Roma se suma al veto al turismo gamberro

Roma quiere acabar con los falsos centuriones que posan por monedas en el Coliseo. Foto: Juan Chuet.

Roma se suma al veto al turismo gamberro

Roma sigue a Venecia y Florencia y lanza una batería de medidas contra el descontrol del turismo que afecta incluso a los centuriones disfrazados

La típica fotografía posando junto a un centurión en los alrededores del Coliseo romano pasará a la historia. Quien se ofrezca para esta actividad será sancionado con hasta 400 euros de multa, una medida incluida en la nueva cruzada contra el turismo incívico que perseguirá también a quien coma y beba en la calle o se bañe en las fuentes de la 'ciudad eterna'.

Las multas son parte de una iniciativa de Roma para luchar contra los hábitos más desagradables de visitantes y locales y siguen la línea de las implementadas en otras ciudades europeas afectadas por una elevada presión turística como Venecia, Florencia o Ámsterdam.

Las medidas se incluyen en un nuevo reglamento de la policía urbana con un total de 34 artículos que conforman un “código de convivencia civil”, según la alcaldesa de Roma, Virginia Raggi

Fuera centuriones del Coliseo

Después de 72 años, Roma estrena un nuevo reglamento de la policía urbana. Un total de 34 artículos conforman un nuevo “código de convivencia civil”, en palabras de la alcaldesa de la ciudad, Virginia Raggi, que habló de “día histórico”, según recoge el medio local Roma Today.

La normativa persigue especialmente los comportamientos incívicos en la ciudad (que antes se abordaba con ordenanzas concretas, como la anti-alcohol lanzada el pasado verano).

Entre las actividades perseguidas se cuentan la prostitución y la suciedad provocada por los perros, pero también comer y beber en la calle, realizar grafitis, ofrecerse para fotos turísticas o promocionar tours turísticos en la calle

A partir de ahora, y como parte de la nueva ley, se castigarán con multas comportamientos indeseables, entre ellos la prostitución y la suciedad provocada por los perros, pero también comer y beber en la calle, realizar grafitis y cualquier otro daño al patrimonio monumental o arquitectónico.

También se prohíbe la actividad de intermediación y promoción de tours turísticos, entradas para museos, teatros o eventos culturales o el suministro de alimentos y bebidas y cualquier actividad comercial que no esté expresamente autorizada.

La policía, que empleará hasta 500 nuevos agentes para hacer cumplir la normativa, vigilará estrechamente el consumo de alcohol al aire libre

Multas para frenar el incivismo

La policía, que empleará hasta 500 nuevos agentes para hacer cumplir la normativa, vigilará estrechamente el consumo de alcohol al aire libre, prohibido en recipientes de vidrio a partir de las 22.00 horas y en todo tipo de recipientes desde las 23.00 horas.

Además, desde las 2.00 de la madrugada no se podrán servir bebidas alcohólicas, incluso en el interior de bares y clubes. La violación de estas normas conlleva multas de hasta 150 euros para los consumidores y hasta 280 euros para los vendedores.

También habrá multas para personas que coman o beban en las proximidades de monumentos o se bañen en las fuentes

La normativa convierte en permanentes otras medidas temporales impuestas a principios de año como las multas a personas que coman cerca de fuentes o se introduzcan en ellas (en particular, la Fontana de Trevi se cita como ejemplo de mala conducta turística) y otros monumentos como la recientemente restaurada escalinata de la Plaza de España.

La normativa responde a las quejas continuadas sobre las condiciones de suciedad que presentaba la ciudad como consecuencia del impacto del turismo masivo, un problema que afecta a grandes urbes en toda Europa.