La Vinyeta: el compromiso entre vino y naturaleza

 La Vinyeta llegó a ser la Mejor Bodega 2018 de Cataluña en la Noche del Sommelier. Infografías: Jordi Català

La Vinyeta: el compromiso entre vino y naturaleza

Esta bodega, referente de la DO Empordà, no deja de sorprender por sus vinos y sus acciones de ecología y enoturismo

La Vinyeta rompe con muchos de los moldes que caracterizan a las pequeñas bodegas que hacen buenos vinos, como son la antigüedad y la tradición. Sin embargo, estos valores le llevaron a ser proclamada como la Mejor Bodega 2018 de Cataluña en la Noche del Sommelier. 

Un año antes, esta bodega del Alt Empordà ya había obtenido el Premio Nacional de Enoturismo, al destacar por su gran compromiso con el territorio y la riqueza de sus propuestas enoturísticas. 

Vinos contra todos los pronósticos

Josep Serra y Marta Pedra son los actuales propietarios y almas mater de esta bodega de Mollet de Peralada. Todo empezó en el 2002 cuando Josep con su padre, -sin el mínimo conocimiento en viticultura-, decidieron comprar dos hectáreas de viñas viejas de cariñena y garnacha de entre 55 y 80 años y unos cuántos olivos. 

“Estáis locos. Aquí no ha habido nunca viña. No crecerá nada”, les dijeron los lugareños. Josep, que entonces estudiaba ingeniería agrónoma, confió en el antiguo propietario de las viñas para que las cuidase desde el principio y le enseñase todo lo que había que saber en materia de viticultura. Para empezar contaban con la tramontana, un viento muy favorable para el cultivo de la viña porque esparce las humedades y deshidrata los grandes racimos de uva.

Los pilares de La Vinyeta

“Tramuntana es sinónimo de vendimia sana, tranquila y de calidad”, explica Josep, y así se fueron plantando viñas hasta llegar a las 40 hectáreas actuales y a las 19 variedades de uva.

Entre poda y poda construyeron la bodega en 2006, y al año siguiente obtuvieron su primer vino. Sólo cuatro años más tarde ya producían 150.000 botellas. Actualmente La Vinyeta se sustenta sobre tres grandes columnas que la dotan de una personalidad excepcional: los vinos, el rebost y las experiencias enoturísticas.

El compromiso entre vino y naturaleza de La Vinyeta siempre ha sido intenso. Fueron los primeros bodegueros en elaborar vinos con producción integrada a partir de un proyecto sostenible donde, por ejemplo, se utilizan difusores de feromonas femeninas en lugar de insecticidas.

La Vinyeta: el compromiso entre vino y naturaleza. Autor: Jordi Català

El ADN impreso en las marcas

En el ADN de sus vinos figura la multiplicidad de variedades, la mayoría autóctonas del Empordà. Sus nombren responden a lógicas creativas como Heus, Llavors, Puntiapart, Microvins o Mig Mig, etc (ver infografía). El diseño y el packaging queda en familia; y la transversalidad de creaciones van desde un Puntiapart envejecido 12 meses, que se sirve en el Celler de Can Roca, hasta los Microvins (viñas de 100 años, de microclimas).

También se cuentan vinos especiales: dulces, generosos, mistelas y un interesantísimo vino de aguja con malta cervecera, el Fil. Cabe destacar que una rama de la casa llevada por Marta Pedra está produciendo vinos en la D.O. Conca de Barberà, la línea Vins de Pedra, de eso hablaremos en otra ocasión  

La Vinyeta (2): el compromiso entre vino y naturaleza. Autor: Jordi Català

El Rebost

El Rebost proporciona productos ecológicos como aceites de olivos de más de 500 años de antigüedad, vinagres, quesos, y huevos de gallinas autóctonas del Empordà. 

En el 2003 se recuperó un olivar mágico y centenario, L’Olivar Fosc, una plantación de olivos de Argudell —variedad autóctona de la comarca— de la que se elabora el Aceite de Oliva Fosc un aceite extra virgen de color verde intenso, (por la recolección temprana), con aromas intensos, afrutados y de hierba fresca recién cortada, que proporciona un agradable picor y amargor en boca.

Las experiencias

La Vinyeta (3): el compromiso entre vino y naturaleza. Autor: Jordi Català

Entre la multiplicidad de experiencias y proyectos de La Vinyeta se encuentran las enoturísticas entre viñas y olivos: paseos, lugares singulares, picnics, visitas a la bodega y catas comentada, además de noches de vinos, conciertos en vivo, cenas bajo las estrellas, actividades infantiles, yoga entre viñas.

También hay una veta benéfica con Cáritas y la Fundación Mona mediante Los Monos, dos vinos monovarietales de variedades recuperadas del Empordà, el monastrell y la malvasia; además del impulso ecológico con la implantación de colmenas entre pinos y olivos para recuperar abejas y contribuir a la polinización y la adaptación a las viñas de las Terreras, un pájaro en peligro de extinción.