro del casco antiguo de Newcastle, llamado Grainger Town en honor a su creador Richard Grainger, está Grainger Market, antaño de carnes y verduras y donde se abrió la tienda pionera de Marks & Spencer que, en 1895 atendía al nombre de Penny Bazaar.

Pintado de rojo y con carteles luminosos añejos y grabados antiguos que testifican sus principios, el Marks & Spencer genuino se codea con el establecimiento donde se pesaba la carne al por mayor y que ahora por una moneda revela hasta el último gramo de la persona que sube a su balanza.

Grainger Market, Newcastle. Foto: Quaid Lagan | Unsplash.
Grainger Market, Newcastle. Foto: Quaid Lagan | Unsplash.

Cafés, restaurantes, galerías, museos, entre ellos el irremplazable Life Science Centre donde científicos, educadores y empresarios se unen para estimular el progreso de las ciencias de la vida conviven en este espacio.

No hay tiempo de aburrirse en esta pequeña-gran ciudad.

El barrio cool

También ineludible es la visita a la vieja zona industrial de Ouseburn Valley, hoy convertida en barrio cultural, sede de la galería de arte independiente Biscuit Factory y de Seven Stories, completísima librería infantil y una de las atracciones líder de Ouseburn.

Hacemos un alto en el camino para saborear gastronomía típica del condado regada de buena cerveza en The Broad Chare, o un delicioso plato de pasta en Carluccio,

en la misma avenida Grey. Y, por qué no, pasamos a tomar el  postre en el Café Royal en la calle Nelson y la copa en Please to Meet You, de seductora decoración, especializado en ginebras y cervezas.

Biscuit Factory. Foto: Visitbritain.
Entre las galerías interesantes destaca Biscuit Factory. Foto: Visitbritain.

Seguimos después la ruta que nos llevará hacia el punto estratégico donde se encuentran, en St. James Park y uno al lado del otro, el colorido arco de entrada a Chinatown y el estadio del emblemático Newcastle United Football Club, sede de las ‘urracas’ (the Magpies), como apodan a los componentes del Newcastle United que,  desde su fundación en 1892, se ha mantenido en la cabecera la mayoría de las temporadas.

En la retaguardia de estadio, cubierta por musgo, recia y pertinaz, la ruina de la muralla romana.

De raíz rockera

Ciudad musical, Newcastle-Gateshead ha sido una de muchos artistas, entre ellos el famoso Gordon Matthew Thomas Sumner, Sting, fue cantante y bajo de la famosa banda de rock The Police hasta que inició su carrera en solitario.

También la banda roquera The Animals, Lindisfarne, Kathryn Tickell o la cantante Cheryl Cole, antigua integrante del grupo británico Girls Aloud.

Puentes sobre el Tyne. Foto: Visitbritain.
Puentes sobre el Tyne. Foto: Visitbritain.

De excursión a Durham

A menos de una hora en tren desde Newcastle se llega a la ciudad universitaria de Durham. El ambiente estudiantil le da un toque de dinamismo a la histórica urbe que guarda sus tradiciones pero avanza con el paso de los tiempos, como se observa en los muchos eventos que se celebran a lo largo del año, entre los que están los famosos conciertos de gospel.

Durante el festival de la luz Lumiere, artistas nacionales e internacionales iluminan Durham durante cuatro noches, del 14 al 17 de noviembre, creando un ambiente totalmente mágico.

Para descubrir la ciudad recomendamos coger un barco -o remar en una piragua- bajo los bucólicos puentes del río Wear para desde allí contemplar la catedral, antes de visitarla como se merece.

Su castillo fue sede episcopal durante siglos hasta que dejó de ser la residencia del obispo y, en 1837, se convirtió en college de la Universidad de Durham.  

Aún hoy la diócesis de Durham es una de las más antiguas del país y su obispo pertenece a la Cámara de los Lores. Tanto el castillo como la catedral están incluidas en el Patrimonio Mundial de la Unesco desde 1986.