Los centros de esquí se convierten en discotecas

Polaris es uno de los festivales de música electrónica en la nieve más importante.

Los centros de esquí se convierten en discotecas

Los centros de esquí más importantes de Europa auspician festivales de música electrónica para seducir al público más joven

Un DJ inmerso entre sus bandejas, luces de colores, cuerpos sudorosos en el interior y otros habitués más elegantes (todavía) esperando en el exterior. La escena podría ser de Barcelona o Berlín, pero es en Verbier, un centro de esquí en Suiza. Y refleja la estrategia de las mecas de los deportes invernales para atraer al público más joven.

Esta temporada de invierno no se esperan grandes resultados en los centros de esquí alpinos: solo en Suiza los visitantes cayeron un 20% en los últimos diez años, informa Bloomberg.

Por ello la apuesta de Verbier y de otros centros alpinos es organizar festivales de música electrónica para captar a un público más joven. Da igual si esquían o no, lo importante es que las plazas de los hoteles estén llenas y que haya un elevado consumo de bebidas y comidas en las discotecas y los restaurantes.

Seducir a los jóvenes

Polaris es el festival más importante de esta propuesta de música y nieve. En su última edición, realizada entre el 29 de noviembre y el 2 de diciembre, pasaron grupos y DJ’s como Massive Attack, Nina Kraviz, Dixon, Carl Craig, Laurent Garnier y una larga lista de artistas de la música electrónica.

El cofundador del festival, Raphael Nanchen, dijo que el objetivo es “ayudar a que vuelva los jóvenes” a los centros invernales, ya que “cada vez esquía menos gente”.

“Cada vez esquía menos gente”, dice uno de los fundadores de festival de música electrónica Polaris

En este certamen pasaron 12.000 personas que bailaron en una carpa con espectaculares vistas a los picos nevados.

Costes más altos

Organizar un festival de estas características implica una inversión considerable. Sus costes son un 40% más altos que si se realizaran en cualquier otro lugar. Del presupuesto, al menos dos tercios se va en construir la estructura de la discoteca, ofrecer opciones de catering y brindar transporte a los asistentes.

El pase por cuatro días cuesta 213 euros y no incluye alojamiento ni bebidas o comidas. El precio no es muy diferente al forfait para esquiar en Verbier, de 300 euros por seis jornadas.

Pero la diferencia es que a los asistentes no les importa demasiado si al otro día hay buen tiempo para salir: “la mayoría de nuestros clientes por la mañana se la pasan durmiendo”, bromea Nanchen.

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Más de 12.000 personas asisten al festival Polaris.

Los próximos festivales

El próximo festival de música electrónica en medio de la nieve es el Tomorrowland Winter, del 9 al 16 de marzo, en Alpe d’Huez, en Francia. Allí se garantiza que actuarán Armin van Buuren, Afrojackm DJ Snake y Steve Aoki.

Casi en simultáneo en el Nassau Beach Club en Obergurgl, en Austria, del 12 al 16 de marzo tendrá lugar un festival con DJ’s residentes e invitados.

En Chamonix, Alpe d’Huez, Mayrhofen y Avoriaz también se realizan festivales de música electrónica en la nieve

El Chamonix Unlimited, del 2 al 7 de abril, se presenta en este exclusivo centro de esquí de Francia con vista al Mont Blanc. En su cartel se encuentran los DJ’s Agoria, Dixon, Ellen Alien, Jeff Mills y Laurent Garnier, entre otros.

Del 8 al 13 de abril, en Mayrhofen (Austria), el festival Snowbombing anuncia a Stormzy, The Prodigy, Fatboy Slim y Andy C.

El Caprices Festival está entre los mejores eventos de electrónica en las pistas, con Marcel Dettmann, Len Faki y Jamie Jones pasando sus creaciones entre la nieve. Del 11 al 14 de abril en Crans-Montana, Suiza.

En el Snowboxx (23 al 30 de marzo en Avoriaz, Francia) los DJ’s comparten escenario con fiestas en piscinas, iglús y cuevas de hielo.

El más antiguo

Pero uno de los festivales más longevos es el Rave on Snow, que en la próxima edición en diciembre de 2019 cumplirá 25 años. Durante tres días el festival transforma el pueblo alemán de Saalbach, donde la gente baila en las terrazas en la montaña, cabañas de madera, pubs y clubs.