Lo último del Thyssen no es una exposición (pero tiene arte)

El Museo Thyssen inaugura un espacio de productos gourmet.

Lo último del Thyssen no es una exposición (pero tiene arte)

La pinacoteca inaugura Delicathyssen, un espacio de productos gourmet que fusiona arte, diseño y gastronomía

El tandem arte y gastronomía, que inspiró la reciente exposición La cocina de Picasso en el museo del artista en Barcelona, está detrás de cada uno de los productos que integran la nueva sección gourmet del Museo Thyssen Bornemisza de Madrid. Caprichos que enamorarán tanto a foodies como a aficionados al diseño y la decoración.

Antiguas latas de aceite inspiradas en la porcelana china con flores del artista Jacques Linard; tarros de infusiones ilustrados con obras de Cézanne o Franz Marc, evocadoras tabletas de chocolate pintadas con la obra Mata Mua de Gauguin, botellas de vino de D.O.Ca. Rioja en cuidadas ediciones especiales que son, en sí, obras de arte…

Los productos gastronómicos del nuevo espacio Thyssen se caracterizan por un exquisito envasado que encierra, además, la más alta calidad en aceites, turrones, infusiones, mermeladas, chocolates o vinos, pero también en accesorios para añadir el toque artístico a cualquier hogar.

Entre los productos, de excelente calidad gourmet, se cuentan mermelada de melón con piña y hierbabuena, té verde ginger lemon, aceite de oliva virgen extra arbequina o chocolate negro con un 85% de cacao

Productos de calidad gourmet

Los productos de alimentación son todos españoles y se caracterizan por la calidad gourmet. Así, entre los estantes encontramos, por ejemplo, mermelada de melón con piña y hierbabuena, té verde ginger lemon, aceite de oliva virgen extra arbequina o chocolate negro con un 85% de cacao.

En el caso de los vinos, actualmente se ofrece un tinto reserva 2014 elaborado en exclusiva para el Museo Thyssen-Bornemisza por las bodegas Eguren Ugarte, toda una institución en Rioja Alavesa (subzona de la D.O.Ca Rioja) que traslada el amor por la tierra a cada una de sus botellas.

De cara a Navidad, ya se han recibido algunos de los productos más típicos, como turrones, y se incorporarán también mieles, especias y conservas

De cara a Navidad, ya se han recibido algunos de los productos más típicos, como turrones duros y blancos. Del mismo modo, se incorporarán mieles, especias y conservas.

Chocolate Delicathyssen.
La obra Mata Mua de Paul Gauguin ilustra el chocolate con leche Delicathyssen. 

Entre los productos de hogar se ofrecen originales delantales, manoplas y hasta una gama de recipientes herméticos para llevar la comida a la oficina derrochando estilo.

La iniciativa, señalan desde el museo, recoge el concepto de gastronomía como forma de arte

Gastronomía como forma de arte

La iniciativa, señalan desde el museo, recoge el concepto de gastronomía como forma de arte. Así, este rincón gourmet se alza como punto de encuentro entre arte y cocina como expresión cultural y creativa, pero siempre “con los valores de calidad, la tradición, la vanguardia y la sostenibilidad”.

En esas coordinadas se encuentran los productos gastronómicos inherentes a la tierra, como el aceite de oliva, el vino o las mermeladas.

Tampoco son ajenos desde el museo a esa realidad que apunta a que la comida entra primero por los ojos, y quizás a ello responda la buena acogida que el proyecto tiene entre el público.

Moda foodie

La creciente afición por la gastronomía y los productos gourmet también está presente para los creadores de Delicathyssen. Una moda que cobra auge y que protagoniza una tendencia turística que, solo en 2017, movió a más de 12,3 millones de turistas internacionales a visitar España, según los datos de Ostelea.

Sea o no la principal motivación para un viaje, y según afirma la Organización Mundial del Turismo (OMT), la experiencia gastronómica es hoy tan importante para los turistas a la hora de viajar como visitar un museo o admirar la arquitectura de un destino, y se coloca en la tercera posición entre las motivaciones que llevan a los turistas a escoger un destino.

Y, ahora más que nunca, los viajeros están de suerte; en el Museo Thyssen pueden concentrar sus aficiones por la gastronomía y la cultura en un mismo lugar.