De la Finca 2016, un espumoso que vale la pena disfrutar

Vino Raventos y Blanc, cuyas bases asentó Manuel Raventós Doménech. Infografías: Jordi Català

De la Finca 2016, un espumoso que vale la pena disfrutar

Raventós i Blanc, es una marca que no deja de innovar a pesar de tener uno de los pasados vitivinícolas más gloriosos del Penedès

Jordi Català

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Barcelona

11/01/2020 - 14:14h

Raventós i Blanc, Conca del riu Anoia. from Raventós i Blanc on Vimeo.

Hace 20 millones de años, Córcega y Cerdeña se separan del continente y surgen los futuros Vallès y Penedès cubiertos por el Mar Mediterráneo, y así hasta hace al menos 16 millones de años. Luego, se produjo la desecación definitiva del estuario del río Anoia, dejando infinidad de vida marina carbonatada (fósiles) en el interior de la roca madre calcárea.

Este es el escenario que origina La Conca del Riu Anoia, la apelación que denomina una nueva zona vitivinícola que produce vinos espumosos de doble fermentación a la que pertenece el espumoso Raventós i Blanc. Es esta una zona geográfica de características comunes como son: una historia vitícola milenaria; una misma historia geológica de formación de suelos; variedades autóctonas; clima del Penedés oriental. 

Pepe Raventós. Foto: Raventós i Blanc
Pepe Raventós. Foto: Raventós i Blanc​

Apellidos de leyenda que crecen juntos: Codorníu y Raventós

Desde 1497 (523 años de experiencia en el sector del vino), veintiuna generaciones de la familia Raventós han trabajado este terruño de 90 hectáreas cerca de Sant Sadurní d'Anoia con muchos nombres propios que han protagonizado la historia de los espumosos catalanes. Josep Raventós i Fatjó fue el creador en 1872 del primer espumoso de método tradicional de España elaborado con uvas autóctonas del terruño y con el objetivo de poder competir con los vinos más prestigiosos del mundo.

En 1888, Manuel Raventós Doménech estableció el cupaje del espumoso del Penedés solo con variedades autóctonas: Macabeu, Xarel·lo y Parellada, aún vigente hoy. También dedicó sus esfuerzos a seleccionar los mejores ejemplares de estas variedades autóctonas, sentando las bases de los actuales viñedos de Raventós i Blanc.

Raventós i Blanc         

De los orígenes a la mayoría de edad de Raventós i Blanc

Josep Maria Raventós i Blanc, heredero de la Finca Raventós i de Codorníu, a la que dirigió durante cuarenta años, fue presidente del Consejo Regulador del Cava, impulsor y creador de la DO Cava (consiguió la aprobación de la DO Cava en la CEE en 1985), y alcalde de Sant Sadurní d'Anoia.

Licenciado en Ciencias Químicas por el Instituto Químico de Sarrià, fue pionero en la mecanización del proceso de producción, que armonizó con el método champenoise siguiendo el modelo de calidad y prestigio de los productores de la Borgoña, la Champaña y Burdeos. Tensiones familiares y profesionales le hicieron renunciar, en el 1982, a la dirección de Codorníu, que continuó siendo 100% de su propiedad. Con la ayuda de su hijo Manuel Raventós fundó en 1986, Raventós i Blanc que creció elaborando cavas de larga crianza y de gran calidad. 

Lago de la Vinya dels Fòssils. Foto: Raventós i Blanc
Lago de la Vinya dels Fòssils. Foto: Raventós i Blanc​ 

Para una nueva era, una nueva denominación

En el 2001 toma las riendas Pepe Raventós i Vidal su actual responsable. En el año 2011, Raventós i Blanc comenzó a retirar las variedades foráneas, manteniendo en la actualidad solo las uvas autóctonas: Xarel·lo, Macabeu, Parellada, Monestrell, Bastard Negre, Sumoll y Xarel·lo Vermell.

Un año después, en el 2012 se produce la salida de la DO Cava y la creación de la denominación La Conca del Riu Anoia, de manera premonitoria a lo que pasaría después con la creación de denominaciones como Corpinnat y Clàssic Penedès por parte de otros grandes cavistas. 

La Conca del Riu Anoia, fue creada por Raventós i Blanc para enfatizar el inmenso potencial de su terruño, en este valle ubicado, para la elaboración de vinos espumosos producidos en uno de los valles vitícolas con más historia del mundo y para mejorar la calidad a partir de tres premisas: 100% vinificación y elaboración propia, 100% viticultura orgánica y biodinámica, 100% variedades autóctonas.

Una viña prehistórica

El Raventós i Blanc De la Finca 2016, proviene de una de las viñas más históricas de Raventós i Blanc, plantada en vaso en 1964: la Vinya dels Fòssils. Situada en las terrazas más altas del río Anoia, esta viña tiene un suelo marino con una alta presencia de fósiles, lo que caracteriza la estructura y la composición edafológica de este viñedo.

Los carbonatos son el componente que aporta la principal fuente de tipicidad a este espumoso de alta expresión salina. Los viñedos están plantados sobre suelos calcáreos pobres en materia orgánica.

Las viñas con Montserrat al fondo. Foto: Raventós i Blanc
Las viñas con Montserrat al fondo. Foto: Raventós i Blanc​

Un modelo de viticultura biodinámica

En cuanto al trabajo de la viña, Raventós i Blanc de la Finca es el paradigma de la interacción entre el suelo, el microclima, la planta, los animales y el equipo humano. Todos los factores que influyen en la elaboración del espumoso y del crecimiento de las variedades que lo integran, bajo un clima mediterráneo, caracterizado por inviernos suaves y veranos calurosos y secos, donde las temperaturas son más frescas durante el período de maduración. 

En este terruño se aplica la viticultura biodinámica: viñedos con cubiertas vegetales espontáneas, que producen biodiversidad, fertilidad y vida al suelo; aportación del estiércol de los animales propios, compostados en invierno; poda ejercida en vaso; infusiones de plantas como fitoterapia para minimizar la utilización de cobre y azufre; control de la lobesia botrana por confusión sexual; controles de bayas y de maduración previos a la vendimia; la vendimia se realiza manualmente; se efectúan observaciones periódicas de la vid para prevenir enfermedades y, no se deja la uva expuesta al sol para evitar quemaduras. 

Caía uva por gravedad. Foto: Raventós i blanc
Caía uva por gravedad. Foto: Raventós i blanc​

Raventós i Blanc De la Finca 2016, un vino espumoso con identidad

La elaboración de este vino se inicia con la caída de la uva en bodega por gravedad. Este espumoso de la añada 2016 es producto un coupage de las variedades locales Xarel·lo, Macabeu, y Parellada. La primera fermentación es en depósitos de acero inoxidable a temperatura controlada. Una vez concluido el ensamblaje, el vino pasa por una segunda fermentación en botella y crianza mínima de 18 meses en botella.

No añadimos licor de expedición y la fecha de degüelle está indicada en la contra etiqueta. En conclusión, el Raventós i Blanc de la Finca 2016 es un vino espumoso con identidad y personalidad única capaz de desarrollarse en botella cerca de nueve años.