Girona (feudo independentista) rescata los turistas espantados

Turistas ante la fachada de San Martín, en el casco antiguo de Girona. EFE-Pere Durán

Girona (feudo independentista) rescata los turistas espantados

Girona reconoce que la inestabilidad política ha reducido la llegada de visitantes franceses y de otros países que solían llegar desde Barcelona

Mientras que España celebra haber llegado a un récord de visitas en 2017, el proceso independentista ha llevado a una caída de casi el 14% de los turistas internacionales en el último trimestre del año, un varapalo que ha sido más pronunciado en Barcelona.

Pero las demás provincias catalanas no han quedado exentas de este impacto. Por ejemplo, Girona sufre con el éxodo de visitantes franceses, el principal colectivo que nutre de turistas, por su estratégica situación fronteriza. En el 2017 Cataluña recibió a 4,55 millones de turistas de Francia.

Campaña de rescate de turistas

Pero la Costa Brava y las principales ciudades del interior, así como los destinos turísticos del Mediterráneo, también se nutren de visitantes que provienen de la capital catalana y de un radio de 200 kilómetros de las comarcas gerundenses.

Por ello la Asociación de Turística de Apartamentos (ATA) de la Costa Brava y el Pirineo de Girona destacaron que el Patronato de Turismo haya emprendido una campaña para reforzar el turismo de proximidad, sobre todo el francés, para evitar la dependencia de los visitantes de destinos más lejanos, que han dejado de venir por la inestabilidad política en Cataluña.

Las imágenes de las cargas policiales han sido aprovechadas por las comarcas francesas para retener a sus turistas

Según Lluís Parera, presidente de la ATA, la difusión de las cargas policiales en los medios europeos han jugado en contra al sector, mientras que el turista de proximidad "conoce muy bien toda la zona y lo que sucede realmente".

Este impacto mediático había sido aprovechado por las comarcas francesas vecinas a Girona, que han lanzado estrategias para retener a sus ciudadanos y evitar que bajen a disfrutar de sus escapadas en España.

Temporada en rojo

Los hoteles de Girona habían alertado, a fines de enero, que la temporada estaba “parada” y que a diferencia de otros años, en los alojamientos del norte de Cataluña “no hay reservas” para los primeros meses del año.

También ha impactado que el Imserso no haya provisto el mismo volumen de turistas que el año pasado: las reservas han caído un 50%, y por primera vez en su historia no ha podido colgar el cartel de “no hay plazas”.

Alerta con Oriente Medio

Otro problema que afrontan los empresarios turísticos es la fuerte competencia que plantean Grecia, Túnez, Turquía, Egipto y otros destinos del arco mediterráneo, por ello –indicó- trabajan para mantener el flujo de visitantes.

Parera, en una entrevista con Efe, rechazó que los casos de turismofobia hayan impactado en el sector. Para el titular de la patronal de apartamentos estos casos han sido un fenómeno centrado en Barcelona, mientras que "en Girona no existe el concepto".

"Los problemas de Barcelona salpican los medios de comunicación como si fuesen genéricos, pero no lo son, en la Costa Brava no pasa, porque aquí hace cincuenta años que hay turismo y la gente está acostumbrada al pico de demanda en verano", indica.

Esperanzas de crecimiento

Desde la ATA esperan que en los próximos meses el sector se reactive y no descartan que pueda haber un crecimiento del 2 al 3% si se incrementan ligeramente los precios y la ocupación.

De todos modos, Lluís Parera precisa que "un pequeño retroceso también sería normal, porque se está en máximos y no se puede batir el récord cada año".