Sant Sebastià de Montmajor, huellas románicas a media hora de Barcelona

La iglesia de Sant Sebastià de Montmajor conserva su estilo románico. / Fotos: Jordi Canals

Sant Sebastià de Montmajor, huellas románicas a media hora de Barcelona

Desde Caldes de Montbui, en pleno Vallès Oriental, se puede realizar una bonita excursión de dos horas hasta este pequeño poblado solitario

Jordi Canals

a4passes

Barcelona

31/12/2016 - 19:45h

El camino a Sant Sebastià de Montmajor es una ruta atractiva desde el primer momento. La partida se realiza desde Caldes de Montbui, una localidad situada a 35 kilómetros de Barcelona, en pleno Vallès Oriental.

El sendero discurre por el precioso Paseo de Remei bajo un pavimento de adoquines, una senda rodeada de imponentes plátanos que otorgan una salvadora sombra en verano, y que en invierno presenta un paisaje tan melancólico como bello.

Ni bien se abandona la villa de Caldes, surge la carretera que conduce hasta Sant Sebastià, un trayecto de 12 kilómetros entre bosques y paisajes serranos que se puede realizar en poco más de dos horas.

Sant Sebastià de Montmajor es una pequeña aldea de menos de diez habitantes, que quedó detenida en el tiempo. Su núcleo principal lo forma una ‘sagrera’, el espacio integrado por la iglesia, el cementerio y la vicaría, ahora convertida en el restaurante La Rectoría.

Ni bien se arriba al conjunto lo primero que surge es el antiguo edificio de la bodega, cuyo tejado ha desaparecido. Enfrente se levanta la iglesia, de estilo románico y con un campanario de dos plantas, construida entre los siglos XI y XII. Por lo visto, no hace falta viajar a los Pirineos para encontrarse con joyas del románico entre los bosques.

El campanario, construído para dar la hora en el valle, hace décadas que ha dejado de funcionar

No muy lejos de la iglesia, pero ya invadida por el bosque, se levanta la antigua torre del reloj, edificada a inicios del siglo XX, que servía para dar la hora a todo el valle. Pero fue abandonada, y ya ninguna campana suena hace años.

Las construcciones religiosas y las pocas casas que la rodean se encuentran en excelente estado de conservación. Enseguida sale a nuestro encuentro un vecino, que cuenta que la iglesia, que cuenta con una sola nave con transepto (el brazo corto que le da forma de cruz latina) cuenta con frescos renacentistas, de un autor desconocido.

Allí también se encuentra una figura de San Sebastián, obra del artista de Caldes Sebastià Badia; y otros frescos pintados por Antoni Vila Arrufat entre 1945 y 1950, que reemplazaron a los originales que fueron destruidos durante la Guerra Civil.

La iglesia de Sant Sebastià de Montmajor, de estilo románico, data del siglo IX

La existencia de Sant Sebastià de Montmajor es de larga data: hay documentos que lo nombran en 1065, y en 1098 pertenecía al monasterio de Sant Cugat del Vallès. En el siglo XII pasó a la órbita de la diócesis de Caldes de Montbui, y recién en el siglo XIX fue declarado parroquia independiente.

Fuera del pequeño núcleo de Sant Sebastià, se despliegan diversos senderos que invitan a ser explorados, caminos en los que destaca la presencia de la tierra roja. En los alrededores se despliegan tramos boscosos y llanos, sembradíos y masías centenarias, además de diversos puntos panorámicos para contemplar este rincón del Vallès Oriental.

En este entramado de senderos, entre pinos y encinas, hay caminos que conducen a Farrell (urbanización a 800 metros de altura), Gallifa y sus iglesias románicas o regresar a Caldes de Montbui, entre otros muchos.

Para obtener más información, y no perderse en este laberinto de senderos, es recomendable ponerse en contacto con la Oficina de Turismo de Caldes de Montbui.