Los cinco lugares que debes visitar en Barcelona (según Ruiz Zafón)

Carlos Ruiz Zafón recuerda cuando la Sagrada Familia era una ruina. Foto: JP Chuet.

Los cinco lugares que debes visitar en Barcelona (según Ruiz Zafón)

El escritor Carlos Ruiz Zafón describe en The New York Times los cinco lugares que todo viajero debería conocer en su visita a Barcelona

Juan Pedro Chuet-Missé

Barcelona

25/06/2019 - 12:42h

Carlos Ruiz Zafón es uno de los best sellers que más ayudó a la difusión de la marca Barcelona en los ambientes literarios en los últimos años. Aunque el escritor se divide entre su ciudad natal y Los Ángeles, siempre tiene a la capital catalana fresca en su memoria para recomendar cinco paseos.

En un reportaje publicado en The New York Times el escritor sugiere recorrer sitios que, probablemente, algunos de ellos sean demasiado populares, como la Sagrada Familia o el mercado de La Boquería.

Pero lo interesante es cómo estos sitios son elegidos porque tienen algún vínculo con la vida del escritor o con las historias de sus libros.

Calle de Banys Nous

La calle de los Banys Nous (Baños nuevos) transita con un movimiento curvo en el corazón del Barrio Gótico.

Ruiz Zafón destaca el contraste que ve a lo largo de esta arteria, que se llama Carrer de la Palla cerca de la Catedral y que vuelve a cambiar de nombre para ser Avinyó en su camino hacia el mar.

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Es una calle algo oscura, angosta, que transita en paralelo a la antigua muralla romana, y que cuando se convierte en Avinyó gana en amplitud.

La calle Banys Nous “atraviesa muchas capas de la historia de Barcelona”, describe Ruiz Zafón

Mientras se camina por allí “atraviesas muchos siglos de la ciudad, muchas capas de su historia”, describe el escritor.

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La calle de Banys Nous (izquierda) cuando se une a La Palla (derecha). Foto: Antonio Gil.

Un detalle: el famoso cuadro de Pablo Picasso “Las señoritas de Avignon” no se refiere a mujeres de la ciudad del sur de Francia sino a las prostitutas de esta calle, que el pintor malagueño visitaba en su juventud cuando vivió en Barcelona.

La Sagrada Familia

Sería muy extraño que nadie recomendara visitar la Sagrada Familia. Pero en el caso de Ruiz Zafón la razón es personal: creció a una manzana de la iglesia diseñada por Antoni Gaudí, en una casa donde todavía vive su padre.

“¡Cuando era niño era una ruina! La conozco muy bien por dentro. Subiría las torres, me metería en los túneles y me dirigiría a los talleres donde guardaban las estatuas religiosas”, detalla al diario neoyorquino.

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A pesar de los años y de la fama del templo, el escritor sigue atrapado por el mayor ícono de Barcelona: “Es muy interesante ver cómo ha cambiado, de ser un lugar descuidado del que la gente se burlaba diciendo ‘¡Esto es monstruoso, esto es estridente!', hasta convertirse en la atracción más visitada de la ciudad”.

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La Sagrada Familia es el punto más visitado de Barcelona. Foto: JP Chuet.

La Sagrada Familia recibe 4,5 millones de visitantes que pagan por conocer el interior de la basílica y subir a las torres. A ese número hay que sumarle otros 20 millones que la contemplan desde el exterior.

Tras 137 años de demora la Junta Constructora tramitó la licencia de obra ante el Ayuntamiento de Barcelona. Se espera que para el 2026 la obra cumbre de Gaudí esté finalizada, aunque no hay un consenso sobre cómo concluir la fachada de la Gloria, cuya escalinata debería llegar hasta el corazón de una manzana vecina.

Tibidabo

Ruiz Zafón describe que una de sus actividades favoritas es subirse al funicular hasta el Tibidabo, la sierra de 512 metros que vigila a Barcelona, donde hay un antiguo parque de atracciones y un templo expiatorio.

Antes o después del paseo al literato le gusta de tomar una copa en La Venta, un restaurante decorado con estilo clásico.

En la avenida Tibidabo se encuentra un palacete que es uno de los escenarios más importantes de La Sombra del Viento

“En latín Tibidado significa ‘te lo daré’, que son las palabras que usó el diablo para tentar a Jesucristo. Siempre pensé que esto era muy apropiado: Barcelona tiene un alma oscura, y tiene sentido que el diablo suba a la montaña para seducirlo con estos placeres terrenales”, dice Ruiz Zafón.

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El tranvía al Tibidabo pasa por el palacete donde Ruiz Zafón firma el desenlace de La Sombra del Viento. Foto: JP Chuet.

Esta escena se encuentra en un vitral en el templo expiatorio del Sagrado Corazón. A un costado del diablo y Jesús se ve la cuadrícula de Barcelona.

Cuando uno desanda el camino puede pasear por la Avenida Tibidado, llena de grandes mansiones modernistas. Precisamente, en una de ellas –la número 32- Ruiz Zafón sitúa uno de los escenarios claves de su obra más famosa, La Sombra del Viento. Actualmente este palacete, antigua sede de una consultora, está camino a convertirse en un elegante hotel boutique.

Cementerio de Montjuic

No existe el famoso Cementerio de los libros olvidados, pero sí hay un camposanto, el de Montjuic, que ejerce una extraña atracción en Ruiz Zafón.

El escritor cuenta que le fascinan los mausoleos del siglo XIX que se encuentran en la parte antigua del cementerio, el más grande de la ciudad, sobre la falda de la sierra de Montjuic.

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El cementerio de Montjuic es el más grande de la ciudad. Foto: JP Chuet.

“Hay una combinación de pomposidad y muerte que encuentro increíble”, dice, “Puedes ver estas construcciones extravagantes, mórbidas, con ángeles vengadores que parecen salidos del infierno. Es como si el mundo real desapareciera”.

Ruiz Zafón aporta una recomendación personal: no quedarse encerrado en sus callejuelas luego del atardecer. Cuando era adolescente se quedó muros adentro con una moto destartalada y no tenía forma de salir. “Era el escenario perfecto para una película de terror. Pero más allá de lo terrorífico que sea, amo este lugar”.

Mercado de la Boquería

“Este mercado te da un vistazo de lo que era Barcelona”, dice el best seller sobre este sitio, con orígenes en la Edad Media pero con una estética del siglo XIX.

De ser un mercado proveedor de productos de alta calidad derivó en una meca para amantes de la gastronomía y adictos a Instagram.

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“Todavía se encuentran las comidas y especias más maravillosas. Aquí se consiguen tapas realmente buenas, que puedes comer de pie, elaboradas por personas que las han estado haciendo durante 50 años”, describe.

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Parada de frutas en La Boquería. Foto: Archivo.

Algunas de estas paradas emblemáticas son Pinotxo, Joel’s Oyster Bar, Casa Guinart, El Quim de la Boquería y Clemen’s.

El éxito de La Boquería es tan grande que el Ayuntamiento de Barcelona tuvo que limitar las visitas de los grupos turísticos de más de 15 personas, y prohibió comer en las vías de acceso y los pasillos.