Lituania convierte su capital en una playa (a tres horas del mar)

Los 300 km que la separan del mar no privarán de playa este verano a Vilna. Foto: Go Vilnius.

Lituania convierte su capital en una playa (a tres horas del mar)

Los 312 km que separan Vilna del mar no impedirán que este verano los ciudadanos disfruten del sol y la arena

Mar Nuevo

Madrid

24/06/2020 - 11:29h

“Si la gente de Vilna no puede ir al mar, entonces el mar llegará a Vilna”. Dicho y hecho: desde ayer, la plaza de Lukiškės, la más grande de la ciudad, se ha transformado en una playa. No faltan la arena fina, las tumbonas, el campo de vóley-playa, los senderos de madera, la torre del socorrista y los vestuarios. Todo para convertir la capital lituana en un destino de vacaciones apetecible en este verano poscoronavirus.

La iniciativa que ayer presentaba el alcalde de la ciudad, Remigijus Šimašius, no es la única propuesta de ocio estival que tienen los ciudadanos de Vilna: también podrán disfrutar de fiestas temáticas para recordar aromas, sabores y sensaciones de otros países -quizás más asociados a las vacaciones- como Italia y España, una semana de la moda con máscaras y restaurantes y bares abiertos en plazas.

Las playas del Báltico más próximas se encuentran a unas 3 horas en coche, por eso Go Vilnius decidió traer el ambiente playero a la ciudad

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Open Beach

Junto a la compañía de telecomunicaciones Telia Lituania, el ente local de turismo Go Vilnius se ha propuesto facilitar a los residentes que disfruten de la experiencia playera y así abordar de una manera creativa una de las que considera las consecuencias más duras de la pandemia de coronavirus: las restricciones a los viajes.

A la playa sin salir de la ciudad. Foto Go Vilnius.

A la playa sin salir de la ciudad. Foto: Go Vilnius.

“No podríamos ignorar el hecho de que muchas personas tuvieron que cambiar drásticamente sus vacaciones ya planificadas debido a la cuarentena", explicó el alcalde, en referencia a los populares destinos costeros del sur de Europa y la masificación que se espera en las playas del Báltico en este extraño verano. “Por eso necesitábamos una solución para ayudar a las personas a recuperar parte de ese ambiente vacacional”.

Con el nombre de Open Beach, esta original playa permite ya relajarse, tomar el sol, jugar al vóley y muchas otras actividades. Y como es cierto que, de todos modos, la ciudad no tiene mar, unas gigantescas pantallas transmitirán las olas y los sonidos relajantes del Mar Báltico. Por la noche, se convertirá en un gran cine al aire libre con la retransmisión de películas, series y conciertos.

Tumbonas, arena, socorristas y hasta una cancha de voley playa. Foto: Go Vilnius.

Tumbonas, arena, socorristas y hasta una cancha de voley playa. Foto: Go Vilnius.

Hasta para trabajar

Y para que puedan hacer uso de las instalaciones quienes estén trabajando, la playa ofrece mesas con conexiones de Wifi gratuitas y enchufes, invitando así a cualquiera que siga en su puesto a tomarse un tiempo de relax.

En esta nueva realidad, explica el gerente de Telia, “la oficina puede estar en la playa y la playa está en la capital”. El trabajo y el placer, así, “ya no dependen de la ubicación: podemos crear el entorno que deseemos sin importar dónde estemos físicamente”.

Una opción perfecta para un break en el trabajo. Foto: Go Vilnius.

Una opción perfecta para un break en el trabajo. Foto: Go Vilnius.

Los domingos, la playa se dedicará a las familias, con programaciones especiales para niños que incluyen animadores y actividades específicas.

Creatividad en cuarentena

La capital de Lituania se ha convertido en uno de los referentes de la cuarentena gracias a su despliegue de creatividad: no solo crearon un enorme café al aire libre, sino que ofrecieron las pistas del aeropuerto de Vilna para un autocine y crearon las semanas temátivas para experimentar otras culturas sin viajar al extranjero.

Y aún quedan más novedades: a principios de julio la ciudad también se convertirá en una galería de arte gigante a cielo abierto con un proyecto que permitirá a los artistas locales disponer de un centenar de vallas publicitarias gratuitas para exhibir y vender su arte.