Esquí y música clásica: el maridaje menos pensado

La propuesta musical del complejo Schloss Elmau es digna de un gran auditorio. Fotos: Schloss Elmau.

Esquí y música clásica: el maridaje menos pensado

En medio de los Alpes bávaros el exclusivo hotel Schloss Elmau ofrece conciertos clásicos con músicos de primera línea

Juan Pedro Chuet-Missé

Barcelona

18/03/2019 - 12:50h

Se puede escuchar música clásica en un teatro en una gran ciudad, en el auditorio en un pueblo mediano, e incluso en el metro de Nueva York, París o Madrid. Pero lo que nadie se espera imaginar es que grandes intérpretes elijan a un hotel en medio de los Alpes para presentarse en público.

El complejo Schloss Elmau es un secreto a voces entre los viajeros que buscan una combinación de relax, deportes invernales y disfrutar de una oferta cultural de alto nivel.

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En su sala de conciertos para 300 personas no se presentan artistas emergentes. No se trata de pianistas que tocan en un restaurante como si fuera un hilo musical, ni de músicos que piden una oportunidad para incrementar unas líneas su currículum.

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El complejo Schloss Elmau cuenta con dos grandes centros de spa.

Músicos de primera línea

Cada tres o cuatros días hay un concierto en el Schloss Elmau, unas 220 citas de música clásica y jazz de intérpretes de primera línea. Por ejemplo, para los próximos días Eldbjørg Hemsing y Julien Quentin abordarán obras de Brahms y Grieg, el Benny Lacker Trio explorará nuevas facetas del jazz, seguido pocos días después por otro trío, los italianos de Mare Nostrum.

En este exclusivo hotel de los Alpes se realizan más de 220 conciertos de música clásica y jazz al año

La soprano Fatma Said y el pianista Joseph Middleton interpretarán piezas de Schumman y canciones árabes, y en un mes será el turno del pianista Aaron Pilsan (con obras de Beethoven y Liszt), acompañado por el cellista Kian Soltani.

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El hotel cuenta con una librería y organiza eventos literarios.

Además de música el hotel también presenta una nutrida agenda de presentaciones de escritores, lectura de cuentos o poesías y debates literarios. De hecho su librería cuenta con obras que van desde las historietas de Tintín hasta tratados filosóficos de Kant.

Tocar por la estadía

A diferencia de otros teatros o auditorios, Schloss Elmau no paga honorarios abultados a los artistas. Más bien negocia un canje de una estadía completa de cuatro o cinco días, con pensión completa, en este exclusivo hotel.

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Este hotel se encuentra en el corazón de los Álpes bávaros, a 45 minutos de Innsbruck y a una hora y media de Múnich. Los huéspedes no tienen que realizar reservas para asistir a los conciertos: basta con llegar unos minutos antes y conseguir un sitio.
csm einaudi 2018
La agenda de conciertos se nutre de artistas de primera línea.

Desde el lugar parten buses hasta los centros de esquí más cercanos, uno de sus atractivos principales, pero este complejo es famoso por sus spas y su oferta gastronómica.

Relax entre la nieve

El complejo fue construido en 1914 por Johannes Mueller, un teólogo y filósofo que concibió el lugar como un centro de retiro para que los compositores, escritores y artistas plásticos puedan crear en libertad.

El complejo Schloss Elmau se creó hace más de 100 años como un espacio para que los artistas y compositores puedan crear en relax y libertad

En 1957 se hizo famoso en los círculos culturales por sus conciertos de cámara, y en los últimos años amplió su catálogo musical al jazz y a los ritmos de otras partes del mundo.

En 2005 el nieto del fundador, Dietmar Mueller-Elmau renovó el edificio tras quedar dañado por un incendio y le agregó dos alas con sofisticados complejos de spa con hamman, jacuzzis, piscinas cubiertas y otras de agua salada, propuestas que se complementan con clases de yoga, tai chi y otras disciplinas orientales.

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Además de su programa cultural en la región se pueden practicar deportes invernales.

El desayuno siempre es alpino, pero luego los restaurantes ofrecen propuestas de cocina thai, mediterránea, internacional o autóctona.

Este fue el lugar elegido por Angela Merkel para organizar la cumbre del G7 en 2015. Y los retratos de los mandatarios de hace cuatro años (Obama, Cameron, Hollande, Tusk y Juncker) saludan entre las montañas en una foto colgada en medio de la sala de yoga.