Guía gourmet de Seúl para amantes de la cocina callejera

Gimbap, sundae, tteokbokki son algunas de las delicias de la comida callejera coreana. Foto GettyImages.

Guía gourmet de Seúl para amantes de la cocina callejera

La capital coreana apuesta por revitalizar sus mercados tradicionales con bocados dignos de estrella Michelin

Sergio Cabrera

Seúl

07/09/2019 - 16:00h

Seúl vive una explosión de la cocina callejera. Allá donde vayas, el concepto street food se ha colado para ofrecer lo mejor de la gastronomía coreana en bocados rápidos que pueden comerse de pie o en las pequeñas mesas habilitadas en los mercados más tradicionales de la capital.

Disfrutar de mando, de kimbap recién hecho o incluso de otros platos más elaborados se ha convertido ya en parte imprescindible de una visita a la ciudad.

Es habitual que los coreanos coman fuera y que coman rápido, pero en Seúl el 'fast food' lo componen auténticas delicias gastronómicas

[Para leer más: Dónde comer con el sello de la guía Michelin (y por menos de 35 euros)]

Comida callejera sí, pero de calidad

Es habitual que los coreanos coman fuera, sobre todo a la hora del almuerzo. Esto se traduce en una impresionante oferta gastronómica cuya máxima es ‘comer rico, suculento y en poco tiempo’.

Mercado de Gwangjang. Foto: Sergio Cabrera.
Mercado de Gwangjang. Foto: Sergio Cabrera.

Ya llegará el momento de cenas caseras o con menos prisas también en algún restaurante. Al mismo tiempo, la ciudad sigue experimentando un aumento de turistas, superando desde 2016 los 13,5 millones de viajeros que buscan probar las auténticas delicias gastronómicas del país al tiempo que descubren la gran megalópolis.

Para probar la mejor comida callejera de la ciudad hay que poner rumbo a sus mercados tradicionales

Con este cóctel, era solo cuestión de tiempo que la oferta de comida callejera se disparara en cantidad y, sobre todo, calidad. En cabeza de este boom por el mejor street food se encuentran los mercados tradicionales.

Con un público local menguante, muchos de ellos han visto incrementar sus ventas y sus visitantes gracias a una apuesta por los pequeños locales de comida. Pero aquí no se trata de un court food de estilo singapurense, sino que cada puesto ofrece una pequeña barra y, si se llena, toca esperar.

Rumbo al mercado

El más famoso actualmente es el de Gwangjang, en el distrito de Dongdaemun. Los puestos de comida se abren paso entre los de fruta y los de baratijas. Muchos acuden hasta aquí gracias al reclamo de la serie Street Food de Netflix, pero ya antes estaba siempre lleno.

Mando en el mercado de Gwangjang. Foto: Sergio Cabrera.
Mando en el mercado de Gwangjang. Foto: Sergio Cabrera.

Destacan los puestos de mando, las empanadillas coreanas (fritas o al vapor) que se rellenan de carne y/o de kimchi (la famosa col fermentada, emblema de la cocina del país).

La oferta es parecida, por lo que no merece la pena hacer cola en un puesto concreto y los precios son similares.

Con 10.000 puestos, el mercado Namdaemun es el más grande del país

Si no queremos mando, siempre podremos optar por un bibimbap (cuenco de barro caliente con arroz y verduras al vapor, rematado por un huevo frito y salsa picante). No tardaremos más de 15 minutos en abandonar nuestro asiento y seguir hacia otro puesto. La idea del picoteo es más que bienvenida y el bolsillo no se resentirá.

Namdaemun

El mercado Namdaemun también se ha convertido en otro imprescindible. Además, al contrario que el anterior, este se encuentra a un paso de los lugares históricos más visitados, como los palacios reales y la Seoul Plaza.

Guiso de carne de cerdo en el Mercado de Namdaemun. Foto: Sergio Cabrera.
Guiso de carne de cerdo en el Mercado de Namdaemun. Foto: Sergio Cabrera.

Este mercado es mucho más heterogéneo, y está abarrotado de puestos de fruta preparada y pequeños restaurantes en los que entrar y dejarse llevar por el menú (muchas veces apenas hay un plato, que se sirve sobre planchas y fogones, acompañado de verduras y cuencos de arroz).

Con 10.000 puestos, es el más grande del país y lleva abierto desde 1964. Aunque muchos puestos se dirigen al turista, no se ha convertido en un mercado ajeno a los locales, que siguen acudiendo a comprar pescado, fruta e incluso comer en sus restaurantes tradicionales.

No toda la comida callejera de Seúl está en los mercados. Junto a los distritos financieros y comerciales también es fácil encontrar puestos con suculentas delicias para tomar o llevar

Vale la pena tenerlos en cuenta aunque, como en muchos no se habla inglés, el turista suele pasar de largo, sin saber que se está perdiendo la oportunidad de comer recetas y guisos que no estarán luego en los restaurantes convencionales.

[Para leer más: La guía Michelin toma la calle en Bangkok]

Más sofisticados

No toda la cocina callejera de Seúl está en los mercados. En las zonas de más ambiente y comercio también se encuentran muchos locales, bien para llevar y comer en la calle o para almorzar rápido en sus mesas. Aquí, de nuevo, el mando es uno de los protagonistas, sobre todo por su precio asequible.

Empanadas y kimbap en Mapo Mando. Foto: At Man.
Empanadas y kimbap en Mapo Mando. Foto: At Man.

La fama de bueno, bonito y barato se la ha ganado con creces Mapo Mandu (393-1 Seogyo-dong), cuyo nombre no puede ser más explícito de qué vende (mando) y dónde (Mapo). A un paso del metro de Hapjeon, sus empanadas están a la venta 24 horas, siendo las más famosas las de carne de cerdo marinada.

Mapo Mandu vende las famosas empanadillas coreanas durante las 24 horas del día

Otro restaurante, el Goobok Mandu (10, Duteopbawi-ro), es un pequeñísimo local donde el mando se sirve en raciones de cuatro unidades, por lo que podremos probar varios sabores (no hay que dejar pasar el de gambas bajo ningún concepto). Además, estamos ante un Bib Gourmand, es decir, uno de los locales seleccionados por la Guía Michelin por su gran calidad a un precio muy económico.

No es el único. Gaeseong Mandu Koong (11-3, Insadong) también es uno de los recomendados por la guía francesa, que destaca la gran cantidad de relleno que tiene cada una de las empanadillas. Abierto en 1970, se ofrecen de estilo de la región de Gaeseong, es decir, cocinados en salsa de ternera y con repollo y alubias en el relleno. Toda una delicia por menos de 5 euros.

Gangnam style

Si vistamos Gangnam tendremos una oportunidad única de descubrir comida callejera en puestos a la antigua, bien en camionetas o bajo pequeños toldos.

Puesto de Tteokbokki. Foto: Kim Jiho | Turismo de Corea.
Puesto de ttteokbokki. Foto: Kim Jiho | Turismo de Corea.

Allí podremos probar muchos de los fritos ensartados en largos palos de bambú, así como probar el guiso por excelencia de la street food coreana: el tteokbokki, que son grandes cilindros de pasta de arroz en salsa picante.

Otra de las especialidades es el tteokbokki, una especie de cilindros de pasta de arroz en salsa picante 

Los tendremos también ensartados (tteokkochi) y acompañando a tempura (twigim).

Nos llamará la atención la morcilla coreana, que se hace también con arroz además de sangre de cerdo.

En este caso, el local que cuenta con los beneplácitos de los foodies es Seogyo Gourmet (19, World Cup-ro). Calidad a muy buen precio, pues el ticket con las delicias del chef Choi Ji-Hyeong, dueño del establecimiento, es muy asequible. También está en Mapo, por lo que podremos alternarla con los de mando.

También hay que probar la morcilla y otros embutidos. Foto: Seogyo Gourmet.
También hay que probar la morcilla y otros embutidos. Foto: Seogyo Gourmet.

Kimbap, pajeong y gyeranppang

Si no queremos picante, podremos ir a los puestos de kimbap (parecido al maki japonés) o de pajeong, las famosas tortillas de verdura, a medio camino entre el pancake y la tortilla de huevo, con mucha cebolla y apio.

Además, si estamos en Myeong-dong de compras, tendremos la oportunidad de comer allí un gyeranppang, las magdalenas saladas rematadas por un huevo frito, a la venta en cada esquina de esta famosa calle comercial.

Preparan pajong en el mercado de Gwangjang. Foto: Sergio Cabrera.
Preparan pajong en el mercado de Gwangjang. Foto: Sergio Cabrera.

No faltarán opciones con las que chuparse los dedos si paseamos por Seúl con ganas de probar cosas diferentes, a buen precio y con calidad.