Un tren detenido en un puente se convierte en un hotel de lujo

El hotel Kruger Shalati es la nueva opción de lujo para explorar Sudáfrica. Foto Kruger Shalati

Un tren detenido en un puente se convierte en un hotel de lujo

En el Parque Kruger, en Sudáfrica, unos vagones en desuso se transforman en un exclusivo hotel que ofrece impactantes vistas de la fauna de la sabana

Juan Pedro Chuet-Missé

Barcelona

07/05/2020 - 12:13h

En el corazón del Parque Kruger, la mayor reserva natural de Sudáfrica, un tren está detenido en un puente centenario. Debajo, corre el río Selati, donde leones, antílopes, búfalos y jirafas se acercan a beber agua. El convoy no llega ni se va, sino que es un hotel de lujo que abrirá sus puertas a fines de este año (si el coronavirus lo permite).

Este es el hotel Kruger Shalanti – Tren en el puente, que consiste en 13 vagones antiguos transformados en elegantes habitaciones, que presentan un servicio de cinco estrellas.

Los vagones se convierten en habitaciones con estilo

Cada vagón cuenta con dos habitaciones, cada una con camas dobles. Además otros siete dormitorios se encuentra en la Casa del Puente, un anexo que ofrece lujosas habitaciones para familias y otra que se presenta como una ‘suite nupcial’.

Los vagones se transformaron en elegantes habitaciones, desde donde se puede observar la fauna del Parque Kruger que se acerca al río Selati

Cada habitación presenta grandes ventanas desde el suelo al techo, y para la decoración se convocó a artesanos de las poblaciones cercanas, para darle un toque más autóctono y de paso incentivar el trabajo local en esta región del noreste del país africano.

El Kruger Shalanti se compone de 13 vagones de tren. Foto Kruger Shalati

El Kruger Shalanti se compone de 13 vagones de tren. Foto Kruger Shalati

[Para leer más: Safari al corazón más salvaje de Sudáfrica]

Otros vagones fueron transformados en un restaurante y un bar, que se suman a una terraza construida sobre el puente y con una piscina que se asoma al vacío, con el río y la vegetación debajo de los bañistas.

Gracias a una plataforma peatonal que une a los vagones, el complejo es más grande lo que era el convoy original.

El mejor espectáculo natural

Desde esta terraza, así como a través de los grandes ventanales de las habitaciones, el hotel garantiza que los huéspedes puedan contemplar el espectáculo de los grandes mamíferos (además de un abundante número de aves) que se acercan al cauce del río Selati a refrescarse.

[Para leer más: Un tren de lujo para recorrer Sudáfrica lentamente]

Al estar ubicado sobre el puente, el hotel no tiene ninguna interferencia ni relación con los animales salvajes.

Tren Hotel Sudafrica 3 Foto Kruger Shalati

Las habitaciones fueron decoradas por artesanos locales. Foto Kruger Shalati

De todas maneras, los clientes del hotel tienen incluidas dos salidas diarias por el Parque Kruger, que con dos millones de hectáreas protege a 147 especies de mamíferos, 508 de aves y 50 de peces, entre otras.

Donde dormía el antiguo tren

La elección de lugar tiene una importante carga simbólica: cuando el Parque Kruger empezó a recibir visitas en 1920, el tren se detenía en ese puente para pasar la noche. Allí los pasajeros reponían fuerzas y el aislamiento de la estructura de 300 metros evitaba que algún animal salvaje pase a curiosear y frenaba la tentación de algún viajero que tenga ganas de salir a dar una vuelta por la sabana.

La estructura del puente fue reforzada para poder alojar a los 13 vagones del antiguo tren

Por las dudas, la dirección del nuevo hotel mandó a reforzar la estructura del puente, que fue construido en 1912 para permitir el paso de la línea ferroviaria del Selati, que se desactivó en 1973 porque eran muy frecuentes los accidentes con animales.

Tren Hotel Sudafrica 4 Foto Kruger Shalati

Desde el hotel se pueden ver ejemplares de la fauna sudafricana. Foto Kruger Shalati

El complejo tenía agendada su apertura para septiembre de este año, pero por el coronavirus las obras se han paralizado. Si bien faltan pocos detalles para terminarlo, la dirección espera que para fines de 2020 pueda abrir sus puertas. O mejor dicho, sus vagones.