Seis escondites chic para comer y relajarse en París

Ile Saint Germain o el refugio perfecto en París. Foto: Yann Deret.

Seis escondites chic para comer y relajarse en París

Descubrimos seis restaurantes parisinos que se esconden en medio de parques y jardines perfectos para encontrar la calma

Mar Nuevo

Madrid

30/09/2019 - 13:18h

Porque las ciudades ya son suficientemente ajetreadas, a veces merece la pena apostar por un rincón secreto en medio de la naturaleza para desconectar y cargar las pilas. Y estos restaurantes con terraza en medio de parques y jardines parisinos tienen ese plus que debemos exprimir mientras dure el buen tiempo.

Elegantes como Loulou, en el Museo de Artes Decorativas; repletos de arte como Le Café Rodin en el Museo Rodin; de aire singular como L’Île, en el parque de la isla Saint-Germain; en plena naturaleza como el Chalet des Îles, en el Bosque de Vincennes; refinados y cargados de historia como el Pavillon Montsouris; o gourmets como La Table du Luxembourg en los Jardines de Luxemburgo, apunta estas propuestas y organiza tu evasión personal en el corazón de París.

El joven y prometedor chef Benoit Dargère firma las propuestas de LouLou, en el corazón de los Jardines del Louvre

[Para leer más: Tres escapadas perfectas para completar un viaje a París]

LouLou, Museo de Artes Decorativas

En el corazón de los Jardines del Louvre y como parte del Museo de Artes Decorativas nos espera Loulou, diseñado tal y como sería el comedor ideal de un coleccionista de viajes y recuerdos, un amante de la belleza y la alegría, y una representación en forma de restaurante del arte francés del buen vivir.

El restaurante ofrece vistas increíbles desde un oasis de paz. Foto: Loulou.
El restaurante ofrece vistas increíbles desde un oasis de paz. Foto: Loulou.

Un interior sofisticado, de decoración refinada y auténtica, obra de Joseph Dirand, hacen del restaurante uno de los lugares de moda de la capital francesa que, además, con buen tiempo extiende su seducción a la terraza que ofrece vistas, mezcladas con toques de vegetación, de grandes iconos de la ciudad como el Louvre, la Pirámide de cristal o la torre Eiffel.

Y como el amigo y anfitrión perfecto, LouLou ofrece propuestas para tomar el brunch, comer, tomar el té o, simplemente, tomar algo y bailar. La carta está diseñada por el joven y prometedor chef Benoit Dargère, con la colaboración del chef italiano Diego Compagno, y juntos ofrecen platos de la Riviera francesa y la cocina italiana.

Le Café, Museo Rodin

Sencillo y discreto, tanto en su carta como en la puesta en escena, el Café del Museo Rodin es sin embargo un oasis en medio de unos magníficos jardines parisinos, ideal para descansar y reponer fuerzas después de una visita al museo del genio esculturo.

Le Café. Foto: Museo Rodin.
Le Café. Foto: Museo Rodin.

Entre sus propuestas encontraremos ensaladas, quiches y tartas sin grandes artificios pero muy correctas en cuanto a ejecución y sabor. A pocos metros, además, podemos continuar la visita con otras de las obras de Rodin que salpican los jardines.

L’Ilê, Saint-Germain

Poco conocido, el parque de Île Saint-Germain, en Issy-les-Moulineaux, acoge además un remanso de paz y buena gastronomía: L’Île, que se enmarca en uno de los enormes pabellones.

LÍlê, en el parque de Île Saint-Germain, sería algo así como la versión renovada y chic de la barbacoa de siempre

Su nueva decoración, que firma Laura González, lo ha convertido en un lugar acogedor, como si hubiera traído una casa de campo a la ciudad. Con el buen tiempo su terraza es particularmente gustosa, gracias a sus vistas al parque, su bar al aire libre y su cocina de verano, que se nutre de su propio huerto.

Además, cuenta con una sala con chimeneas y un espacio acristalado donde degustar, en cualquier momento del año, de excelentes carnes asadas y verduras a la brasa como en una versión renovada y chic de la barbacoa.

L'Ile, Saint Germain. Foto: Yann Deret.
L'Ile, Saint Germain. Foto: Yann Deret.

La Table du Luxembourg

El último proyecto del chef premiado con una estrella Michelin Philippe Renard es nuestro siguiente objetivo, un restaurante gourmet que se oculta en los Jardines de Luxemburgo, en el corazón de Saint-Germain de Près.

Table du Luxemburgo es perfecto para picotear y comer, con un reseñable brunch los domingos o, simplemente, para tomar un café disfrutando de la paz del lugar, bien lejos del estrés de la ciudad, y en uno de sus mágicos espacios: la terraza o el salón acristalado.

Su propuesta gastronómica se basa en la cocina francesa elaborada con productos de temporada, que incluye además recetas típicas revisionadas. Además de carta, menú y fórmulas para compartir, se puede optar por la ‘Mesa del chef’ con capacidad para hasta 12 comensales y que permite gozar de la atención total del chef, que diseña una propuesta a medida dejando rienda suelta a su inspiración.

La Table du Luxerbourg.
La table du Luxembourg es perfecto para el brunch dominical.

Chalet des Îles

Al este de París, en medio del inmenso bosque de Vincennes, nos refugiamos en el coqueto Chalet des Íles. Esta encantadora propiedad edificada al estilo de los chalets suizos y a pocos metros del lago Daumesnil es, sin duda, un marco perfecto para disfrutar de la belleza y la tranquilidad de la naturaleza.

Abierto todos los días del año, el chef Stéphane Paulet ofrece un menú que renueva cada seis meses en función de los productos de temporada y el cambio de estación, lo que resulta en una cocina de mercado que se marida con una elegante y muy correcta carta de vinos.

La terraza bajo los árboles, de mobiliario moderno y confortable, se erige en el refugio perfecto para tomar una copa o una merienda.

Chalet des Iles.
Chalet des Îles renueva su carta cada seis meses. Foto Chalet des IÎes.

Pavillion Montsouris

En el parque del mismo nombre, el Pavillon Montsouris tiene tras de sí una larga historia que se remonta a 1889, cuando fue inaugurado con motivo de la Exposición Universal que se celebraría tres años más tarde.

Catalogado como Monumento Histórico, todo él es un homenaje a lo francés, desde la arquitectura belle époque a la cocina, que ofrece platos delicados y refinados con el sello del chef Sébastien Dagoneau, todo ello desde el corazón de uno de los parques más bellos de la ciudad, diseñado al estilo inglés que tanto apreciaba Napoleón III.

Pavillon Montsouris, París.
Foto: Pavillon Montsouris, París.