El norte también existe, y para San Juan aún más

Midsummer, pintura de San Juan de P.S. Kroyer. Infografías: Jordi Català

El norte también existe, y para San Juan aún más

El solsticio de verano es igual de importante que en el Mediterráneo, para los países más cercanos al Círculo Polar Ártico que viven la plenitud de la luz

Jordi Català

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Barcelona

21/06/2020 - 15:48h

La fiesta mágica de San Juan y especialmente la víspera, la verbena, se celebra en casi toda Europa, pero solo es en el arco mediterráneo y en Escandinavia —extremos opuestos de una misma geografía—, es donde alcanza su mayor intensidad, con participación popular masiva y desenfrenada.

Todos conocemos fiestas como la de Sant Joan de Ciutadella en Menorca, la Revetlla de Sant Joan en Cataluña con miles hogueras y cientos de Diable; la Cremà i les fogueres de Alicante, la Noche de los Juás en Málaga y la Quema de Juanillos en  la provincia de Cádiz. 

También están las Fiestas del Agua y del Jamón en Lanjarón, la Fiesta del Akelarre de Zugarramurdi, en Navarra, el Paso del Fuego de San Pedro Manrique; la Canal en Cantabria, el San Xuan de Mieres, la playa de Orzán en A Coruña, y la Noite Meiga y la Noite da Queima, en toda Galicia, y San Juanito, en Punta del Hidalgo, en Tenerife. 

[Para leer más: Verbena de Sant Joan: la noche más corta, la fiesta más larga]

¿Pero qué es lo que se puede explicar del San Juan Escandinavo?

En todos los países escandinavos, San Juan es una de las dos o tres fiestas principales del año. Todas las versiones de San Juan en Escandinavia tienen en común con las del Mediterráneo la fuerza y la intensidad de la celebración que convierte en paradigmas de lo esotérico pero también de los placeres de los sentidos: el fuego, la magia, la purificación, el amor que llega, el agua, la gastronomía, la música, la danza, y como no el verano. 

Por otro lado, como a partir de mayo, en los países escandinavos comienzan las llamadas Noches Blancas, lo que significa que de noche hay casi tanta luz como de día (unos cincuenta días, hasta mediados de julio). Y nos encontramos ante otro fenómeno referencial y de culto: la luz. 

Hoguera de Alesund en Noruega. Foto: turismo noruego
Hoguera de Alesund en Noruega. Foto: turismo noruego​

Dinamarca: Sankt Hans Aften

La celebración danesa, como no, cumple también con los rituales de magia y de fuego que corresponden a esta noche mágica. Su particular verbena de San Juan que reúne a los daneses con la familia y amigos para celebrarla, es conocida popularmente como Sankt Hans Aften. En Dinamarca, una bruja aparece en efigie en la parte superior de las hogueras.

Según la tradición danesa, las brujas vuelan a Brocken, el punto más alto de las montañas Harz, por lo que se encienden fuegos para alejar a los malos espíritus. Y cumpliendo con las tradiciones vikingas y medievales, se aprovecha para quemar las figuras de paja colocadas en la parte superior y que representan a las brujas. 

La Sankt Hans Aftens es una fiesta de fuego, cerveza y desenfreno, en que a lo largo de la noche, los daneses reunidos alrededor de esas grandes hogueras, cantan el Midsommervisen, la canción popular, compuesta por el escritor Holger Henrik Herholdt Drachmann. Esta recibe el solsticio de verano y luego comen, beben y bailan hasta el amanecer, como en cualquier otra verbena.

En cualquier lugar del país se pueden encontrar hogueras pero las más espectaculares son las cercanas al mar. 

Hogueras en los lagos. Foto: Turismo Finlandia
Hogueras en los lagos. Foto: Turismo Finlandia​

Noruega: Jonsok

No hay que olvidar que Noruega se mantuvo unida a Dinamarca durante 400 años —hasta 1.814— por lo que alguna cosa se les quedaría a ambas naciones de su vecina histórica. Y es destacable porque en Noruega, la fiesta de San Juan, Jonsok o Sankthans (como en la de Dinamarca) es muy parecida a la del vecino país. 

Se construyen las hogueras cerca del agua, generalmente en las orillas de los lagos, en las playas o en los fiordos, pero se las coronan con cruces de madera. Aunque su cálido resplandor es también el centro de la noche más mágica del año en Noruega. Cuando anochece, los noruegos se reúnen para cenar, contar historias con los trolls —como siniestros o cómicos protagonistas locales en una noche de brujas—, comer dulces especiales para la fecha y bailar alrededor del fuego. 

Las flores también están presentes durante la jornada. Se recolectan, se confeccionan coronas que se colocan en el pelo, y las mujeres las guardan bajo la almohada para soñar así con su futuro marido.

 

También es frecuente organizar falsos matrimonios simbolizando así el nacimiento de una nueva vida. Juhannus. Y, una curiosidad es que la hoguera más alta de esta noche en Noruega es también la más alta el mundo. Se encuentra en la isla de Slinningsbalet, en Alesund, región de los Fiordos Noruegos.

Se originó para commemorar el incendio de 1904 que devastó toda la ciudad con casas construids a base de madera. Los vecinos de la zona, que acumulan madera durante meses para construir esta torre de 40 metros de altura. 

Finlandia: Juhannus 

En Finlandia, país cercano al Círculo Polar, Juhannus es una de las noches más cortas del año, sobre todo en Laponia, porque para época la noche prácticamente no existe. Toda Finlandia se engalana con flores y banderitas para celebrar el comienzo de las vacaciones. 

San Juan se celebra en las ciudades, pero la mayoría de los finlandeses huyen al vecino y abundante campo, o sea los poblados bosques plagados de lagos. La fiesta de la luz y la fertilidad finesa tiene varios días de celebración.

Sol de medianoche en Rovaniemi (Finlandia). Foto: Tommi Selander
Sol de medianoche en Rovaniemi (Finlandia). Foto: Tommi Selander​

En jornadas de sol perpetuo en los que nunca cae la noche completamente, la tradición dice que la familia y los amigos vayan hacia la naturaleza para celebrar una gran fiesta que conmemore la mejor de las cosechas y buena salud para el ganado.

En la antigüedad, las doncellas bailaban alrededor de las hogueras para encontrar pareja, en algunos lugares de Finlandia se sigue realizando este ritual. Uno de los lugares más emblemáticos es Seruasaari, una isla muy cerca de Helsinki, en la que se hacen barbacoas, se pesca, se relajan en la sauna, bailan y, por supuesto, se encienden kokkos (o fogatas) al borde de los lagos o del mar.

En el pasado, se celebraba en honor al dios Ukko, a la que se le pedía una buena cosecha y éxito en el amor.

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Suecia: Midsommarafton y Midsommardagen

En Suecia se celebrava la Víspera de San Juan y la Fiesta de San Juan (Midsommarafton y Midsommardagen) el 23 y el 24 de junio —como en todas partes—, pero desde 1953, para facilitar los desplazamientos, la celebración se realiza entre el 20 y el 26 de junio. Siempre en viernes y sábado, y es tradición irse a la costa para celebrar la fiesta en las islas, en las playas y en las rocas junto al mar. 

La víspera es una de las fiestas más importantes de Suecia. Es tradicional que las mujeres recogan, o compren flores y elaboren una corona con ellas simbolizando la suerte. Se visten con ellas durante toda la celebración en una de las noches más luminosas del año. 

El viernes, adultos y niños contribuyen a llenar un gran “palo de mayo" con flores, hojas y listones amarillos y azules (la bandera sueca). Una vez levantado, empieza la fiesta y la gente baila a su alrededor mientras canta canciones típicas de este día como: Små grodorna (“Las pequeñas ranas”), Tre små gummor (“Tres ancianitas”) o Vi ärmusikanter (“Somos músicos”). 

Hoguera de SanktHans en Odense, Dinamarca
Hoguera de SanktHans en Odense, Dinamarca​

Algunos llevan el traje típico de Suecia, mientras que la mayoría (especialmente las chicas) lleva su corona de flores y hojas. Antaño se creía que las flores y las hojas de midsommar eran mágicas y se guardaba esta corona seca hasta Navidad, cuando se exhibía de nuevo para retener la energía positiva. Otra tradición de la verbena de San Juan era recoger siete flores diferentes y colocarlas bajo la almohada para soñar con su futuro amor. 

Además, es típico cerrar la celebración con un gran banquete donde la comida característica es el filete de escabeche y las patatas cocidas con eneldo, bañado todo ello con una gran cantidad de alcohol. Es el día del año en que los suecos gastan más (los precios son casi prohibitivos) en ese concepto.