Dónde comer los mejores pintxos de San Sebastián

Si la felicidad puede traducirse en una ruta, sería una de pintxos.

Dónde comer los mejores pintxos de San Sebastián

San Sebastián presume de ser el lugar donde se crearon los pintxos, esas pequeñas grandes elaboraciones gastronómicas que no podrás (ni querrás) perderte

José Manuel Torres

San Sebastián

09/03/2019 - 20:05h

De una rebanada de pan sobre la que se depositaban sencillos bocados y se remataban con un palillo como sujeción, los pintxos han evolucionado hasta ser exquisitas muestras de alta cocina en pequeñas dosis. Y en la bella ciudad de Donostia alcanzan cotas de auténtico virtuosismo culinario. ¡Nos vamos de pintxos!

En la Parte Vieja, entre las calles 31 de agosto, Pescadería y adyacentes, se concentra probablemente el mayor número de bares y tabernas de pintxos del mundo

Calles con sabor

En la Parte Vieja, a los pies del Monte Urgull, una zona de San Sebastián que se construyó tras el incendio que asoló la ciudad en 1831, y en sus estrechas calles rebosantes de gente, tiendas, sociedades gastronómicas y restaurantes centramos también esta ruta pintxo-gastronómica, que se extiende principalmente por las calles 31 de Agosto, Pescadería y adyacentes.

[Para leer más: Dónde comer el Almería según The Guardian]

Probablemente el espacio donde se encuentran el mayor número de bares y tabernas de pintxos de todo el mundo.

No están todos los que son, pero sí son todas lo que están, comom la taberna A Fuego Negro.
No están todos los que son, pero sí son todas lo que están, como la taberna A Fuego Negro.

Estas callejuelas son tomadas, sobre todo antes de comer o de cenar, por las cuadrillas de amigos locales que entran y salen continuamente de los bares, pidiendo un vino, una sidra natural recién escanciada o un zurito de cerveza, que acompañarán siempre con algún pintxo.

El txikiteo, como se conoce en Donostia a salir de pintxos, es una buena forma de dejar de lado el estrés laboral y hacer relaciones sociales

A esta ‘ardua e ingrata’ tarea se la conoce en San Sebastián como txikiteo, una buena forma de dejar de lado el estrés laboral y de relacionarse socialmente.

Calle 31 de agosto

Una ruta de pintxos debe comenzar por Gandarias, en el 23 de la calle 31 de agosto y parada obligatoria en Donostia. Sus  pimientos rellenos de txangurro son una perturbadora delicia, así como la tartaleta de setas con jamón y gambas. No te quedes mucho tiempo, recuerda que hay muchos más bares que visitar.  Y otro consejo con validez para toda la ruta: no te acabes nunca las bebidas, fíjate bien en los donostiarras porque ellos nunca lo hacen.

Diferentes tapas del restaurante Gandarias.

Todo esto, en el Bar Gandarias. 

En el 31 de la misma calle, en un ambiente animado y bullicioso, haremos una parada en A Fuego Negro.

Aprovecha el paso por A Fuego Negro para probar un exquisito blanco con D.O. Txakoli de Getaria

Aquí hay que pedir junto a los pintxos alguno de los maravillosos vinos blancos con D.O. Txakolí de Getaria. Son perfectos por su frescura y acidez para acompañar sus celebérrimas black rabas, calamares frescos rebozados al instante y fritos que se vuelven de intenso color negro al estar humedecida la harina con tinta de calamar. El resultado es tan placentero como potente.

Muy sugerente y gustoso también el tartar de bonito y sandía con yema rallada o las vanguardistas ortiguillas donostiarras con letxe de tigre. 

[Para leer más: Nuevos restaurantes que muestran que Sevilla tiene un sabor especial​]

Vamos ahora al tercer local de esta gastronómica calle. Nada más y nada menos que a todo un clásico: Bar Martínez, fundado en 1942. Sus nueve metros de barra muestran creaciones maravillosas elaboradas con la mejor materia prima.

Bar Martínez, San Sebastián.
Bar Martínez, San Sebastián.

Ante la duda, pide en el Bar Martínez el atún encebollado con puré de marmitako y la chalota rellena con crema de centollo

Entre su gran variedad destaca el atún encebollado con puré de marmitako, la charlota rellena de crema de centollo, pintxo elaborado con carne de centollo con una base de queso suave y calabacín de temporada, o el magnífico morro de bacalao con crema de marisco. Una seria advertencia: ¡mucho cuidado con sus antxoas en vinagreta porque son realmente adictivas!

Calle Pescadería

En Pescadería 2, y justo en una de las esquinas de la plaza de la Constitución, nos topamos con Tamboril, bar familiar que nació en la década de los 50 del pasado siglo.

En el archiconocido Tamboril todos adoran su famoso pintxo de txampis, del que hasta Karlos Arguiñado ha hablado maravillas

Es archiconocido por los donostiarras porque todos adoran su famoso pintxo de champiñones –txampis como los llaman ellos –. Hasta el televisivo chef Karlos Arguiñano habla maravillas de él.

De paso, y mientras miras de soslayo la cara de felicidad del resto de los clientes del bar, no dejes de lado el taco de bacalao, el pimiento relleno de carne o las incontestables tartaletas de salpicón de marisco.  

Barra de pinchos del bar Txepetxa.
Barra de pinchos del bar Txepetxa.

Dirijámonos ahora hacia Pescadería 5, donde nos toparemos con Txepetxa, conocido como la ‘capilla sixtina de las anchoas’, y probablemente el lugar más indicado para degustar las famosas ‘gildas’ (anchoa, aceituna rellena y guindilla picante), uno de los pintxos más famosos de San Sebastián que surgió como homenaje a la actriz norteamericana de origen español Rita Hayworth.

La gilda, uno de los pintxos más famososo de San Sebastián, surgió como homenaje a la actriz norteamericana Rita Hayworth

Aprovecha para echar un buen vistazo a sus paredes, porque aquí han estado todo tipo de personajes famosos y su dueño adora fotografiarlos comiendo en su bar. Si te quedas con ganas de más, pídete la anchoa con huevas de erizo… nos lo agradecerás.

Y por último, una visita a esta concurridísima vía no sería lo mismo sin hacer una parada en el bar Zeruko para probar alguno de sus bien escogidos vinos riojanos elaborados con uva tempranillo y maridarlo con el timbal de morcilla y costra de pistacho glaseado, que tal y como huele y sabe, literalmente quita el hipo (y cualquier otro mal que pueda aquejarnos).

Gildas.
Las famosas gildas.

Calles adyacentes

Hagamos un breve inciso para ir hasta el número cuatro de la cercana calle Fermín Calbetón para dejarnos seducir por las gustosas brochetas de gambas del pequeñísimo pero bien nutrido bar Goiz-Argi, así como para probar su pintxo frío conocido como ‘Mari Juli’, que lleva sobre una tosta de pan salmón ahumado, anchoa, pimiento verde y salsa vinagreta.

En Ganbara, siempre muy concurrido, hay que probar el hojaldre de txistorra, el espárrago rebozado y la tartaleta de txangurro.

En San Jerónimo 21 encontramos Ganbara. Siempre está lleno y posee una fastuosa y bien surtida barra de pintxos. Aquí hay que venir a probar fundamentalmente el hojaldre de txistorra, el espárrago rebozado y la tartaleta de txangurro.

Tartaletas de txangurro del bar Ganbara.
Tartaletas de txangurro del bar Ganbara.

En Casa Vergara 1948, situado en la calle Mayor 21 lucen diariamente expuestos una cincuentena de pintxos. Pequeñas creaciones elaboradas con muy buenos productos de la zona y con mucho mimo y técnica culinaria.

En Casa Vergara 1948 decántate por el kali, el manolo o el habanito

Destacan especialmente algunos como el kali (pan tostado, cebolla caramelizada, jamón ibérico y boquerón), el manolo (pasta de pimiento de piquillo, salmón, boquerón, langostino, antxoa, guindilla y pimiento verde).

Insustituible el conocido como habanito, probablemente su pintxo más demandado. Consiste en un canutillo de pasta filo relleno de morcilla, mermelada de pimiento de piquillo y semillas de amapola.

Imposible marcharse de la Parte Vieja de San Sebastián sin ‘fumarse’ uno de estos deliciosos puros gastronómicos y prometerse a uno mismo que no va a tardar mucho tiempo en regresar (y que, probablemente, seguirá descubriendo nuevos lugares con los que ampliar esta lista).

Al mediodía o por la noche, Casa Vergara siempre está repleto.
Al mediodía o por la noche, Casa Vergara siempre está repleto.