Qué ver en Gdansk, la ciudad de la libertad (y ahora de la concordia)

Recorremos Gdansk, nuevo premio Princesa de Asturias de la Concordia. Foto Unsplash.

Qué ver en Gdansk, la ciudad de la libertad (y ahora de la concordia)

La mayor ciudad portuaria de Polonia, figura clave de la historia del siglo XX, ha sido reconocida con el Premio Princesa de Asturias de la Concordia 2019

Mar Nuevo

Madrid

14/06/2019 - 12:30h

La ciudad polaca de Gdansk suma un nuevo título a su carta de presentación. Ya conocida como la ‘ciudad de la libertad’ por el crucial papel que desempeñó en la historia del siglo XX –fue escenario de la primera batalla de la Segunda Guerra Mundial y en sus calles se forjó el sindicato Solidaridad, símbolo de la resistencia a los regímenes totalitarios comunistas-, ahora suma el Premio Princesa de Asturias de la Concordia 2019.

Un título que reafirma el carácter abierto, tolerante y libre de una urbe que protagonizó momentos convulsos de la historia reciente y que, según el acta del jurado, es “ejemplo de la sensibilidad ante el sufrimiento, de solidaridad, de defensa de las libertades y los derechos humanos y de extraordinaria generosidad".

Gdansk quedó devastada por el ejército nazi; tuvo que reconstruirse un 90% de la  ciudad

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Símbolo de resistencia y libertad

Gdansk sufrió la que está considerada la primera batalla de la Segunda Guerra Mundial cuando el 1 de septiembre de 1939 el ejército nazi invadió Polonia. Se estima que la ciudad quedó destruida en un 90%.  

También vio nacer en 1980 el sindicato independiente Solidaridad, fundado por Lech Walesa, símbolo de la resistencia a la opresión y que, en última instancia sería clave en el derrocamiento del régimen comunista y la caída del Muro de Berlín en 1989.

Hasta el 90% de Gdansk fue destruido en la Segunda Guerra Mundial. Foto Bernd Hildebrandt Pixabay.
Hasta el 90% de Gdansk fue destruido en la Segunda Guerra Mundial. Foto Bernd Hildebrandt | Pixabay.

Así, su recuperación tras la guerra y su reafirmación, con el paso de las décadas, en una ciudad dinámica, abierta, tolerante y cohesionada que trabaja para facilitar la integración de refugiados e inmigrantes, ha sido uno de los elementos clave que ha reconocido el jurado del galardón.

Qué ver en Gdansk

A orillas del Báltico, y antes conocida como ciudad libre de Dánzig, su denominación alemana, su situación estratégica le ha marcado durante toda su historia, disputada por distintas entidades y estados.

Uno de los símbolos de Gdansk es el dios Neptuno, cuya fuente adorna el Camino Real de Gdansk, testigo de un glorioso pasado de una ciudad rica y poderosa

Su historia se remonta, sin embargo, muchos cientos de años atrás. Miembro destacado de la Liga Hanseática, contempló el paso de mercaderes venidos de todas las partes del mundo, cuyas influencias forjaron en gran parte su carácter dinámico y abierto.

Uno de los símbolos de Gdansk es el dios Neptuno, cuya fuente adorna el Camino Real de Gdansk, testigo de un glorioso pasado de una ciudad rica y poderosa.

Fuente de Neptuno, Gdansk. Foto Pixabay.
Fuente de Neptuno, Gdansk. Foto Pixabay.

Icono de la ciudad, se estima que es uno de los monumentos civiles más antiguos de Polonia y a su alrededor circulan todo tipo de rumores, como que del tridente del dios llegó a manar goldwasser, el licor típico de la ciudad, de ahí que el monumento se rodeara en 1634 con una verja para disuadir a los borrachos.

El Camino Real, plagado de museos y referencias arquitectónicas, era la vía escogida por los reyes polacos para desfilar por la ciudad durante sus visitas

Esta Ruta Real, que se extiende por eje de las calles UI DIuga y DIuga Targ y debe su nombre a que esta era la vía elegida por los reyes polacos para desfilar durante sus visitas, atesora extraordinarias muestras de arquitectura, entre ellas el Ayuntamiento gótico, la Casa de Oro, la Corte del Rey Arturo o la Iglesia de Santa María, considerado como uno de los templos de ladrillos más grandes de Europa.

En las proximidades, merece que nos desviemos la pequeña calle Mariacka para admirar sus estrechos edificios coronados por terrazas y, en los bajos, las tiendas de bisutería de ámbar. Este material es otro de los símbolos de la ciudad y, de hecho, el paseo por el Camino Real acaba en el Museo del Ámbar, ubicado en lo que fuera una antigua prisión.

Gdansk cuenta con una importante tradición portuaria. Foto Pixabay.
Gdansk cuenta con una importante tradición portuaria. Foto Pixabay.

Tradición marítima

Otro de los símbolos locales es un monumento de la técnica antigua, la grúa (en polaco, “grulla”). En Gdansk se ubica una de las mayores y más antiguas conservadas de la Europa medieval, y que sirvió para descargar productos, sobre todo el trigo, transportado en barcazas por el río Vístula desde el sur de Polonia.

Las barcazas de madera llegaban justo hasta el muelle donde está situada la grúa, en uno de los afluentes del río Vístula.

En la zona del puerto, que aúna gran parte de la vida social de Gdansk, merece la pena parar a degustar alguna de las especialidades gastronómicas, como el pescado salvaje del Báltico, los pierogi, una especie de raviolis con diferentes rellenos; y las sopas, de las que existen más de 200 variedades. También, y ya que estamos, el goldwasser.

Traducido como ‘agua de oro’, este licor se elabora con hierbas medicinales y partículas del preciado metal, por lo que se dice que no solo tiene propiedades terapéuticas, sino también sobre la belleza y la juventud.

Puerto de Gdansk. Foto Pixabay.
Puerto de Gdansk. Foto Pixabay.

También vinculada a su tradición portuaria y comerciante está la Feria de Santo Domingo, una de las más grandes al aire libre que se celebran en Europa. En agosto, las calles del casco antiguo rebosan bullicio y actividad. Antaño plagada de puestos de telas y artesanías en ámbar, hoy acoge también a artistas callejeros y productos gastronómicos locales.

El taller de Lech Walesa

Cerramos la visita –o la empezamos- en los astilleros, germen del sindicato Solidaridad. Algunos tours muestran los lugares clave en los que se fraguó la caída del comunismo entre los que es posible visitar el taller donde trabajaba Walesa, que se mantiene tal cual, y el monumento a los obreros caídos durante la represión.

Museo de la Segunda Guerra Mundial. Foto Jacek Dylag Unsplash.
Museo de la Segunda Guerra Mundial. Foto Jacek Dylag | Unsplash.

En 2017 se inauguró el Museo de la Segunda Guerra Mundial, recuerdo del papel de la ciudad en la contienda así como de la batalla de Westerplatte.