Anímate a explorar el mayor cementerio de barcos del planeta

Los restos del carguero Monohansett yacen a poco más de cinco metros en el Lago Hurón. Foto Wikipedia

Anímate a explorar el mayor cementerio de barcos del planeta

Las aguas claras de los Grandes Lagos, en Norteamérica, resguardan más de 6.000 barcos hundidos, que se pueden descubrir hasta con guías interactivas

Juan Pedro Chuet-Missé

Barcelona

06/04/2020 - 13:07h

El lecho de los Grandes Lagos, entre Canadá y EEUU, es un gigantesco cementerio de barcos. Más de 6.000 cargueros, goletas, embarcaciones de transporte y remolcadores, entre otros, yacen en sus aguas dulces. Algunos se pueden descubrir a bordo de un kayak, e incluso con aplicaciones interactivas para los que por ahora no pueden salir a navegar.

Si uno cree que las aguas de los lagos son más tranquilas que las del océano, se equivoca. Esta gigantesca extensión de esta reserva de agua dulce, la mayor del mundo, tiene 245.100 kilómetros cuadrados, la mitad de la superficie de la España peninsular. Con estas dimensiones, más que lagos se pueden considerar como mares interiores.

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Muchos de los barcos hundidos naufragaron por fuertes tormentas, aunque también por errores humanos como no esquivar a tiempo sectores de la costa o rocas emergentes, o chocar en medio de un manto de niebla.

Santuarios submarinos

Alrededor de los lagos se han creado santuarios submarinos y parques náuticos para explorar los barcos que reposan en el fondo.

Uno de estos es el Fathom Five National Marine Park en Ontario, Canadá, que abarca las aguas del lago Hurón, y que permite descubrir más de 20 barcos hundidos.

El agua dulce conserva mejor las estructuras hundidas que la del mar, lo que permite ver a los barcos hundidos como si hubieran naufragado hace poco tiempo

Entre ellos se encuentra el Sweepstakes, una goleta que se hundió tras chocar con una roca cerca de Cove Island, y que actualmente es hogar de numerosos peces y algas.

O el vapor W.L.Wetmore, donde claramente se distinguen su caldera, el ancla, la cadena y el timón entre las aguas verdes.

Restos del carguero alemán Nordmeer.

Restos del carguero alemán Nordmeer.

El agua dulce conserva mejor

Una ventaja de estos yacimientos es que el agua dulce preserva mejor las estructuras comparadas con el agua del mar.

Además la claridad de algunos sitios, gracias a la presencia de algas y por la composición de sus sedimentos, permiten que la exploración sea sencilla, ya sea usando equipos de submarinismo, snorkel o a simple vista cuando se rema una canoa o se contrata una excursión en bote con fondo transparente.

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Este es el caso del Amaranth, una goleta de dos mástiles que se hundió de una manera absurda: era empujado por un remolcador pero alguien se equivocó en el rumbo y unas rocas destruyeron su casco. No muy lejos de Fort Gratiot es posible ver su estructura a simple vista, ya que yace a poco más de tres metros de profundidad.

El agua dulce conserva mejor la estructura

El agua dulce conserva mejor la estructura que la salada.

Barcos que atrapan a los aventureros

Muchos barcos se encuentra entre 12 y 18 metros, un nivel aceptable para cualquier submarinista novato. Pero hay otras embarcaciones a 80, 100 metros o más que se recomienda evitar o explorar solo si se tienen los permisos necesarios.

Uno de estos barcos que fascina a los submarinistas es el carguero Cedarville, ubicado al este de Mackinaw City. El 7 de mayo de 1965, en una mañana de una niebla espesa, chocó contra un carguero de bandera noruega y se partió en dos. Su estructura de 200 metros, dada vuelta de campana en su mayor parte, se encuentra a 32 metros de profundidad.

Un mapa para descubrir los hundimientos

En enero, el Departamento de Recursos Naturales del estado de Michigan elaboró un detallado mapa de los hundimientos en los Grandes Lagos, en donde se detalla el motivo de su tragedia, su cargamento, la profundidad a la que se encuentra y la dificultad para explorarlos.

Desde la app elaborada por el estado de Michigan es posible conocer en detalle la historia y naufragio de muchos los barcos hundidos en los Grandes Lagos

Ese mapa se puede explorar desde una aplicación, en donde los interesados en la historia de estos sucesos tiene al alcance de su mano los detalles de los hundimientos. Y en todo caso, agendar una ruta por los yacimientos más importantes para cuando se reabra el turismo en la región.

La estructura del Sweeptake se ve desde la superficie. Foto: Daveynin-Flickr

La estructura del Sweeptake se ve desde la superficie. Foto: Daveynin-Flickr

Mirar sí, tocar no

Algunos barcos, como el Carl D Bradley, hundido en noviembre de 1958, no está catalogado. El motivo es que 33 tripulantes fueron arrastrados por el barco hacia el fondo del lago, y por respeto a sus familiares se considera como un lugar intangible.

El estado de Michigan, en los años ’80, decretó que todo lo que se encuentre en las aguas del lago homónimo bajo su jurisdicción pertenece a la administración estatal. Si se rescatan herramientas, cargamentos de whisky, muebles o anclas es el gobierno quien decide su valor patrimonial y lo distribuye entre los numerosos museos de la región.

A lo sumo, como dice Sandra Clark, directora del Centro de Historia de Michigan, “si todos siguieran la regla de ‘solo saca fotografías y deja tus burbujas’, podemos asegurar que esas cápsulas del tiempo hundidas estarán disponibles para las nuevas generaciones”.