La cabaña que justifica un trekking al glaciar noruego de Jostedalen

Un refugio acogedor diseñado para enmarcar montañas y glaciares. Foto: Snøhetta.

La cabaña que justifica un trekking al glaciar noruego de Jostedalen

El estudio de arquitectura Snøhetta firma el diseño de un refugio entre montañas y glaciares donde la arquitectura se pone al servicio de la naturaleza

Mar Nuevo

Madrid

25/06/2020 - 18:21h

El 25 de diciembre de 2011 el ciclón Dagmar destruyó completamente el refugio de montaña de Tungestølen, puerta de acceso para muchos aventureros al glaciar de Jostedalen, considerado el más extenso de la Europa continental, al oeste de Noruega. Nueve años después se inaugura un conjunto de cabañas diseñadas como reacción arquitectónica al clima y la naturaleza locales.

El estudio de arquitectura Snøhetta, detrás de proyectos como la Ópera y el Ballet de Noruega, The Arc, el hotel flotante Svart, la biblioteca de la Temple University en Filadelfia o el Gran Teatro de Xingtai, firma un diseño que incluye nueve robustas y originales cabañas con forma de pentágono que descansan en medio de un paisaje espectacular con el que se funden.

Las cabañas son un homenaje a las construcciones típicamente locales pero a la vez introducen elementos nuevos como la forma pentagonal y la posición oblicua

Noruega estrena refugio para amantes de la naturaleza. Foto: Snøhetta.

Noruega estrena refugio para amantes de la naturaleza. Foto: Snøhetta.

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Arquitectura para la naturaleza

Luster Turlag, la sucursal local de la Asociación Nacional de Trekking de Noruega y la pequeña localidad de Veitastrond consiguieron los fondos para reconstruir el refugio, que recibe visitantes durante los meses de verano y otoño.

Con los efectos causados por el ciclón en la anterior construcción muy presentes, Snøhetta diseñó unas cabañas con forma terminada en pico para frenar los fuertes vientos que soplan desde el fondo del valle. Su forma es pentagonal y su principal material constructivo la madera de modo que recuerdan a las construcciones locales pero también introducen un elemento nuevo y sorprendente.

Aún así, según explica a Deezen la arquitecta del estudio Anne Cecilie Haug, “hemos diseñado la cabina con la idea de que la arquitectura no debería ser la característica principal del sitio”, sino que “debe estar subordinada a la naturaleza”.

Foto Snøhetta

Foto: Snøhetta.

El diseño pretende así tener el mínimo impacto visual posible en el entorno y dar a las montañas circundantes todo el protagonismo.

De hecho, los grandes y originales ventanales enmarcan las vistas panorámicas, fomentando la contemplación de la naturaleza.

El conjunto cuenta con una cabina principal, elevada sobre pilares, que alberga un salón comunitario con chimenea y comedor y proporciona un amplio espacio (en su parte más alta mide 4,6 metros) generando un lugar de encuentro social. En el interior, el estudio combinó paredes de madera con textiles de lana para lograr un efecto acogedor, y rescató objetos de la anterior cabina para marcar una línea de continuidad, entre ellos piolets y viejos mapas.

Snøhetta

Aún se construirán cuatro cabañas más. Foto: Snøhetta.

Otra construcción aloja dormitorios para hasta 30 excursionistas y un tercer edificio que hace las veces de almacén. Una cuarta cabaña permitirá a los usaurios disponer de más privacidad, con cabida para cuatro personas, a la que se sumarán otras cuatro más, una de las cuales seguirá el modelo de la cabaña Fuglemyrhytta diseñada por Snøhetta en Oslo y convertida en un destino de senderismo enormemente popular desde su apertura en 2018.