José Andrés desembarca en Las Bahamas con una oda al mar

Fish by José Andrés es una oda al mar y a los sabores bahameños.

José Andrés desembarca en Las Bahamas con una oda al mar

El chef español inauguró Fish, un restaurante en The Cove, Paradise Island, de inspiración marina y comprometido con la pesca sostenible

El cocinero español José Andrés, reconocido con una estrella Michelin y dos veces señalado como una de las 100 personas más influyentes del mundo por la revista Time, amplía su imperio con un exclusivo restaurante en The Cove, Isla Paradise, en Las Bahamas.

“Los peces cuentan historias de esta preciosa y misteriosa ‘cosa’ que llamamos mar. A través de la comida, mi equipo y yo estamos muy emocionados en crear esta nueva experiencia en The Cove”. Con esta declaración de intenciones, el chef presenta su último proyecto, que tiene en su génesis el apoyo a las prácticas de pesca sostenibles y la protección del ecosistema marino de las Bahamas.

El nombre escogido por José Andrés, destacado tanto por sus logros en la cocina como su labor humanitaria ante catástrofes naturales, pero también por dar de comer a las estrellas de Hollywood o ser amigo de los Obama, no podría ser otro: Fish.

Sabores bahameños

Fish by José Andrés pretende contribuir a conservar el entorno sirviendo mariscos frescos locales transformados en experiencias memorables que rinden homenaje a los sabores bahameños. Cuenta entre sus ingredientes con crustáceos, atún, caracol o pez león, y las preparaciones van desde las más sencillas y sabrosas hasta las más innovadoras y creativas.

Asturiano y afincado en Estados Unidos, donde mantiene un ya largo litigio con el Presidente Donald Trump a cuenta de las políticas de emigración, José Andrés es, además, un amante del buceo y la pesca, de ahí su compromiso con el equilibrio del ecosistema marino.

José Andrés pretende contribuir a conservar el entorno sirviendo mariscos frescos locales transformados en experiencias memorables que rinden homenaje a los sabores bahameños

En el caso del pez león, una especie invasora sin depredadores naturales en el Caribe, se pesca manualmente con arpón para no dañar el ecosistema. Una vez en la cocina, se sirve frito en una pasta ligera con salsa tártara especial. Además del delicioso, se ayuda al medio ambiente cada vez que se come ¿quién puede pedir más?

El caracol de Las Bahamas se prepara en su tradicional scorched conch (caracola chamuscada) o, versionado a modo del chef, en su concha frita con corazón líquido. El menú también incluye una reinvención del plato local hog snapper (pargo de cerdo) asado en brasas y servido con ensalada de endivias crujientes, almendra marcona y rábanos.

Fish CoconutScallops
Fish convierte mariscos frescos en platos memorables.
 

Ostras asadas, jerk chicken, un gran número de platos vegetales, todos cocinados con un toque de ahumado, y postres como la piña asada con caramelo o el paraíso de chocolate, servido con crema de chocolate especiada, crumble de cacao, caramelo de fruta de la pasión y helado de merengue completan la carta.

El diseño del restaurante, realizado por la firma española Capella García, está pensado para provocar en los comensales la sensación de inmersión en el mundo submarino

Para acompañar la comida, se puede escoger entre alguno de los innovadores cócteles, preparados en el momento y una extensa carta de vinos elaborados en las regiones más prestigiosas de Europa o Estados Unidos.

Inmersión en la vida marina

El diseño del restaurante, realizado por la firma española Capella García, está pensado para provocar en los comensales la sensación de inmersión en el mundo submarino, entre las rocas, la arena, la flora y la fauna que habitan el océano. Formas, texturas y colores contribuyen a crear un espacio tranquilo y elegante.

El bar, cuya espectacular barra evoca una gran ola, invita a tomar un cóctel, mientras en el comedor grandes ventanales conectan el espacio con las playas de arena blanca, el cielo bahameño y la exuberante vegetación.

Grandes murales realizados a partir de imágenes de la fotógrafa Elena Kalis, residente en Las Bahamas, rodean el ambiente, que preside, en el centro del comedor, un pez Koi hecho a mano por los diseñadores españoles Inocuo The Sign y LZF Lab, con delicadas tiras de madera entrelazadas.