Ruta por las ciudades coloniales más hermosas de Centroamérica

Arco de Santa Catalina en Antigua (Guatemala). Foto: Victor Hugo Cardenas | Pixabay.

Ruta por las ciudades coloniales más hermosas de Centroamérica

Antigua, Granada, León, Comayagua, Santa Ana, Belice, Panamá la vieja y Cartago son las ciudades más bellas y señoriales para una ruta en clave histórica

Mar Nuevo

Madrid

22/10/2019 - 19:46h

Entre los océanos Atlántico y Pacífico, sobre decenas de volcanes y naturaleza exuberante, encontramos auténticas joyas culturales: son las ciudades coloniales, levantadas según el estilo arquitectónico que España trasladó al Nuevo Mundo pero que los siglos supieron moldear hasta alcanzar una identidad propia que las hace tan bellas como especiales.

Casas señoriales y palacetes, iglesias, conventos y catedrales, fortalezas, edificios civiles, plazas y callejuelas empedradas integran armoniosos conjuntos que explotan de color y sabor y nos empujan a perdernos y recorrer hasta el último de sus rincones para bucear en su historia, conocer su mestizaje y maravillarnos con la belleza y la cultura que desprenden.

Antigua es sin duda la ciudad más bonita de Guatemala (y puede que de toda Centroamérica)

De Antigua en Guatemala a León y Granada en Nicaragua pasando por Comayagua en Honduras, Santa Ana en El Salvador, Cartago en Costa Rica, Panamá Viejo Belice, esta es la ruta de las ciudades de Centroamérica que nadie se puede perder.

[Para leer más: Diez planes para conocer Panamá, el destino más chic de Centroamérica]

La Antigua Guatemala

Oficialmente la Muy Noble y Muy Leal Ciudad de Santiago de los Caballeros de Guatemala -y popularmente Antigua- fue la capital de Guatemala durante la época colonial, entre 1541 y 1776, hasta que un terremono obligó a trasladar la capital a la ciudad de Nueva Guatemala de la Asunción.

Antigua, Guatemala. Foto: Turismo de Centroamérica.
Antigua, Guatemala. Foto: Turismo de Centroamérica.

Patrimonio Cultural de la Unesco desde 1979, jalonada por laderas cubiertas de cafetales y grandiosas cumbres volcánicas, Antigua es sin duda la más bella de las ciudades del país de la eterna primavera.

Tras un primer vistazo desde el cerro de la Cruz, que nos ofrece un mirador natural único, cabe dejarse llevar entre incontables iglesias, coloridas fachadas barrocas, templos y monasterios hasta descubrir el palacio del Ayuntamiento, la fuente de las Sirenas y la iglesia de San José, una parte de la que fue la catedral de Santiago, que llegó a ser una de las más grandiosas de la región.

El palacio de los Capitanes Generales, el arco de Santa Catalina, las iglesias de San Francisco y la Compañía de Jesús y los conventos de Santo Domingo o la Concepción son otras de sus joyas, a las que se suman, más actuales, los museos del Jade y el de la Universidad de San Carlos.

Frutas de colores y sabores increíbles, tejidos, cerámicas y todo tipo de piezas de artesanía nos esperan en el Mercado Central, otra visita obligada de una de las ciudades más emblemáticas de Centroamérica.

Antigua Guatemala. Foto:  Javier González | Pixabay.
Antigua Guatemala. Foto: Javier González | Pixabay.

La Granada de América

La ciudad más antigua de Nicaragua -y uno de los asentamientos más antiguos de Centroamérica desde su fundación por Francisco Hernández de Córdoba en 1524- suele recibir el sobrenombre de ‘La Gran Sultana’ por su apariencia andaluza, que la asemeja a la Granada española.

De hecho, además de ser asentamiento durante la conquista, también estuvo matriculada en los registros oficiales de la Corona de Aragón y del Reino de Castilla.

Además de llevar el nombre de Granada, la ciudad es también conocida como la París de Centroamérica por su ambiente cosmpolita

También la llaman, sin embargo, la París de Centroamérica por su arquitectura colonial y neoclásica, sus museos, galerías, hoteles, restaurantes y, especialmente, el ambiente cosmopolita que se respira entre sus calles.

Entre sus mayores atractivos destaca el convento de San Francisco, con su catedral de llamativos colores amarillo, rojo y blanco. El parque Colón, la Plaza de la Independencia y Obelisco, así como la Capitanía del pueblo y el Muelle de Granada son otras de las paradas.

Granada, Nicaragua
La catedral de Granada con sus colores amarillo, rojo y blanco. Foto: Turismo de Centroamérica.

Su proximidad al volcán Masaya también la convierte en una parada obligatoria para realizar la ruta de volcanes, además de para conocer el gran lago de Nicaragua o Lago Cocibolca, salpicado por más de 300 islotes.  

La más bonita de Nicaragua

Y con otro nombre de ascendencia española encontramos en Nicaragua otra bellísima ciudad: León. Su elevado número de iglesias evoca la construcción colonial y hoy forman parte de su atractivo cultural, especialmente la majestuosa Real Basílica Catedral de la Asunción de León, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Cuna de la primera universidad del país, fundada en 1812, León está ligada a reconocidos intelectuales como el poeta Rubén Darío, cuyos restos están enterrados en la cámara principal de la catedral.

Catedral de León, Nicaragua. Foto: Turismo de Centroamérica.
Catedral de León, Nicaragua. Foto: Turismo de Centroamérica.

Comayagua, Honduras

La ciudad más antigua de Honduras nos sorprende por su arquitectura colonial tanto religiosa como civil.

Antigua capital de la Provincia de Honduras durante la colonia (entre 1825 y 1880), alberga dos grandes museos que reúnen la historia colonial del país: el Museo Regional de Comayagua y el Museo de Arte Religioso, ambos paradas imprescindibles cuando visitemos estas maravillosa ciudad.

Un dato curioso de Comayagua es que cuenta con el reloj más antiguo de América en funcionamiento; conocido como el Reloj Moro, fue construido en el año 1100 y es hoy en día un signo distintivo de la ciudad.

Catedral de Comayagua, de estilo barroco colonial. Foto: EFE.
Catedral de Comayagua, de estilo barroco colonial. Foto: EFE.

Santa Ana, El Salvador

La segunda ciudad más importante de El Salvador, también denominada La Ciudad Heróica, fue fundada en el siglo V por los mayas con el nombre de Sihuatehuacán, que en lengua nahuat significa lugar de hechiceras, pitonisas o sacerdotisas.

Su coqueto centro histórico mantiene teatros, palacios y la catedral, entre otros edificios emblemáticos, además de tres lugares precolombinos ubicados en la zona de Chalchuapa y declarados monumentos nacionales.

Santa Ana, El Salvador. Foto: Turismo de Centroamérica.
Santa Ana, El Salvador. Foto: Turismo de Centroamérica.

Belice, la ciudad de los tejados rojos

La ciudad de Belice, también conocida como puerto Valiz, conserva aún numerosas calles estrechas de la época colonial. Como edificios emblemáticos del pasado se erigen la Casa Gubernamental, La catedral y el edificio Paslow, antiguas oficinas postales.

A parte de ser un paraíso tropical y la ciudad más grande del país, Belice alberga también numerosas casas que destacan por sus fachadas de madera y sus azoteas de color rojo, un símbolo distintivo del país.

Sin embargo, la verdadera magia de la ciudad reside en las casas coloniales, muchas reconvertidas hoy en restaurantes, zonas de ocio e instituciones de todo tipo. El contraste entre esa arquitectura colonial y los más modernos edificios hacen de la ciudad de Belice un lugar único en el mundo.

Calles de estilo colonial en Belice. Foto: Lisa Therese ! Unsplash.
Calles de estilo colonial en Belice. Foto: Lisa Therese ! Unsplash.

[Para leer más: Santo Domingo: 24 horas en la Ciudad Colonial​]

Panamá Viejo

Panamá viejo -o Panamá la vieja- es el asentamiento europeo más antiguo de la costa pacífica de América, que hoy siguen resguardando tres baluartes (Barlovento, Mano de Tigre y la Puerta de Tierra) y una muralla que rodea el casco viejo, construidos tras los ataques y saqueos del pirata inglés Henry Morgan y su flota en 1671.

Su centro histórico, patrimonio cultural de la humanidad, es una amalgama de plazas, como las de Herrera, Bolívar, Francia y Santa Ana, y diferentes edificios históricos como la Casa Góngora y Casa Boyacá, con fachadas decoradas al estilo barroco.

El palacio Bolívar, el Teatro Nacional y la Catedral Metropolitana Santa María también se perfilan como construcciones coloniales de renombre que deben hacer parte de un recorrido colonial al visitar ciudad de Panamá, por otra parte una de las urbes más vanguardistas y dinámicas de Centroamérica.

Catedral de Panamá. Foto: Pixabay.
Catedral de Panamá. Foto: Pixabay.

Cartago, Costa Rica

Fundada en 1563 por el conquistador español Juan Vázquez de Coronado, la ciudad colonial de Cartago es una parada obligatoria en el país costarricense.

Cerca del volcán Irazu en el Valle Central de Cartago, fue la residencia de los gobernadores y de las principales autoridades, así como de las familias más acaudaladas e influyentes y se convirtió en centro cultural del país, si bien los continuos desastres naturales destruyeron gran parte de sus raíces históricas.

Sin embargo, logró convertir sus ruinas en algunas de las principales atracciones del apís, que alojan museos, bibliotecas y parques, hoy considerados algunos de los atractivos arquitectónicos más destacados de Costa Rica.

Agosto es quizás el mejor mes para conocer Cartago, debido a la celebración de la peregrinación de la Basílica de Nuestra señora de los Ángeles, el principal centro de peregrinación religioso de Costa Rica y erigido donde se cuenta que se apareció la imagen de la Virgen a una indígena de la zona en 1635.

Basílica de los Ángeles, Cartago. Foto: Wikipedia.
Basílica de los Ángeles, Cartago. Foto: Wikipedia.