Para año nuevo, Japón nunca olvida sus tradiciones

La llegada del año nuevo en Japón es una de las celebraciones más importantes del país.

Para año nuevo, Japón nunca olvida sus tradiciones

Ver el primer amanecer del año, redactar buenos deseos, o regalar comida con significado son algunas de las tradiciones de fin de año en Japón

Equipo Cerodosbé

BARCELONA.

30/10/2017 - 04:55h

Cuando llegan las celebraciones de fin de año Japón vuelve a su esencia más tradicional. Para festejar la llegada del año nuevo, el país deja de lado por unos días su ritmo frenético y se centra en sus tradiciones más ancestrales para atraer la buena suerte para el año venidero.

Desde la era Meiji se cumple con la costumbre de rezar durante el primer amanecer del año para gozar de buena salud y atraer el bienestar en la familia durante los próximos 12 meses. Las cumbres de las montañas o las playas son los lugares escogidos por los japoneses para la realización de este ritual. En Tokio, el sitio elegido para ver el alba del primero de enero es el monte Takao, a solo una hora en tren desde la capital japonesa.

Un teleférico y un ascensor funcionan los días 31 de diciembre y 1 de enero para alcanzar los 599 metros de altura que tiene la cima. En ella, un grupo de sacerdotes esperan a los visitantes  en el templo Yakuo-in para iniciar las oraciones.

Los rituales buscan la atracción de la fortuna, la buena salud o el amor

La Torre de Kioto es el lugar escogido por los pobladores de esta urbe para recibir el primer rayo de sol del año. Este importante monumento de Kioto está abierto el 1 de enero desde la 6:30 y es un excelente lugar para observar una gran panorámica de la ciudad.

templo de Yakuo in
El templo de Yaku-in lugar para orar en el primer amanecer del nuevo año. 

Festivales donde se escribe el destino

Varios festivales se celebran por esta época del año en Japón. Uno de ellos es el Okera Mairi realizado en el santuario de Yasaka de Kioto. La celebración consiste en escribir buenos deseos en finos listones de madera para luego quemarlos durante la noche vieja en una ceremonia sagrada.

En la misma ceremonia, los visitantes encienden fuego a una cuerda de paja que luego se hace girar para formar círculos de luz. Esta figura hecha con las chispas de fuego representa energía positiva, paz, buena salud y tranquilidad para el nuevo año.

Aunque muchos japoneses siguen esta tradición de escribir sus deseos para luego quemarlos, otros esperan que sea el azar quien les brinde un mensaje en el que se determine su suerte para el nuevo año. En varios santuarios de Japón se puede comprar un Omikuji, una tira de papel donde viene escrita un poema, una narración moral o una explicación detallada con las perspectivas de futuro en cuanto a salud, amor y dinero. 

Ormikuji
Ormikuji con mensajes premunitorios para el año nuevo. 

Augurios para una buena pesca y cosecha

En la víspera de año nuevo en la ciudad de Oga, al norte de Japón, personas disfrazadas de deidades, aunque con más pinta de demonios, visitan  las casas de la ciudad. Con vestimenta de paja, máscaras de color rojo o azul, y armados con cuchillos de madera, los Namahage, como se les conoce popularmente, recorren las calles mientras preguntan por los niños desobedientes.

Los padres de familia de cada casa los reciben con sake y mochi, y ante tan buena hospitalidad, los Namahage deciden bendecir el hogar y la ciudad con salud, buena pesca y cosecha para el próximo año. 

En la prefectura de Fukuoka se da una competencia para predecir si el año venidero traerá buena cosecha o buena pesca. Dos equipos semidesnudos, uno de pescadores y otro de agricultores, luchan por capturar una bola de ocho kilos al grito de Oisa Oisa. El grupo que logre hacerse con la pelota obtendrá buenos productos de la tierra o grandes capturas durante todo el año.

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Namahage en la ciudad de Oga. 

Alimentos como regalos de fin de año

Osechi es el nombre con que se conoce a la comida tradicional de fin de año en Japón. Platillos elaborados con alimentos que según las creencias japonesas atraen la felicidad al hogar. Los platos son preparados y cubiertos mediante envoltorios llamados jūbako, para que se puedan compartir y regalar durante la última semana del año.

Cada uno de los ingredientes contiene un significado especial. Así, se comen huevas de pescado para tener fertilidad o renkon (raíz de loto) para ver el futuro.

Varios ryokan y hoteles en Japón sirven menús osechi durante los tres primeros días del año. Además de ofrecer espectáculos artísticos para amenizar las cenas como muestras musicales de Koto (arpa japonesa) y presentaciones de danza shishi-mai o danza del león. 

osechi japón
Cajas con variedades de osechi.