Los ataques al turismo se extienden al País Vasco y la Comunidad Valenciana

Un panel de una obra en construcción en San Sebastián con pintadas anti turísticas.

Los ataques al turismo se extienden al País Vasco y la Comunidad Valenciana

La izquierda independentista realiza pintadas en San Sebastián y anuncia sabotajes para la Semana Grande. En Peñíscola aparecen graffitis anti turísticos

La kale borroka vuelve a su tierra de origen. Las acciones vandálicas contra el turismo, que han impactado en Barcelona y Baleares, llegan al País Vasco, más exactamente a San Sebastián, donde en las paredes de la ciudad vieja han aparecido varias pintadas con la leyenda “Tourist go home”.

Ernai, la rama juvenil de la organización Sortu, convoca a una protesta acompañada por acciones de sabotajes para el próximo 17 de agosto, en que se festeja la Semana Grande de San Sebastián. En esa jornada marcharán bajo el lema “Vuestro turismo, miseria para la juventud”, en unos días en que la capital de Guipúzcoa protagoniza un incremento de visitantes.

La policía del País Vasco investiga si hay alguna relación entre las pintadas que se descubrieron en la ciudad y el ataque que sufrió un hotel en el barrio de Gros el pasado 1 de Mayo, en que se realizó una marcha por el Día del Trabajo.

Las amenazas de los colectivos independentistas atemorizan al sector turístico de la ciudad, que protagoniza un crecimiento de 8% de visitantes, o sea de un 1,5 millones en el primer semestre del año. El sector genera 100.000 puestos de trabajo, y el continuo flujo de visitantes ha motivado una serie de protestas de organizaciones vecinales por el aumento de las propiedades para reconvertirse en pisos turísticos.

Pintadas en Peníscola

En Valencia el presidente Ximo Puig dijo que garantizará la seguridad de los visitantes a las ciudades y costa de la comunidad autónoma. Pero las alarmas saltaron cuando se descubrieron diversas pintadas realizadas por Arran-El Sènia, la ‘franquicia’ valenciana de la organización que atacó al bus turístico en Barcelona y pinchó bicicletas destinadas a turistas.

En Peníscola, uno de los puntos turísticos más importantes de la comunidad, las paredes de algunos edificios como el centro sociocultural amanecieron con pintadas que decían “Nos llamaréis vándalos, pero vosotros sois criminales" y otras que decía "No es turismofobia, es lucha de clases".

El alcalde Andrés Martínez criticó la acción, e inmediatamente ordenó que las brigadas municipales quiten la inscripción. Otros puntos que también fueron pintados por esta agrupación fueron un puente de L’Ullal de L’Estany y en una propiedad cerca de Playa Sur.