Más allá de Pisa: las otras grandes torres inclinadas del mundo

Capital Tower aloja oficinas y un hotel de Hyatt. Foto: Hyatt.

Más allá de Pisa: las otras grandes torres inclinadas del mundo

Además del famoso campanario italiano, en China, Alemania y Rusia hay torres que no respetan la verticalidad. Hasta el Big Ben está inclinado

Mar Nuevo

Madrid

08/04/2020 - 17:56h

Si has estado en Pisa es probable que hayas caído en la tentación de hacer la foto (hortera, reconozcámoslo) en la que sostienes -o empujas- su famosa torre inclinada. Pero aunque es la más famosa del mundo, existen otras que tampoco son verticales. Intencionadas o no, estas son algunas de las más impresionantes torres que desafían la verticalidad.

Porque seguro que conoces la torre de Pisa pero ¿sabías que el Big Ben también está ligeramente inclinado? Factores imprevistos como la inestabilidad del terreno o problemas en los cimientos, pero también estudiados diseños, como en las madrileñas Torres KIO, la Torre de Montreal o la más moderna Capital Gate en Abu Dabi convierten estas torres en imanes para los aficionados a la arquitectura (y las curiosidades).

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Torres Asinelli y Garisenda, Bolonia

Entre los siglos XII y XIII se construyeron en Bolonia decenas torres (se llega a mencionar la cifra de 180, que muchos consideran una exageración), símbolo del esplendor de la época y del poderío económico de las familias más ricas de la ciudad.

Torres inclinadas de Bolonia. Foto Bianca Ackermann Unsplash

Torres inclinadas de Bolonia. Foto: Bianca Ackermann | Unsplash.

Las torres Garisena y Asinelli son las más famosas de las que continúan en pie, no solo por su altura (97,6 metros la Asinelli y 48 la Garisenda) sino porque ambas están inclinadas.

En concreto la torre Garisenda, citada por Dante en varias obras como la Divina Comedia y las Rimas, tiene un grado de inclinación de 4º (por debajo de los 4,95º del campanario de Pisa). La Asinelli tampoco es del todo vertical, sino que se inclina 1,3º respecto a la vertical.

Big Ben, Londres

Cuesta creer que esta edificación no sea totalmente vertical, pero lo cierto es que está inclinada, en concreto 0,28º.

La torre alberga el reloj de cuatro caras más grande del mundo y, en realidad, su nombre es Elizabeth Tower, en honor al jubileo de diamante de la reina Isabel II. Antes de 2012, cuando recibió esta denominación, se llamaba oficialmente Clock Tower.

Su construcción, con de 96 metros de altura y 13 toneladas de peso, se completó en 1858 y el reloj comenzó a funcionar el 7 de septiembre de 1859. Respecto a su inclinación, los expertos señalan las obras del metro y los aparcamientos subterráneos en la zona como causas, aunque, de seguir al mismo ritmo de inclinación (unos 0,9 mm anualmente) se necesitarían 4.000 años para alcanzar la inclinación de Pisa.

Sí, el Big Ben también está inclinado. Foto Eva Dang Unsplash

Sí, el Big Ben también está inclinado. Foto: Eva Dang | Unsplash.

Torre de Nevyansk, Rusia

No se conocen los años exactos de la construcción de esta torre en la localidad de Nevyansk, ubicada a la orilla del río Neyva al este de los Urales, pero se sitúa entre 1725 y 1732. Mandada construir por la familia Demidov, tampoco se sabe su finalidad original y si habría sido usada como prisión, campanario o torre de vigilancia.

Con una altura de 57.5 m, sí que está documentado está el ángulo de su inclinación, de 3º.

Torre Nevyansk Foto Wikimedia Commons.

Torre Nevyansk. Foto: Wikimedia Commons.

Torre de Pisa, Italia

Se proyectó con una altura de 60 m, si bien ahora mide 56,67 m desde la base en el lado más alto y 55,86 m desde la base en su lado más bajo. Comenzó a construirse en 1173 y parece que poco tiempo después comenzó a inclinarse, hasta llegar a los 4,5º como consecuencia de estar levantada sobre un terreno blando y con cimientos insuficientes para su altura y su peso.

Diferentes actuaciones han logrado enderezar la torre, recuperando 0,54º de inclinación, entre ellas la retirada de 38 metros cúbicos de tierra de la zona de la base, pero también una monitorización continua que detecta cualquier movimiento en la torre o el suelo.

La torre de Pisa ha logrado corregir parte de su inclinación. Foto Yeo Khee Unsplash

Los trabajos en la torre de Pisa ha logrado corregir parte de su inclinación. Foto: Yeo Khee | Unsplash.

Torre de Bad Frankenhausen, Alemania

En Alemania encontramos otras dos de las torres más inclinadas del mundo. La de la iglesia de Bad Frankenhausen o Nuestra Señora de la Montaña es, con 56 m, la más alta.

Ubicada en el estado de Turingia y con 2.600 toneladas e peso, se inclina 4,8º respecto a la vertical.

También en este caso se ha intervenido para corregir la desviación, aunque con menos éxito que en el caso de Pisa, lo que deja en el aire la posibilidad de que se derrumbe o sea demolida.

Torre de Bad Frankenhausen. Foto Wikimedia Commons.

Torre de Bad Frankenhausen. Foto: Wikimedia Commons.

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Torre de Suurhusen, Alemania

La segunda torre inclinada de Alemania nos espera en Suurhusen, al norte del país. Construida en 1450, remata una iglesia del siglo XIII. Tiene un peso de 2.100 toneladas pese a que solo se levanta 27,3 m de altura que, con el paso de los años, se ha inclinado 5,19º, un ‘hito’ reconocido en el Libro Guiness de los Récords.

Construida sobre un humedal, se cree que fue el drenaje de los terrenos -sumado a su peso- lo que provocó el hundimiento de la torre, que hoy se ha logrado estabilizar.

Iglesia de Suurhusen. Foto Wikimedia Commons.

Iglesia de Suurhusen. Foto Wikimedia Commons.

Pagoda de Yunyan, Suzhou, China

La Pagoda de la Colina del Tigre como también se la conoce se eleva 47 m de altura y tiene un peso de 7.000 toneladas. Como consecuencia de la rotura de varias de sus columnas, la estructura comenzó a inclinarse hasta llegar los actuales 3º respecto a la vertical.

Pagoda de la Colina del Tigre. Foto Hui Yuan en Pixabay

Pagoda de la Colina del Tigre. Foto: Hui Yuan | Pixabay.

Torres KIO, Madrid

Más modernas y con una inclinación buscada, las Torres KIO en Madrid, como se conoce a la estructura Puerta de Europa, están inclinadas 14,3º y fueron los primeros rascacielos inclinados del mundo, construidos entre 1989 y 1996 y con una altura de 113,8 m.

Fueron diseñadas por los arquitectos estadounidenses Philip Johnson y John Burgee, quienes afrontaron este reto arquitectónico a través de un núcleo de hormigón armado vertical en cada una de las torres capaz de soportar 35.000 toneladas y que alberga asensores y escaleras, además de sistemas de ventilación.

Torres KIO. Foto Wikipedia.

Torres KIO. Foto: Wikipedia.

Además, unos cables unen la parte más elevada de los edificios con contrapesos subterráneos por el lado opuesto. También se emplearon elementos metálicos perimetrales que dan rigidez a la estructura y evitan deformaciones.

Torre de Montreal, Canadá

Con 165 m de altura y un ángulo de inclinación de 45º, la Olympic Tower o Torre de Montreal es el edificio inclinado más alto del mundo en la actualidad.

Fue construida para las Olimpiadas de 1976 y remataba el estado olímpico como un observatorio único que ofrecería a los visitantes increíbles vistas del recinto deportivo y de la ciudad.

Olympic Tower en Montreal. Foto Wikimedia Commons.

Olympic Tower en Montreal. Foto: Wikimedia Commons.

La torre se inauguró finalmente en 1987 y hoy sirve como observatorio turístico.

Capital Gate, Abu Dabi

De diseño ultravanguardista, la también conocida como Torre Inclinada de Abu Dabi es un rascacielos con 35 pisos y más de 160 m de altura que se inclina 18º hacia el oeste (cuatro veces más que la Torre Inclinada de Suurhusen).

Su construcción finalizó en 2011 y fue diseñada por el estudio RMJM con una fachada en metal y vidrio que envuelve una estructura asentada sobre 490 pilotes a 30 m de profundidad que le permiten soportar fuerzas sísmicas, gravitacionales o el empuje del viento.

En junio de 2010, Guinness World Records reconoció a Capital Gate como el "edificio más inclinado del mundo".

Capital Gate. Foto Wikipedia.

Capital Gate. Foto Wikipedia.

Su hermosa fachada está compuesta por 750 piezas romboidales, todas diferentes, encajadas como gigantesco y perfecto puzzle.