Tras las huellas de Chopin en Varsovia

Tras las huellas de Chopin en Varsovia: cómo su música suena en la capital polaca

Tras las huellas de Chopin en Varsovia

No hace falta viajar a Viena para descubrir las mayores perlas de la música clásica. Varsovia cuenta con numerosos programas y teatros para vivirla

Juan Santiago Castro

BARCELONA

08/11/2017 - 04:55h

El orgullo nacional que se respira en Polonia y su capital Varsovia por Frédéric Chopin es profundo. Diferentes eventos, conciertos, monumentos, museos y escuelas de música han sido construidos o inaugurados para honor del compositor polaco más célebre del mundo.

Aunque culturalmente fue adoptado por los franceses, Chopin nació en un pueblo cerca de Varsovia en 1810. Sin embargo, las guerras napoleónicas lo sacaron de su tierra natal cuando era muy joven y nunca tuvo la oportunidad de regresar antes de su muerte, a la temprana edad de 39 años.

Chopin y la cultura polaca

La influencia de este pianista en la cultura de Polonia es la más grande e importante que ningún otro artista haya recreado en este país. En sus obras resuenan los ecos de la cultura musical polaca: la de la aristocracia (con las polonesas), la popular (las mazurcas), y la de los salones europeos (con los valses).

Las calles, monumentos, plazas y edificios más representativos de la capital polaca se pueden recorrer mientras en el ambiente se perciben las notas de algún violín, violoncelo o piano interpretado por algún músico callejero.

Varsovia fue construida y reconstruida en múltiples ocasiones, como muchas ciudades del este europeo posee un crisol de sentimientos en cuanto a sus sucesos históricos. Una relación un tanto dolorosa con los antiguos poderes de sus países vecinos. La influencia prusiana, rusa y de otros imperios en su arquitectura es notable. Diferentes construcciones que recuerdan un pasado grande pero también de sometimiento.

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Palacio de la Cultura y la Ciencia en Varsovia

De hecho, uno de los edificios más representativos de la ciudad es un “regalo” que les obsequió Stalin a los varsovianos, el Palacio de la Cultura y la Ciencia. Una impresionante estructura emplazada en el centro de la ciudad, y que es también el edificio más alto de toda Polonia.

Orgullos de Varsovia

El casco antiguo de Varsovia solo tiene de antiguo su nombre. El 80% de la ciudad fue destruida en la Segunda Guerra Mundial y las siguientes décadas representaron años de reconstrucción. Las fachadas de los edificios son una fiel copia de las construcciones derribadas en los años 40.

La recuperación del pueblo polaco representa la perseverancia y el esfuerzo, sentimientos comparados con el orgullo por su folclore y por el mismo Chopin. Uno de los edificios en los que se conjugan todas estas sensaciones es sin duda el de la Filarmónica de Varsovia.

Filarmonica de varsovia
Filarmónica de Varsovia.

Construido entre 1900 y 1901 y reconstruido en los años 50, su edificación fue inspirada en la Ópera Garnier. En su interior la orquesta interpreta un repertorio de música polaca antigua y moderna, representado en compositores como Henryk Górecki, Witold Lutosławski, y claro, Chopin.

Disfrutar de un repertorio clásico polaco de diferentes artistas en este lugar cuesta entre dos y diez euros.

Más allá de los grandes escenarios

La música está presente en las calles del centro de Varsovia. Durante un paseo por las plazas de la ciudad como la de Krasinski o el Palacio Saski, antigua residencia de la familia Chopin, siempre se dará un encuentro musical, y no necesariamente de música clásica. Diferentes grupos de música urbana se reúnen a improvisar cantos y bailes con melodías reproducidas por alguna minicadena.

Un sin número de carteles que invitan a los amantes de la música clásica y sobre todo del famoso pianista se pueden encontrar estampados en alguna calle de la ciudad, como la de Swietokrzyska. "Concierto de Chopin hoy a las 6:00 p.m." se puede leer en uno de ellos. El lugar del concierto, La Casa de la Música de Varsovia.

Por una entrada de 11 euros es posible disfrutar, además de un buen recital de piano de la obra de Chopin, de un ambiente íntimo con un pequeño pero elegante salón para disfrutar de un té o un café. Otros lugares más austeros que están dedicados a interpretar la música del consagrado pianista polaco son el Chopin Salon y el Chopin Point and Events.

musico en la plaza del castillo de varsovia
Músico en la plaza del castillo de Varsovia.

La obra de Chopin hecha museo

Y si los pequeños puntos de encuentro para disfrutar la música de Chopin no fueran suficientes, el artista posee todo un museo dedicado a su vida y obra. En el Museo Fryderyk Chopin se pueden observar manuscritos antiguos, carteles de conciertos, artículos personales del artista y exhibiciones interactivas (por ejemplo, algo llamado Twister Muzyczny - Twister musical) que lleva a los visitantes a un recorrido por todas las etapas musicales de la breve vida del músico.

El articulo más preciado que pueden encontrar los visitantes es sin duda el último piano de su propiedad. Fabricado por Ignace Pleyel en la década de 1840, es un elegante instrumento ubicado en una gran sala, casi al final del recorrido del museo, en un ambiente que irradia la energía y tristeza que caracterizaban gran parte de la música del artista más representativo de Polonia.

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Museo Chopin en Varsovia.

Frente a la Universidad de Varsovia, se encuentra uno de los lugares más románticos para los amantes de la obra de Chopin, la Iglesia de la Santa Cruz. En un pilar blanco una inscripción simple reza: Tu Spoczywa Serce Fryderyk Chopina, ‘Aquí descansa el corazón de Frédéric Chopin’.

El último deseo de este gran artista era que su corazón fuera llevado a su ciudad natal, a la cual nunca pudo volver. La iglesia sin duda es un lugar perfecto para finalizar el recorrido por Varsovia de la mano de la música de uno de los más grandes artistas del teclado.