Pablo Ossorio: el enólogo sobresaliente

Pablo Ossorio, uno de los enólogos con mayor proyección en la actualidad.

Pablo Ossorio: el enólogo sobresaliente

La vida sin vino no sería lo mismo porque el vino "une y reúne"; tiene mucho que ver con el disfrute y con la alegría de vivir

Pablo Ossorio es a sus 46 años, uno de los enólogos más relevantes y con mayor proyección de España. Elegido Mejor Enólogo del año 2008 de la Comunidad Valenciana, Mejor enólogo puntuado de España en la Guía Nacional SEVI de Vinos 2012 y segundo personaje del mundo del Vino en España en el 2015, puede presumir de haber llevado a lo más alto a dos grandes bodegas de la Comunidad Valenciana: Hispano-Suizas y Vegamar.

En las distancias cortas, Ossorio es una de esas personas que llena el espacio escénico. Cuando habla mueve las manos lentamente, pero con contundente expresividad, y lo hace despacio, con un verbo fácil y proyectando la voz con armonía. Siendo un chaval trabajó en la radio haciendo programas infantiles y, sin duda, mucho de lo que aprendió en aquellos años le ha ayudado en su forma de expresarse y entender la comunicación.

La infancia de Pablo Ossorio fue, como él mismo dice, muy feliz. Nació y se crió en Ponferrada, León. Rememora con emoción los momentos pasados con su abuelo Darío Ossorio, dueño de una bodega de vinos y aguardientes, Un abuelo cariñoso que solía explicarle muchas cosas acerca de la elaboración del vino.

Pablo Ossorio en las viñas de Bodegas Hispano Suizas.
Pablo Ossorio en las viñas de Bodegas Hispano Suizas.

Una pasión para toda la vida

A Pablo, irremediablemente, comenzó a gustarle estar en la bodega, dejándose envolver por los aromas, sintiendo una atracción y una pasión que acabarían siendo su vida entera.

Ossorio trabajó en Puglia, Taranto y Sicilia (Italia) y en Mendoza (Argentina) antes de regresar a España, donde inició su carrera en Bodegas Murviedro, de la D.O. Utiel Requena

Más tarde, y ya siendo un estudiante adolescente, comenzó a trabajar vendimiando en una cooperativa de la zona para sacarse unos cuartos y aprendió mucho acerca del proceso de elaboración del vino desde que se recoge la uva hasta el descorche de la botella.

“En ese momento sentí que quería dedicarme a este mundo y elegí estudiar en la Escuela de Enología de Requena, en Valencia, pues me dijeron que era la mejor de España”.

El esfuerzo tiene su recompensa

Fue el primero de su promoción, lo que hizo que comenzara a trabajar inmediatamente en la cooperativa de vinos de Cacabelos, en León. Más tarde, llegaría la oportunidad de elaborar vinos en Italia, donde estuvo dos años, concretamente en Puglia, Taranto y Sicilia. Después cruzó el charco para arribar a Mendoza, Argentina, donde produjo vinos para una bodega española.

Bodegas Hispano-Suizas es su ojito derecho, su niña mimada,  "un sueño hecho realidad", cuenta Ossorio 

Su mayor logro entonces fue que lo contratara Bodegas Murviedro, perteneciente a la Denominación de Origen Utiel-Requena, una gran firma filial del Grupo suizo Schenk, líder en el sector del vino en Europa. “Tenía 25 años por entonces, y a los 27 me nombraron director técnico y apoderado. Cuando llegué estaban produciendo 4 millones de botellas y, 17 años después, cuando dejo la bodega, se elaboraban 20 millones”.

En Murviedro conoció a Marc Grin, actual director general de Bodegas Murviedro, y junto a su también amigo Rafael Navarro, decidieron crear en el año 2006 Bodegas Hispano-Suizas, cuyo nombre hace mención a la nacionalidad española de dos de sus fundadores y a la suiza de Marc Grin. Esta bodega es su ojito derecho, su niña mimada, un “sueño hecho realidad situado en Requena”, afirma.

Cava Tantum Ergo Exclusive, Bodegas Hispano Suizas.
Cava Tantum Ergo Exclusive, Bodegas Hispano Suizas.

Bodegas Hispano-Suizas

En Hispano-Suizas, Pablo dispone de viñas propias y una pequeña bodega boutique donde da rienda suelta a su imaginación y creatividad elaborando vinos y cavas de gran empaque, equilibrio y expresividad.

Su última propuesta en Bodegas Hispano-Suizas es Tantum Ergo Exclusive, un espumoso de 10 años, de edición limitada y en formato magnum, que se elabora con uvas pinot noir y chardonnay, a un precio de 132 euros la botella

Creaciones que, en poco tiempo, se han situado entre los mejores vinos de España. “Elaboramos algunos de los mejores vinos de nuestro país. Estamos muy satisfechos porque por ejemplo, nuestro Impromptu Rosé, ha sido elegido durante los últimos años como el mejor vino rosado de España”.

La última propuesta de esta pequeña gran bodega es el nuevo cava Tantum Ergo Exclusive. Un espumoso de 10 años, de edición limitada y en formato magnum (1,5 litros), que se elabora con  uvas pinot noir y chardonnay, a un precio de 132 euros por botella.

“Después de diez años durmiendo en lo más profundo de nuestra bodega de Requena, este cava es la mejor manera de celebrar la trayectoria de Hispano-Suizas”, dijo Pablo Ossorio en la presentación que realizó su bodega ante más de un centenar de invitados que no quisieron perderse esta rareza dentro de los vinos espumosos españoles.

El enólogo de moda

En el año 2014 Ossorio fue nombrado director técnico de Bodegas Vegamar, en la D.O. Valencia. Una bodega que con Ossorio y la enóloga Mari Paz Quilez ha dado un giro de 180 grados, convirtiéndose en pocos años en una firma elaboradora de vinos premiados en España, Estados Unidos, Francia, Bruselas y Canadá, entre otros países.

Pablo Ossorio junto a la enóloga Mari Paz Quiles en la presentación de un nuevo vino de Bodegas Vegamar.
Pablo Ossorio y la también enóloga Mari Paz Quilez en un acto de Bodegas Vegamar.

En 2016 se hizo cargo también de Bodegas Herseca, en la localidad valenciana de Fontanars dels Alforins, una zona vitivinícola en auge que se compara con la Toscana italiana.

Y, por si fuera poco, Pablo Ossorio es el responsable de Oenoconsulting Ossorio & Ossorio S.L., una empresa consultora enológica de ámbito internacional que asesora a bodegas de todo el mundo.

“Me gustan mucho los vinos tintos, pero los blancos, los rosados y los espumosos me cautivan. Son muy arriesgados y difíciles en su elaboración, pues si te equivocas durante la vendimia, es complicadísimo que salga un buen vino”

Equilibrio y pasión

Cuando Pablo Ossorio habla de vinos, se le enciende el corazón y el alma y saca todo lo que lleva dentro, “los vinos que más me gustan son aquellos en los que prima el equilibrio. Vinos imposibles de elaborar sin contar con los mejores medios y los mejores profesionales”.

Al preguntarle cuáles son sus vinos favoritos, se queda serio y pensativo y cierra los ojos durante breves segundos antes de comenzar a hablar. “Me gustan mucho los vinos tintos, pero los blancos, los rosados y los espumosos me cautivan. Son muy arriesgados y difíciles en su elaboración, pues si te equivocas durante la vendimia, es complicadísimo que salga un buen vino”.

Ossorio es una persona feliz, entre otras cosas porque no ha defraudado a su abuelo Darío, que seguramente se sentiría muy orgulloso de ver hasta dónde ha llegado su nieto y lo mucho que le queda todavía por recorrer

Pero si algo tiene claro Pablo Ossorio es que el mejor vino es el que más le guste a cada uno y que la vida sin vino no sería lo mismo porque tiene mucho que ver con el disfrute y con la alegría de vivir. “El vino une y reúne”, recalca.

Pablo es una persona feliz, se le nota, pero lo es esencialmente porque no ha defraudado a su abuelo Darío, que seguramente se sentiría muy orgulloso de ver hasta dónde ha llegado su nieto y lo mucho que le queda todavía por recorrer.

“Trabajo, trabajo, trabajo”, esas son las cualidades fundamentales que, según el gran enólogo francés Michel Rolland hay que tener para dedicarse a la enología. Pablo Ossorio encarna ese tesón necesario para triunfar en un mundo tan complicado y con tanta competencia como el del vino.