Cómo es comer en el restaurante más alto de Europa

Ruski. Foto 354 Group.

Cómo es comer en el restaurante más alto de Europa

Ruski es el restaurante que marca tendencia en Moscú, con unas espectaculares vistas en el piso 84 de la torre Oko

Mar Nuevo

Madrid

13/02/2020 - 13:04h

Ubicado en la planta 84 de la torre Oko de Moskva City, un conjunto de ultramodernos rascacielos en el corazón de Moscú, el restaurante Ruski es el más alto de Europa, con una propuesta gastronómica que vuela a 354 m de altura sobre la capital rusa.

El restaurante propone un viaje de contrastes entre su vanguardista diseño y su cocina, que rescata algunas de las recetas más antiguas de Rusia.

Además de rescatar el horno tradicional de los hogares rusos, el chef Alexander Volkov-Medvedev bucea en la historia y la tradición para recuperar (y reversionar) las mejores recetas

[Para leer más: Así será cenar en el restaurante más alto de Nueva York]

La cocina del futuro mira al pasado

El chef Alexander Volkov-Medvedev está al mando de los fogones de Ruski o, deberíamos decir, de la estufa, ya que su propuesta se basa en gran medida en la pechka, una estufa tradicional antaño presente en todos los hogares rusos y que tenía la doble misión de calentar las estancias y ofrecer el calor en el que se guisaban todo tipo de recetas, desde pan a sopas y potajes.

Horno tradicional en Ruski. Foto 354 Group.

Horno tradicional en Ruski. Foto: 354 Group.

Su propuesta, sin embargo, bucea en el pasado más allá de la pechka, que en este restaurante mide nada menos que 8 metros.

De hecho, el chef ha trabajado con los historiadores culinarios Olga y Pavel Syutkin para diseñar un menú basado en reinterpretaciones de clásicos rusos como el coulibiac, un pastel relleno de salmón, arroz, trigo, huevo, champiñó, cebolla y eneldo, o el kurkik, otro pastel tradicionalmente elaborado para ocasiones especiales y relleno, en este caso, de pollo.

 

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Una publicación compartida de Ruski | Russian cuisine ⛅️ (@ruski354) el

Recetas rescatadas (y reversionadas)

El pescado tiene un papel central en la carta de Ruski, tal y como lo ha tenido en la dieta rusa durante siglos. Sus propuestas van desde el arenque marinado sobre pan de centeno (previamente frito en mantequilla y rebozado en miel) como entrante hasta platos principales como la trucha de Carelia con crema de raíz de apio o el pelmeni, una especie de ravioli relleno de carne, hoy vendido masivamente como plato precocinado pero que se redescubre aquí con su elaboración casera.

Los platos, a primera vista sencillos, se elevan gracias a la selección de ingredientes de máxima calidad y la depuración de las técnicas culinarias.

 

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Una publicación compartida de Ruski | Russian cuisine ⛅️ (@ruski354) el

Bar de hielo

El restaurante se completa con un ice-bar en el que degustar las mejores referencias de caviar y vodka rusos en un ambiente con temperatura constante de -15º (con abrigo prestado si es necesario). Sin olvidar que a nuestro alrededor se extienden vistas panorámicas que permiten ver a decenas de km de distancia.

354 Group

También a 354 m de altura en las torres Oko y formando parte del mismo grupo de restauración se alza Birds, que acaba de entrar en el Libro Guiness de los Récords como club-restaurante más alto de Europa.

Birds. Foto 354 Group.

Birds. Foto 354 Group.

Su propuesta, más vanguardista, responde al trabajo del chef Alexander Raylya, distinguido con el título de Mejor Chef Joven de Rusia en 2018 y que propone una cocina con lo mejor de Asia y Europa aderezada con grandes dosis de talento e imaginación.