La ruta vikinga que llama al turismo español

El legado de los exploradores sirve de reclamo en un país como Noruega, que combina una oferta de cultura, historia y turismo de naturaleza

El legado vikingo atrae a los turistas a Noruega

La cultura vikinga cedió su reinado en Europa durante la batalla de Stamford Bridge, pero sin duda, su legado ha seguido fascinando al continente durante siglos.

Su dominio marítimo les permitió expandirse desde los países nórdicos hasta España, y las leyendas sobre sus viajes llegan a sugerir que pudieron ser los primeros europeos en llegar a América.

El legado vikingo atrae a los turistas a Noruega

Fueron unos exploradores, e igual que ellos viajaban en sus barcos a lo largo de todo el continente, son muchos los turistas que hacen ahora el camino inverso para conocer su legado.

A día de hoy, su herencia cultural se cultiva tanto en museos y asentamientos vikingos que conservan su historia. Y su atractivo sin duda ayuda a países como Noruega, cuyo sector turístico creció un 14% en 2017, y donde el mercado español es uno de los que más ha incrementado durante el último año.

El asentamiento junto a Bergen

Uno de los destinos que destacan para conocer la cultura vikinga, dentro de la amplia oferta noruega, es Gudvangen, a tan sólo 2 horas de Bergen.

Aterrizando en la capital turística del país escandinavo, gracias a las conexiones ofrecidas por Norwegian Airlines desde España, se puede viajar a este asentamiento vikingo que durante el mes de julio celebra su “mercado vikingo”.

Se pueden experimentar todos los detalles de esta cultura milenaria a través de diferentes actividades

Durante una semana, la localidad noruega ofrece una celebración preparada tanto para niños como para adultos.

Se pueden experimentar todos los detalles de esta cultura milenaria a través de obras teatrales, visitando una nave vikinga o conociendo las armas y la comida típicas de la región.

La naturaleza noruega

Para asegurar que los visitantes de Gudvangen pueden vivir la experiencia completa en cualquier fecha del año, también se ha establecido una villa vikinga permanente, donde se recrea el estilo vikingo siguiendo los detalles históricos más estrictos.

Una de las actividades más destacadas del propio viaje vikingo, no obstante, pasa por disfrutar de los deslumbrantes entornos naturales donde vivían los noruegos originarios.

Los paisajes verdes en valles de colores que se presentan en la famosa serie Vikingos, también están al alcance de la mano para todos aquellos que quieran disfrutar del turismo de naturaleza.

La reina de los fiordos

De vuelta a Bergen, por ejemplo, se entenderá por qué se llama a la ciudad noruega “el portal de los fiordos noruegos”. Es el punto de partida perfecto para conocer formaciones naturales que forman parte del Patrimonio de la Humanidad, los fiordos noruegos como el de Hardangerfjord.

El segundo fiordo más grande de Noruega, y tercero del mundo, ofrece 179 kilómetros de extensión donde las aguas del mar del Norte una gran parte del condado de Hordaland.

La mejor manera de experimentar el espectáculo natural que ofrece de Hardanger es el circuito Hardangerfjord in a nutshell de Fjord Tours. Un recorrido lleva a través de todo el fiordo en excursiones que pueden planificarse a la medida del turista.

El arte moderno

Otro punto turístico perfecto para vivir la experiencia vikinga más auténtica es Haholmen, una ciudad pescadora que se encuentra en la carretera atlántica que conecta con Alesund.

Desde la ciudad del art Noveau, Alesund, se puede viajar al norte durante dos horas para conocer la pequeña villa a la que sólo puede accederse en barco.

De vuelta en Alesund, es recomendable aventurarse en otro recorrido en coche a través de la carretera de Trollstigen, desde donde se podrá contemplar la cascada de las Siete Hermanas.

Esta maravilla natural es llamada así en honor a una leyenda que, curiosamente, también se cuenta en León, donde se sospecha que hubo pequeñas incursiones vikingas.

Las leyendas vikingas ocupan el imaginario noruego

Las leyendas y su mitología son una parte fundamental de la cultura vikinga, y en ese sentido, no hay mejor manera de terminar una ruta vikinga de ensueño que visitando  la roca de los dioses nórdicos.

Situado a pocas horas de la ciudad portuaria de Stavanger, Preikestolen, o el Púlpito, es uno de los lugares más espectaculares de Noruega. Su ubicación a 640 metros sobre el nivel del mar obliga a subir por sus senderos durante dos horas.

Es el precio a pagar para tener unas vistas propias de los dioses. Y de vuelta a Stavanger, no habrá mejor forma de celebrar que como un auténtico vikingo, degustando los mejores manjares que ofrece una ciudad de 130.000 habitantes con dos estrellas Michelin.