Esta torre inclinada atrae a miles de turistas. Y no es la de Pisa

La Torre de Fenestrelles es uno de los símbolos del pueblo de Uzès, en la Provenza. Foto: Shutter and sun.

Esta torre inclinada atrae a miles de turistas. Y no es la de Pisa

Uzès es un pequeño pueblo provenzal con uno de los pocos campanarios redondos de Francia. Y como la torre de Pisa, está ligeramente inclinado

Juan Pedro Chuet-Missé

Barcelona

23/08/2019 - 11:31h

Cuando uno piensa en una torre inclinada, inmediatamente recuerda la de Pisa. Sin embargo en Francia también hay un campanario, el único redondo del país, que también está ladeado. Y se encuentra en uno de los pueblos más bonitos de la Provenza.

Ese pueblo es Uzès, una localidad de 8.000 habitantes a una hora y media en coche al norte de Nimes. Allí se encuentra la catedral de Saint-Théodorit, que desde la Revolución Francesa no tiene obispo, pero que es famosa por la torre Fenestrelle.

La torre Fenestrelle es el único campanario redondo de toda Francia

Este campanario no está tan inclinado como la famosa torre de Pisa, pero desde algunos ángulos se percibe con más claridad cómo su estructura está ligeramente ladeada.

Los secretos de la torre

La torre, como la iglesia, data de la época románica. En el caso del templo, la rehabilitación del siglo XVII amplió su tamaño pero tras el vendaval revolucionario la reconstrucción le imprimió su fachada neo románica. En su interior destaca un pomposo órgano, uno de los más bonitos de la región.

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La torre proviene de la época románica. Foto: Pxhere.

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En cuanto a la torre, en un principio tenía dos pisos. Luego fue creciendo hasta adquirir su forma actual. Su primer piso es ciego, el segundo tiene ventanas dobles, y ya en el tercero, con ocho aberturas, la construcción parece más liviana.

Es un bonito ejemplo de transición de las formas densas del románico a las etéreas del gótico. Conforme sube de nivel, la estructura se angosta, hasta culminar en su cúpula cónica.

Mar de torres

El ascenso a la torre, por razones de seguridad, está prohibido. Pero más allá de la anécdota arquitectónica, es interesante ver cómo la torre emerge en un mar de tejados amarillos y verdes del siglo XIX, junto a otras torres medievales, como la Torre del Rey, la Torre del Obispo y la Torre Bermonde.

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Mercado de Uzès, con una tónica medieval. Foto: Deana Zelinová - Pixabay.

Muy cerca está el castillo ducal, donde todavía vive el 17º duque de Uzès, edificio que presenta una amalgama de estilos medieval, renacentista y modernista.

Su antepasado más famoso es Anne de Rochechouart de Mortemart, la primera mujer que obtuvo el carnet de conducir y fundadora de un club de automóvil femenino en 1926.

Un mercado popular

Además de la famosa torre, en Uzès se puede conocer el popular mercado de la Place aux Herbes, sitio usado de escenografía en varias películas como el Cyrano de Bergerac interpretado por Gérard Depardieu.

Entre los gritos de los vendedores y las expresiones de los residentes se crea un divertido clima, sobre todo los miércoles y sábados, que hay que disfrutar degustando los quesos, vinos, olivas y embutidos de estas tierras provenzales.

Cerca de Uzès hay un acueducto romano, de casi 50 metros de altura, que se conserva intacto desde hace 20 siglos

Uzès es famosa por su centro de entrenamiento de caballos, y casi cada fin de semana hay exhibición de espléndidos sementales y de elegantes carruajes que pasean por sus calles.

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Puente de Gard, construido por los romanos. Foto: O. Maynard - Oficina de Turismo de Nimes.

También es reconocida porque allí se encuentra el Museo de Haribo, donde la popular marca de golosinas muestra la evolución de su industria en la historia, y por supuesto, con degustaciones que son la perdición para los niños.

Huellas romanas

En las cercanías, a 20 minutos en coche, se encuentra el Puente de Gard, un acueducto construido por los romanos en el siglo I que permitía llevar agua desde la Fuente de Eure hasta Nimes.

Con 49 metros de altura, conserva gran parte de su estructura de tres filas de arcos superpuestos, toda una hazaña de la ingeniería civil en aquellos tiempos.