Los osos polares disparan el turismo en un pueblo de Alaska

Dos osos polares en el pueblo de Kaktovik, en Alaska.Foto: EFE/Jim Lo Scalzo

Los osos polares disparan el turismo en un pueblo de Alaska

El descenso de los osos polares al pueblo de Kaktovik es un imán de turistas, pero las autoridades advierten de los peligros de las fieras

Equipo Cerodosbé

BARCELONA

19/11/2017 - 04:55h

Kaktovik es un pequeño pueblo de Alaska que en los últimos años ha sufrido dos ataques sorprendentes. Cada primavera reciente, los osos polares que ocupan sus montañas nevadas descienden a la villa, y también lo han hecho muchos turistas con la determinación de ver a estas feroces bestias caminar por las calles.

Pero los osos polares bajan de las montañas porque tienen hambre, y no son necesariamente la especie más tierna del reino animal, mucho menos cuando el apetito nubla la razón. La situación ha afectado tanto al pueblo, de 239 habitantes, que ahora una patrulla policial se dedica exclusivamente a buscar a los osos polares.

Los locales ya están familiarizados con la problemática y saben manejar la situación, pero a la alcaldía le preocupa que los turistas viajen al pueblo a ver los osos polares sin sopesar las consecuencias letales que ello puede provocar.

Con solo 239 habitantes, Kaktovik recibe a cientos de turistas cada mes, quienes llegan para ver a los osos polares de cerca

Muchos de los turistas buscan visitar la pila de restos de ballenas que se encuentra en una playa cercana, pues los habitantes de Kaktovik dependen de la caza de ballenas para sobrevivir, pero dejan sus restos en la costa. Para los osos polares, es una suerte de buffet; para los humanos poco experimentados, esa playa puede ser una trampa mortal.

"Vemos que vienen personas que tratan de ir a la pila o caminar por su cuenta. No entienden que los osos polares son animales salvajes y que su comportamiento puede cambiar muy rápido. Si resultan heridos o mueren, la culpa es nuestra, y muchas personas no entienden eso", dijo el alcalde Nora Jane Burns a ABC.

Los vuelos en pequeños aviones están disponibles algunas veces al año, y también se puede llegar al pueblo en barco. Hay hoteles de calidad media para los turistas, y los precios de los productos suelen ser elevados al ser una zona de difícil acceso.