Ocho teatros para enamorarse de la ópera (y la arquitectura)

Ópera Garnier, París. EFE / Etienne Laurent

Ocho teatros para enamorarse de la ópera (y la arquitectura)

Templos sagrados de la música, estas óperas son también lugares mágicos para visitar y participar en exclusivos eventos sociales

Mar Nuevo

Madrid

07/02/2019 - 16:16h

Con más de 400 años de historia a sus espaldas, la ópera es, posiblemente, el género musical que más pasiones es capaz de desatar. Música, teatro, escenografía y grandes dosis de poesía se unen en una experiencia completa que toma forma en espectaculares recintos que multiplican la emoción.

De las más clásicas, en el corazón de la vieja Europa, a las más vanguardistas, en pujantes centros culturales, estas son las óperas más bellas del mundo.

El teatro Garnier, lugar en el que se inspiró la obra ‘El fantasma de la ópera’, cuenta con 1.900 butacas y a lo largo de la historia ha sido un lugar clave para puesta en escena de la sociedad parisina

[La ópera y el ballet encuentran nuevos escenarios en los cruceros]

 

La Ópera Garnier, París

Mandado construir por Napoleón III e inaugurado en 1875, es uno de los teatros de ópera más grandes –y famosos- de Europa. El edificio es una joya neobarroca considerado en sí mismo exponente arquitectónico de la construcción teatral.

También conocido como Palais Garnier por el nombre del arquitecto encargado de su diseño (Charles Garnier), destaca la enorme escalera de mármol que se eleva sobre el vestíbulo, así como el techo, de opulenta decoración a base de pan de oro y mosaicos.

El lugar en el que se inspiró la obra ‘El fantasma de la ópera’ cuenta con 1.900 butacas y a lo largo de la historia ha sido un lugar importante para puesta en escena de la sociedad parisina.

Palacio Garnier. EFE.
Palacio Garnier. EFE.

Teatro de La Scala, Milán

El teatro de la ópera con mayúsculas, asociado para siempre con el nombre imborrable de Maria Callas y su manera única de imprimir un nuevo rumbo al género a mediados del siglo pasado, se inauguró en 1778 con la ópera de L’Europa Riconosciuta de Salieri como estreno.

Destruido y reconstruido en varias ocasiones, abre su temporada anual cada 7 de diciembre (San Ambrosio, patrón de Milán), fecha conocida como la Inaugurazione y que se celebra con gran pompa como un importante evento social.

La Scala, Milán. EFE.
La Scala, Milán. EFE.

El Teatro Bolshói, Moscú

El 28 de octubre de 2011 se reabrió al público el Teatro Bolshói, tras su enésima rehabilitación a lo largo de su azarosa historia. Alrededor de 500 millones de euros fueron necesarios para recuperar un edificio emblemático para la ópera rusa y mundial y, posiblemente, uno de los más bellos del mundo.

Creado en su origen como un foro exclusivo para la cultura rusa, el Teatro Bolshói aún abre hoy cada temporada con una ópera de Mijaíl Glinka

Tras la reforma lograron recuperarse su acústica y decoración originales, dañados por sucesivos incendios y destrozos ocasionados por las guerras.

El Bolshói fue inaugurado inicialmente el 18 de enero de 1825 con la representación del ballet ‘Cenicienta’. En sus orígenes, era un foro exclusivo para el arte ruso y con sus óperas trataba de hacer contrapeso a la potente influencia italiana del siglo XIX. Aunque más tarde se abrió a obras de compositores extranjeros, aún hoy todas las temporadas comienzan con una ópera de Mijaíl Glinka.

Teatro Bolshói, Moscú. Pixabay.
Teatro Bolshói, Moscú. Pixabay.

Ópera Estatal, Viena

El centro neurálgico de la vida cultural vienesa, la Ópera Estatal de Viena es un edificio neorrenacentista construido entre 1861 y 1869, obra de los arquitectos locales Eduard van der Nüll y August Sicard von Sicardsburg (ninguno de los cuales vio terminado el edificio, el primero murió por suicidio y el segundo por ataque al corazón).

Se inauguró el 25 de mayo de 1869 con la ópera de Mozart ‘Don Gionvanni’ y desde entonces ha sido un importante polo de atracción para artistas del género, con más de 50 espectáculos anuales representados.

Inauguración del 62ª Baile de la Ópera de Viena. Ópera Estatal de Viena (Austria). EFE Lisi Niesner
Inauguración del 62ª Baile de la Ópera, en la Ópera Estatal de Viena. EFE / Lisi Niesner

The Royal Opera House, Londres

Sede de la compañía real de ópera y del ballet real de Inglaterra, el teatro se fundó en 1732, y después se reconstruyó hasta en tres ocasiones como resultado de diferentes incendios. La última renovación tuvo lugar entre los años 1996 y 2000.

Su nombre aparece indisolublemente unido al de Friedrich Händel, que estrenó aquí alrededor de 20 óperas.

Desde su ubicación en Covent Garden y codeándose con todo tipo de sofisticados restaurantes y boutiques, la ópera sigue siendo un oasis de belleza y glamour de la escena londinense.

The Royal Opera House, Londres.
The Royal Opera House, Londres.

La Casa de la Ópera, Sídney

Posiblemente la ópera más fotografiada del mundo e icono de la vanguardia arquitectónica, la de Sídney es también Patrimonio Mundial por la Unesco y emblema de la ciudad australiana.

De estilo expresionista y obra del arquitecto danés Joan Utzon, el edificio fue inaugurado en 1973, después de 14 años de construcción. Solo en calcular las curvaturas de sus características ‘conchas’ o ‘cáscaras’ se tardaron 18 meses.

Sede de la compañía Ópera Australia, la Compañía de Teatro de Sídney y la Orquesta Sinfónica de Sídney, en su interior alberga cinco salas de teatro y un total de cuatro restaurantes.

La ópera de Sídney es el icono de la ciudad australiana. EFE.
La ópera de Sídney es el icono de la ciudad australiana. EFE.

Ópera de Guangzhou, Guangdong

Obra de la arquitecta Zaha Hadid, este edificio es considerado por muchos como el símbolo de la ópera en el siglo XXI, tal y como lo fueron la Ópera de París en el siglo XIX y la de Sídney en el XX.

El teatro, el mayor de este género en el sur de China, se inauguró en mayo de 2010 con la ópera de Puccini ‘Turandot’.

Las estructuras del edificio sobresalen como piedras erosionadas suavemente por las aguas del río Perla, según una propuesta que busca la armonía con su entorno.

Desde su inauguración ha funcionado como catalizador para el desarrollo de infraestructuras culturales en la ciudad, entre ellos nuevos museos y bibliotecas.

Ópera de Guangzhou. Foto Zaha Hadid.
Ópera de Guangzhou. Foto Zaha Hadid.

The Royal Opera House, Copenhague

Regalo –no exento de controversia- a la ciudad del multimillonario danés Mærsk Mc-Kinney Møller, el espectacular edificio se encuentra en una isla frente al castillo de Amalienborg, en Copenhague.

Su diseño es obra del arquitecto Henning Larsen. Tras cuatro años de construcción y un coste de más de 4340 millones de euros, se inauguró en 2005 y es emblema de una arquitectura fascinante y una acústica asombrosa.

Royal Opera House Copenhague. Foto Visit Copenhagen.
Royal Opera House Copenhague. Foto Visit Copenhagen.