Siete claves para comerse Buenos Aires

El restaurante El Mercado, en el Hotel Faena, es el nuevo proyecto en Buenos Aires de El hombre debajo del sombrero.

Siete claves para comerse Buenos Aires

Una ruta por los sabores del mundo sin salir de Buenos Aires a través de restaurantes y originales espacios que aúnan gastronomía y cultura

Solo Buenos Aires, una ciudad tan ecléctica como apasionante podía ofrecer un viaje gastronómico capaz de aunar recetas judías y pizzas, excelentes cortes vacunos y tortillas japonesas okonomiyaki, empanadas y dulce de leche en un delicioso paseo que nos lleva a ultramodernos espacios multidisciplinares y cafés legendarios pasando por hoteles y floristerías.

Cenar en yiddish

Cenar en Mishiguene-Cocina de Emigrantes supone un delicioso trayecto por un mundo locamente encantador como su propio nombre expresa. Según su creador y chef Tomás Kalika “forzados al exilio, los judíos hemos echado raíces a lo largo y ancho del mundo, llegando a menudo a nuestros nuevos hogares solo con un libro de rezos y la cabeza llena de recetas”.

Las recetas de Mishiguen vienen del Este de Europa y de los sefardíes originarios de España, pero también de Marruecos, de Túnez, de Siria y de los judíos persas

Recetas que vienen del Este de Europa o de los sefardíes originarios de España, de Marruecos, de Túnez, de Siria y también de los judíos persas. Tomás ha concentrado la amplia sabiduría culinaria hebrea en su Mishinegue donde explica a sus clientes el menú y lo elabora en su presencia hasta entusiasmarles con el resultado.

La fama de su cocina alcanzó altas esferas siendo el primer restaurante argentino invitado a participar en el Chefs Club de Nueva York donde cocinan los chefs más reconocidos del mundo.

Allí sirvió alguna de las exquisiteces con las que se ha hecho famoso en su restaurante del barrio porteño de Palermo, entre ellas el baba ganoush, berenjena ahumada con coulis de tomates orgánicos, salsa tahina, za'atar, almendras, limón, aceite de oliva y hierbas frescas o varenikes, raviolis de papa servidos con cebolla confitada y Schmaltz mit Gribene.

Tomas Kalika. Mishiguene. Foto Santiago Soto Monllor.
El chef Tomas Kalika en su cocina de Mishiguene. Foto Santiago Soto Monllor.

Además, triunfa con su plato Jerusalem mix, con hígado y corazón de pollo a la plancha, espuma de hummus, tomates, salsa harissa, cebolla colorada, hierbas frescas y salsa tahina, y el borscht & kleplach dos versiones, una cazuela de osobucco de novillo con remolacha y raviolis de carne servidos en un consomé de remolacha y carne con receta de Olga Bobe.

“La elegancia es un estado del alma”, decía Coco Chanel. Una máxima que entraña a la perfección Casa Cavia​, en el selecto Palermo Chico, un espacio delicioso donde se dan cita restaurante, bar, floristería, librería y editorial

Casa Cavia

“La elegancia es un estado del alma”, decía Coco Chanel. Una máxima que entraña a la perfección Casa Cavia, situada en el selecto Palermo Chico, sobre una casa de apariencia ecléctica que fue construida por el arquitecto noruego Alejandro Christophersen en 1927.

Con el transcurrir del tiempo, la antaño residencia Bollini Roca se convirtió en un espacio delicioso que guarda en superlativo todas las cualidades de un hogar distinguido donde la cocina, las artes y la ornamentación protagonizan el día a día.

Las estancias alojan restaurante, bar, floristería, librería y editorial. Para ello su directora creativa, la realizadora cinematográfica Lupe García, convocó a figuras relevantes en cada disciplina formando un equipo espectacular, como cuenta el gerente, Lucas Angelillo, durante la visita a la regia y original mansión.

Ana Mosqueda lleva la editorial Ampersand con la idea de mezclar pasado y presente a través de la lectura. Ubicada en la planta alta de Casa Cavia, la calidad en la edición constituye una seña de identidad.

El delicioso jardín de Casa Cavia.
Un delicioso jardín donde se sirven cócteles inspirados en la música y la literatura se oculta en Casa Cavia. 

El bar, por su parte, se presenta como una exótica sorpresa entre flora cuidada y tenues luces, donde Lucas López Dávalos ofrece cócteles inspirados en la música y la literatura.

Julieta Caruso, joven cocinera de Bariloche procedente del restaurante español Mugaritz, firma la nueva carta de Casa Cavia

El placer de la sencillez y la trascendencia de lo efímero se revelan en la floristería de Casa Cavia regida por Camila Gassiebayle, directora de Blumm Flower Co.

Julieta Caruso, joven cocinera de Bariloche que trabajó durante nueve años en el restaurante español Mugaritz, ha viajado a su natal Argentina para colaborar en la realización de la nueva carta de Casa Cavia, siendo la nueva anfitriona de su cocina.

La última aventura de Alan Faena

El Hotel Faena, para muchos el mejor de América Latina, es el último proyecto titánico del empresario Alan Faena y su firma El hombre debajo del sombrero. Tras triunfar en Miami volvió a su Buenos Aires para levantar en Puerto Madero el Hotel Faena.

Un pasillo con dorados cortinajes y luz sinuosa da paso a El Mercado. Hotel Faena.
Un pasillo con dorados cortinajes y luz sinuosa da paso a El Mercado. Hotel Faena.

Al traspasar la puerta, tras un pasillo interminable con dorados cortinajes y luz sinuosa, se esconde El Mercado, envuelto en entrañables motivos porteños de los que sobresalen lo retratos de Evita.

En El Mercado se degusta la gastronomía argentina de las legendarias cantinas, bifes, mollejas, empanada o dulce de leche.

Sabor a Italia

No se puede dejar Buenos Aires sin entrar en alguna de sus múltiples pizzerías, sabroso testimonio de la emigración italiana que compone la mayor parte de la población.

La famosa Avenida Corrientes está llena de ellas y, sin embargo, hay una en el bohemio barrio de San Telmo, The Pizza, con decoración neoyorquina cincuentañera, altamente aconsejable por su trigo orgánico y masa madre. Sus pizzas estrellas son las de prosciutto y margherita.

Bajo los Arcos de Palermo

Mooi ofrece la comida de autor de la reconocida chef Jessica Lekerman. Su situación en el sitio de moda gastronómico de los Arcos de Palermo al lado de El Rosedal -Bosques de Palermo es un acicate más.

 

Bajo el aire rupestre de sus muchos detalles se tiene asegurada una selección de platos semanales, elegidos con cariño para cada momento del mes. Entre sus saludables especialidades están el wrap de pollo y crispy salmón con verduras al horno y salsa verde.

El niño que todos llevamos dentro

German Sitz y Pedro Peña han puesto de moda su local, el Niño Gordo. Otra opción más del carismático barrio de Palermo es este restaurante atiborrado de farolillos rojos, posters de niños-buda gordos y felices... una escenografía caricaturesca, que según palabras del propio Peña, responde a sus fantasías infantiles.

Niño Gordo, Buenos Aires.
Niño Gordo se especializa en asados 'a la asiática'.

Detrás de la barra están las parrillas y ahumaderos donde un plantel de coreanos, taiwaneses y, el propio Peña, se esmeran en asados a la asiática, en los que no falta el bife de chorizo u otras carnes argentinas.

La deliciosa tortilla japonesa okonomiyaki también protagoniza el menú, como lo hacen sus pescados a la parrilla.

Un café donde sentarse a leer

Recoleta es uno de los barrios de mayor prestigio. Allí está el legendario Café La Biela frente al cementerio La Recoleta. Abierto en 1850 se nombró aludiendo al grupo de automovilistas que frecuentaban el local.

Cafe La Biela, Buenos Aires.
El Café La Biela no puede faltar en una escapada gastronómica -y cultural- a Buenos Aires.

La Biela, Las Violetas, El Gato Negro, La Giralda o Café Tortoni, añejos y con su particular historia, tienen en común ese especial aroma a café de toda la vida, sándwiches a la plancha y dulces, donde los clientes leen el periódico ¡en papel!.