Siete rincones insólitos que solo verás en Praga

Un rey cabalgando en un caballo invertido. Esta es una de las rarezas que puedes ver en Praga. Foto: Prague.eu

Siete rincones insólitos que solo verás en Praga

Esculturas insólitas, bares en fábricas abandonadas, ascensores atrapados en el tiempo. Cuando volvamos a Praga nos encontraremos con una caja de sorpresas

Juan Pedro Chuet-Missé

Barcelona

30/03/2020 - 18:30h

Los residentes de Praga tienen un sentido del humor muy particular. Ya sea para criticar elípticamente a sus autoridades, o por el simple deseo de conservar un hito arquitectónico extraño, en sus calles se encuentran rarezas urbanas que no se ven en ninguna otra ciudad.

Puede ser la escultura de un caballo patas para arriba, o figuras de bebés gigantescos reptando por una torre de telecomunicaciones. En Praga hay calles tan angostas que necesitan un semáforo para pasar, bares de estética retro-futurista y ascensores que suben y bajan aunque nadie los ocupe.

Bebés en una torre de televisión

Con 213 metros de altura, la torre de televisión Žižkov tiene el dudoso honor de ser uno de los edificios más feos de Europa. En su parte superior tiene dos estructuras de estética futurista (según la estética soviética de mediados del siglo XX) que actualmente alojan un restaurante y un apartamento turístico de lujo.

[Para leer más: Praga: ¿y si fuera oro todo lo que reluce?]

Pero lo que llama la atención son las figuras de diez bebés trepando por las dos columnas metálicas, realizados por el artista local David Černý, uno de los talentos más contestatarios del panorama local.

Bebés trepando por la Torre Foto Wikipedia

Bebés trepando por la Torre Žižkov. Foto: Wikipedia

Lo más incómodo es que en vez de rostros tengan un código de barras. Colocados en el 2000, por un tiempo los bebés metálicos representaron una metáfora de la recuperada democracia checa. Pero cuando las autoridades quisieron removerlo, se generó tal revuelo que decidieron dejarlos. Y ahí están estos bebés, que desde el suelo pueden parecer pequeños, pero que en realidad miden como dos metros cada uno.

Cross Club

Si hay un lugar en donde beber una cerveza Pilsen o un cóctel, pero que no sea parecido a ninguno, hay que ir al Cross Club, en el siempre dinámico barrio de Holešovice.

El lugar es una delicia para los amantes de la estética retro-futurista, con su fachada e interior llena de esculturas mecánicas.

El bar Cross Club parece la sede de un sindicato de chatarreros, pero es uno de los clubes más divertidos de Praga

Por momentos parece una chatarrería con estilo, pero esta mezcla de estilos artísticos también se refleja en la música, porque el lugar suele acoger eventos musicales de diversidad de géneros, desde el reggae al house, pasando por el trap u otras variantes de la electrónica.

Entrada al club más innovador de Praga. Foto. Cross Club

Entrada al club más innovador de Praga. Foto. Cross Club

Más allá de la música, Cross Club es también un espacio para el debate y la reivindicación política y social de las minorías, por medio de cursos y talleres; e incluso se ofrecen actividades para los niños como espectáculos de marionetas.

Un caballo dado vuelta

En otro rincón de Praga encontramos otra controvertida obra del citado Černý, el enfant terrible de las artes: se trata del rey Wenceslao de Bohemia, patrono de la República Checa, cabalgando un caballo que tiene las patas apuntando hacia el techo.

[Para leer más: Tras los pasos de Kafka por las calles de Praga]

El origen fue el encargo del gobierno comunista a Černý para hacer una obra que represente el patriotismo checo. El artista, disconforme con el régimen, creó esta estatua que se pensaba exponer en la oficina de correos de Praga.

Caballo Foto Fred Romero Flickr

El rey Wenceslao en el caballo invertido. Foto Fred Romero - Flickr

Por supuesto que las autoridades rechazaron la idea sin dudarlo, por lo que Černý logró que sea expuesta en el hermoso Palacio Lucerna, construido en estilo art nouveau. La condición es que esté visible hasta que se haya desterrado la corrupción e ineficacia del gobierno.

No hace falta precisar que bajo la cúpula de vitrales sigue el caballo dado vuelta, desafiando la ley de gravedad.

Freud colgando de una barra

Y otra vez tenemos al famoso Černý, con otra escultura que solo encuentra quien levante la vista en las callejuelas de la ciudad vieja de Praga.

“El hombre colgando” es una obra que homenajea, de una manera muy extraña, a Sigmund Freud.

Freud colgando

Freud mira con tranqulidad mientras cuelta de una barra.

El fundador del psicoanálisis se encuentra, en un precario equilibrio, agarrado a una viga de hierro, en el cruce de las calles Husova y Skorepka. No parece estar desesperado, sino que mira a la gente que pasa bajo sus pies con expresión contemplativa.

Si bien a Freud se lo relaciona con Viena, cabe recordar que nació en la ciudad de Příbor, que era parte del Imperio Austrohúngaro, pero que actualmente pertenece a Chequia.

La calle más angosta del mundo

Nadie salió con un metro a medir cuál es la calle más angosta de planeta, pero esta tiene méritos para adjudicárselo. O sino, por ser una de las más extravagantes, porque es la única que tiene un semáforo para poder pasar.

La calle Vinárna Čertovka es tan angosta que necesita un semáforo para indicar cuando una persona va a transitar por ella

Vinarna

El semáforo peatonal de la calle Vinárna Čertovka. Foto: JP Chuet

Aunque figure en varias guías, muchas personas se topan con la llamativa arteria Vinárna Čertovka, en el barrio de Malá Strana, casi por casualidad.

Los praguenses son respetuosos con el insólito semáforo y lo usan para advertir que una persona transitará por el pasaje, pero nunca falta el turista que se pasa de listo cuando la señal en rojo y termina creando un cuello de botella de peatones.

El ascensor del movimiento perpetuo

En varios países de Europa del Este sobreviven los ascensores paternóster, antecesor del moderno dispositivo que vemos en cualquier edificio.

Su uso es simple: los habitáculos viajan en un movimiento continuo planta por planta. No hay puertas, sino que al pasar las personas dan un pequeño salto para abordarlo. Cuando llega al último piso, la caja gira sin perder la verticalidad e inicia el descenso.

[Para leer más: Clementinum: más que una biblioteca, un tesoro barroco en Praga]

Como son varias unidades circulando al mismo tiempo, recuerda a un rosario, por lo que fueron popularizados como las primeras frases del Padre Nuestro.

paernoster praga foto Blesk

Paternoster, el antiguo ascensor que nunca para. Foto: Blesk

En Chequia hay 68 ascensores de este tipo funcionando, y un lugar donde se puede experimentar el viaje es en la entrada trasera del Ayuntamiento, que dicho sea de paso, es un hermoso ejemplo de arquitectura art nouveau.

No es para nada rápido, pero es divertido. Y sobre todo, cuando llega al tope del recorrido, en que cambia de sentido en medio de sacudidas y apagones de la luz interior.

La Babel de libros

Borges se imaginaba al paraíso como una biblioteca, donde existían todos los libros posibles, porqué allí se encontraban todas las combinaciones matemáticas posibles de orden de las 28 letras del alfabeto más un par de símbolos ortográficos.

Algo parecido a esta visión es la escultura de Matej Kren llamada Idioma, que se encuentra en la Biblioteca Municipal de Praga.

La escultura Idioma, una torre circular con cientos de libros y espejos, es la aproximación más acertada a la biblioteca infinita de Borges

Se trata de una torre circular formada por cientos de libros, con espejos en su  base y en el extremo superior.

Tunel libros Foto Petr Kratochvil

La torre de libros de la obra 'Idioma', de Matej Kren. Foto: Petr Kratochvil

Por una rendija es posible asomar la cabeza y sentir el vértigo del infinito con libros por arriba y por abajo.

La obra artístico-literaria fue presentado por primera vez en la Bienal de Arte de São Paulo en 1995, y tres años después se expuso de manera permanente en esta biblioteca.

Y por más que uno se lo pregunte, esto es como el viejo juego Jenga. Pero nadie se anima a andar tentando al peligro poniendo y sacando libros, a ver si se derrumba y hay que ir dando explicaciones.