Cinco vinos lambrusco que sí

Lambruscos: haberlos buenos, haylos. Foto: Getty Images

Cinco vinos lambrusco que sí

Es creencia popular pensar que los vinos italianos Lambrusco son de mala calidad. Pero nada más inexacto y alejado de la realidad. Lo demostramos

José Manuel Torres

Valencia

09/05/2020 - 11:00h

Es el vino italiano más famoso fuera de las fronteras del país trasalpino. Sin embargo, hablar bien del lambrusco es un verdadero desafío porque en nuestro país goza de muy mala fama: en el imaginario colectivo de la mayoría de los consumidores se le considera poco menos que un tinto de verano.

Y es cierto que la mayoría del lambrusco que nos llega a España, por su amabilidad, baja calidad y poca graduación -casi nunca supera los 11 grados-, parece idóneo para aquellos a los que no les gusta el vino.

No, el lambrusco no tiene por qué ser ese edulcorado vino espumoso de poca calidad y poca graduaión que encontramos en el súper (y que muchas veces ni siquiera se ha hecho en Italia)

Sin embargo, en las regiones de Emilia-Romaña y también en Lombardía se producen brillantes lambruscos que en nada tienen que ver con los edulcorados vinos espumosos que podemos encontrar a la venta en muchos lineales de algunos supermercados españoles y que, en su inmensa mayoría, ni siquiera se han producido en el país de la bota.

Con las mejores uvas Lambrusco se elabora el más famoso vino espumoso de Italia

Con las mejores uvas lambrusco se elabora el más famoso vino espumoso de Italia.

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De dónde viene el lambrusco

Procedente de la región italiana de Emilia-Romaña, lambrusco es una familia de uvas tintas que se utilizan comúnmente para hacer un vino espumoso del mismo nombre que, por cierto, es uno de los más antiguos elaborados en Italia, conocido desde la Edad del Bronce, y que fue elaborado también por los romanos y durante la Edad Media.

Existen más de 60 variedades conocidas de uvas lambrusco, pero tan sólo un puñado se usa generalmente para hacer vino: grasparossa, sorbara, salamino, maestri, ancellotta, marini y montericco, entre las principales.

El lambrusco tiene cuatro clasificaciones en la región de Emilia-Romaña, concretamente en la provincia de Módena. Vinos que están adscritos a una denominación de origen protegida por parte del Consorzio Marchio Storico dei Lambruschi Modenesi, que garantiza su calidad y sus virtudes organolépticas. En Mantua, región de Lombardía encontramos la quinta clasificación de vinos Lambrusco con una IGT identificativa propia (Indicación Geográfica Típica).

Viñas de la bodega Cantine Giubertone en Mantua. Foto Cantina Giubertoni

Viñas de la bodega Cantine Giubertone en Mantua. Foto: Cantina Giubertoni.

Además, los vinos Lambrusco se dividen en tres tipos según su elaboración: dulces, semidulces y secos. Todos ellos son vinos ligeramente burbujeantes -frizzantes, como dicen los italianos-, de excelentes taninos y equilibrada acidez, con aromas a moras, frambuesas y fresas, así como delicados sabores de cereza y ciruelas maduras.

Hay cinco bodegas, cuatro ubicadas en Emilia Romaña y otra situada en Lombardía, con justificada fama de elaborar grandes vinos Lambrusco que hay que tener en consideración.

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Azienda di Cleto Chiarli & Lambrusco di Sorbara Vecchia Modena

Propiedad de la familia Chiarli desde hace cinco generaciones, Azienda di Cleto Chiarli está situada muy cerca de la ciudad de Módena y se le considera como la más antigua en la elaboración de lambrusco de la Emilia-Romaña, pues fue fundada en 1860.

Cleto Chiarli Lambrusco di Sorbara Vecchia Modena

Cleto Chiarli Lambrusco di Sorbara Vecchia Modena.

En 2001, Mauro y Anselmo Chiarli, los bisnietos de Cleto y actuales líderes de la compañía, decidieron construir una nueva bodega bajo el nombre del fundador, Cleto Chiarli.  

Dentro de su variedad de vinos Lambrusco, habría que decantarse por el Cleto Chiarli Lambrusco di Sorbara Vecchia Modena, una elaboración con un sugestivo tono rosado, delicadamente floral, seco y pleno en jugosas notas de frutos rojos. Este Lambrusco es ideal para compartirlo con un queso curado, aceitunas negras y embutidos picantes.

Precio: 13.50 euros.

Fattoria Moretto & Lambrusco Grasparossa Secco

En Castelvetro di Módena y desde 1971, produce vino la bodega familiar Fattoria Moretto en el corazón del área de Lambrusco Grasparossa, a unos 200 metros sobre el nivel del mar, donde Fausto y Fabio Altariva, con la colaboración de su padre, cultivan sus tierras con pasión.  Con la uva Lambrusco Grasparossa di Castelvetro elaboran vinos tan sutiles como el Lambrusco Grasparossa Secco.

Lambrusco Grasparossa Secco

Lambrusco Grasparossa Secco.

Una creación de intenso color rojo rubí, con notas de fruta roja fresca como la frambuesa y las fresas silvestres, que combina a la perfección con los mejores platos de la cocina Emiliana como los tagliatelle al ragù o los tortellini in brodo, una deliciosa receta de pasta fresca rellena de diferentes tipos de carne servida con un sabroso caldo.

Precio: 15 euros.

Cantine Ceci de Parma & Otello 200 Lambrusco

Perteneciente al tipo de vino Lambrusco Modena, encontramos el vino Otello 200, una distinguida creación de la bodega Cantine Ceci de Parma, fundada en 1938 por el tabernero Otello Ceci, que cambió su establecimiento de comidas por el noble arte de elaborar vinos.

Otello 200 Lambrusco

Otello 200 Lambrusco.

El vino Otello 200 Lambrusco es una ofrenda emocional de la tercera generación de propietarios de Cantine Ceci a su abuelo, al que han querido homenajear con un vino Lambrusco único que despide intensos aromas a fruta roja fresca y dulce, con recuerdos a cerezas maduras, frambuesas y rosas. 

En boca se desarrolla con finura, resultando ser fresco, mineral y equilibrado. Acompañado de un plato con speck, o mortadela boloñesa recién cortada es un espectáculo particularmente inolvidable.

Precio: 17.60 euros.

Casali Viticultori & Pra Di Bosso Lambrusco Reggiano Secco

En la antiquísima villa de Pratissolo di Scandiano, en Emilia-Romaña, el agricultor Giuseppe Casali decidió en el año 1900, que el vino que producía en sus tierras para consumo familiar podía transformarse en un producto comercial, por lo que inauguró un negocio de vinificación profesional dirigido a la calidad tanto en la vid como en la bodega.

De esta forma nació, hace ahora 120 años, la bodega Casali Viticultori, convertida hoy por los descendientes de Giuseppe Casali en una de las firmas elaboradoras de lambruscos más florecientes de toda Italia, creaciones creíbles y sinceras que representan la quintaesencia y el compromiso de las generaciones que precedieron a los actuales propietarios.

Pra Di Bosso Lambrusco Reggiano Secco. Foto Casali Viticultori

Pra Di Bosso Lambrusco Reggiano Secco. Foto: Casali Viticultori.

Entre las diferentes propuestas muestra unas propiedades ejemplares el Pra Di Bosso Lambrusco Reggiano Secco, elaborado con uvas monterico, marani y salamino. De color rojo rubí intenso y rica espuma, con aromas florales de violeta, moras y frambuesas. En la boca se muestra seco, con taninos agradables, buen cuerpo y una excelente persistencia. Es idóneo para ser compartido con pizzas de todo tipo, asados de cerdo y platos con fiambres y quesos curados.

Precio: 7.70 euros.

Cantine Giubertoni & Bel Angelin Lambrusco

Ponemos rumbo a la bella localidad de San Nicolò Po di Bagnolo San Vito, en la provincia de Mantua, en Lombardía para conocer Cantine Giubertoni, una de las grandes bodegas adscritas al Lambrusco Mantovano y elaboradora de vinos desde inicios del siglo XIX.

Bel Angelin

Bel Angelin.

Entre sus excelentes producciones despunta el Lambrusco Bel Angelin, de intensos aromas florales con marcadas notas violetas que se entrelazan con notas de frutos rojos y moras silvestres. En boca aparece inmediatamente su fresca efervescencia para dar paso a un fino sabor afrutado agradable con cuerpo persistente. Un Lambrusco único con quesos  de pasta blanda y arroces melosos con pescados y mariscos.

Precio: 7 euros.