Holanda acaba con el ‘turismo del porro’

Holanda acaba con el ‘turismo del porro’

Americanos, españoles e italianos, los mejores clientes de los 'coffee shops'

Plantas de marihuana en un 'coffee shop'  holandés
El 'turismo del porro' en Holanda tiene los días contados. El Gobierno de este país ha decidido regular su permisiva regulación para los aficionados al cannabis y desde el próximo 1 de enero ha dispuesto que las ventas de esta sustancia estén restringidas a los ciudadanos no residentes.

La nueva normativa limita la venta de cannabis a los propios holandeses o ciudadanos con permiso de residencia, que deberán inscribirse como miembros de los 'coffee shops' para acceder a esta sustancia, convirtiéndose de esta manera en una especie de clubs privados que podrán tener un máximo de 2.000 miembros.

Además, también se prohibirá la venta de marihuana en los 'coffee shops' que estén ubicados a menos de 350 metros de los colegios en el año 2014. Según la Oficina de Turismo de Holanda, el objetivo del Gobierno es que con este sistema de tarjetas se reduzca el consumo de drogas blandas entre los jóvenes y disminuya la delincuencia en las cercanías de estos particulares 'cafés'.

En estos momentos cualquier turista mayor de edad de cualquier nacionalidad puede consumir drogas blandas en estos establecimientos. Así, su importante presencia en la capital holandesa se ha convertido en un reclamo más de su turismo.

La norma no se aplicará hasta el 1 de mayo, comenzando su vigencia en las tres provincias del sur (Limburgo, Brabante, Zelanda), donde es muy común el turismo por este motivo. En el resto del país, incluyendo la capital, Amsterdam, la regulación se aplicará a partir de enero de 2013.

Americanos, españoles e italianos, los mejores clientes


Más de 135.000 españoles visitaron los famosos 'coffee shops' holandeses durante 2010, un 30% sobre el total de las visitas realizadas al país de los tulipanes, una cifra que podría verse disminuida en los próximos meses.

La Oficina de Turismo de Holanda ha confirmado que los 'coffee shops' holandeses son conocidos por ser una atracción popular nacional sobre todo para los turistas españoles, italianos y americanos, aunque una pequeña proporción de ellos reconocen que la visita a este lugar es su principal motivo de interés de su estancia en el país.

A la cabeza de los países interesados en este tipo de turismo se encuentra Estados Unidos con 175.000 viajeros visitantes de estos 'cafés'. El 8,3% de ellos asegura que ha sido su principal objetivo del viaje.

Los turistas italianos también han querido conocer esta parte de la cultura holandesa y en 2010 un 19% de los usuarios que visitaron este país (unos 85.000) hicieron uso de las instalaciones de un 'coffee shop'. Un 2,2% de ellos lo hicieron exclusivamente para ello.

Política de tolerancia con drogas blandas

A diferencia de muchos países de Europa, Holanda mantiene una política de tolerancia con las drogas blandas que no están prohibidas en su territorio, aunque su uso está limitado bajo ciertas condiciones, como la mayoría de edad o no vender más de cinco gramos por persona y día.

Pero desde 2007, el Gobierno holandés mantiene una cruzada contra el consumo de drogas blandas argumentando el incremento de los delitos y los riesgos para la salud que supone. Detrás de esta decisión también se encuentra la presión de la UE para que Holanda deje de ser un "paraíso" de la droga blanda dentro de la Unión.

¿Disminuirán las visitas al país de los tulipanes?

La Oficina de Turismo de Holanda asegura que los 'coffee shops' son parte de la imagen liberal de Amsterdam. De hecho, su ayuntamiento ha advertido que se pueden registrar problemas en su jurisdicción si se impone esta normativa. En su opinión no se solucionarán los problemas de orden público ya que no se podrá controlar el cumplimiento de la ley en estos establecimientos.

De momento no hay cifras concretas que permitan avanzar si el turismo holandés se verá afectado por esta nueva regulación. "La decisión puede disminuir el número de turistas que visiten Holanda por este motivo”. Pero por otro lado una política menos liberal permitiría acerca a un nuevo tipo de turismo que hasta ahora no se había planteado este destino precisamente por esa política “liberal", explicó la Oficina de Turismo.