San Francisco: si quieres tomar un café trae tu taza

Los vasos descartables de las cafeterías pasarán a la historia. Foto: Blue Bottle.

San Francisco: si quieres tomar un café trae tu taza

Varios locales de San Francisco eliminan los vasos descartables, e instan a sus clientes a que traigan sus tazas para llevar su café

Juan Pedro Chuet-Missé

Barcelona

24/12/2019 - 13:36h

La marea verde que impacta en los aviones, cruceros, hoteles y restaurantes también llega a las cafeterías. Cada vez más locales de California, sobre todo de San Francisco, dejan de servir café en vasos descartables e instan a que los clientes traigan sus tazas. O que alquilen una.

La apuesta es audaz, porque alguna voz crítica dijo que los clientes parecerán refugiados esperando su desayuno caliente. Al margen de las opiniones despectivas, la iniciativa arrancó entre pequeños locales de café gourmet y saltó a alguna de las grandes cadenas que tienen locales desplegados por todo EEUU.

Cambio de hábitos

Uno de los que se suman a este cambio de hábitos es el chef Dominique Crenn, propietario del tres estrellas Michelin Atelier Crenn, que el año que viene abrirá un local en San Francisco donde no habrá vasos descartables para llevar el café.

Una medida lógica, en un local que presume de no tener plásticos en sus vajillas ni en la preparación de los platos.

[Para leer más: Conoce San Francisco como si fueras uno de sus vecinos]

Si alguien quiere tomar la bebida caliente más universal, tiene que venir con su propia taza, dijo la portavoz Kate Bittman a Associated Press.

Locales pequeños y grandes franquicias gastronómicas se suman a la iniciativa de eliminar los vasos descartables y alquilar tazas a los que lleguen con las manos vacías

En una escala mayor, la cadena de cafeterías Blue Bottle, quiere demostrar a sus clientes que es posible eliminar los vasos descartables.

Basta de vasos descartables

Esta compañía despacha 15.000 vasos mensuales en sus 70 locales de EEUU, Japón y Corea del Sur. Los primeros pasos los dará en dos franquicias de San Francisco, donde los clientes tendrán que concurrir con sus tazas o pagar un alquiler por una del local.

Con un precio de 2,7 a 4,5 euros, según el tamaño, el consumidor puede reclamar la devolución del dinero cuando la reintegre a la cafetería.

“Sabemos que perderemos clientes, pero estamos preparados para ello”, dijo el consejero delegado Bryan Meehan en un comunicado.

McDonald’s y Starbucks analizan las ventajas

Esta iniciativa es mirada con atención por algunas de las grandes cadenas del sector como McDonald’s y Starbucks, dijo Bridget Croke, representante de la compañía de reciclaje Closed Loop Partners, que trabaja con esas multinacionales para buscar alternativas al despacho de vasos de un solo uso.

De hecho Starbucks ofrece descuentos de hasta 0,40 euros a quien traiga su termo o taza al momento de pedir un café.

[Para leer más: La guerra contra las botellas de plástico llega a los aeropuertos]

Esta compañía, que tiene 31.000 locales en todo el mundo, lanzará una línea de nuevos vasos reciclables en cinco ciudades: Londres, Seattle, Nueva York, Vancouver y San Francisco, obviamente.

California, pionera en iniciativas sostenibles

California es un estado pionero en iniciativas ecológicas. Fue el primer estado en prohibir las pajitas de plástico para las bebidas, y en el 2014 tomó la delantera en la prohibición de entregar bolsas de nailon gratis en las tiendas y supermercados.

Este año el aeropuerto de San Francisco prohibió vender agua en botellas de plástico, que solo se despacha en envases de vidrio o latas de aluminio, aunque la idea es que cada viajero tenga a mano su botella para ser recargada gratis, idea que también se aplica en varios aeropuerto de Gran Bretaña.

Una startup desarrolló un sistema en el que el cliente puede alquilar una taza en una cafetería y devolverla en otra

A partir de enero las cafeterías y restaurantes de Berkeley aplicarán un recargo de 0,22 euros por cada vaso descartable, idea que San Francisco también piensa aplicar.

Para evitar quejas de los clientes, la compañía Vessel desarrolló un sistema en el que un consumidor se lleva la taza de un local (previo pago del recargo), y la puede devolver en cualquier cafetería asociada al programa.