Europa impulsa un proyecto para 'reconstruir' Pompeya

Europa impulsa un proyecto para 'reconstruir' Pompeya

El yacimiento se ha deteriorado debido a la meteorología y a la afluencia de turistas

Redacción

31/08/2013 - 17:02h

Yacimiento de Pompeya con el Vesubio al fondo
Reconstruir Pompeya, la ciudad de la antigua Roma sepultada bajo la lava y las cenizas por la erupción del Vesubio hace más de 2.000 años. Esa es la delicada misión que acometerán dos instituciones alemanas, el Instituto Fraunhofer y la Universidad Técnica de Mónaco (TUM), como líderes del Proyecto europeo de Conservación Sostenible de Pompeya.

El objetivo es definir nuevas estrategias para una conservación sostenible a largo plazo del yacimiento, que corre el riesgo de sufrir "daños irreparables" tanto por el efecto de la meteorología como por el impacto de los más de 2,5 millones de turistas que recibe al año.

Una decena de instituciones implicadas

El plan de rescate completará las medidas urgentes medidas que actualmente están implementándose en la zona como parte de la iniciativa Gran Proyecto de Pompeya, financiado por el Gobierno italiano y la Unión Europea.

Las actuaciones comenzarán en el verano de 2014. Participarán medio millar de jóvenes estudiantes de diferentes disciplinas, medio centenar de arqueólogos y expertos en restauración, ingenieros de estructuras y construcciones y sismólogos.

En conjunto, un proyecto transeuropeo en el que participan casi una decena de instituciones y que, según las primeras estimaciones, podría prolongarse durante una década en la que se realizará una inversión de 10 millones de euros.

Paso a paso


La primera fase de los trabajos afectará al sistema de alcantarillado, seguido por las construcciones básicas. El proyecto prevé alcanzar hasta los murales más elaborados. Para ello, se utilizarán únicamente los materiales tradicionales más simples, como el limo, pero se deberá prescindir tanto de elementos como el hormigón como de equipos de gran envergadura como las grúas.

No obstante, eso no implicará que no se vayan a usar las más modernas tecnologías, como la nanotecnología para hacer el limo más líquido y poder rellenar los frescos y estabilizarlos. También se emplearán componentes de silicona para conservar las capas superiores de las pinturas.

La ciudad estará constantemente 'vigilada' con fotografías aéreas y a nivel del suelo y se trabajará en el diseño de las zonas externas para recuperar los antiguos jardines.