Trenes históricos: otra forma de descubrir Brasil

En Brasil hay 34 líneas de ferrocarriles históricos que permiten descubrir al país de una forma diferente.

Trenes históricos: otra forma de descubrir Brasil

A Brasil se lo asocia con playas, selvas y grandes ciudades. Pero el turismo ferroviario es un gran desconocido que crece cada año

Isadora Camargo-EFE

Barcelona

28/07/2019 - 14:00h

Atravesar una montaña cubierta por un bosque, descubrir paisajes rurales o escuchar el silbido de una locomotora anunciando su llegada a una estación son alternativas posibles en las 34 líneas de ferrocarriles turísticos que operan en Brasil.

Este es el turismo ferroviario del gigante sudamericano, una apuesta que ya cuenta con más tres millones de pasajeros al año, un número que busca incrementar todavía más entre el público familiar.

Música al son de la locomotora

El viaje en el Maria Fumaça, que enlaza dos ciudades del estado de São Paulo, Campinas y Jaguariúna, arranca con un acordeón, un surdo (un tipo de tambor tradicional de Brasil) y una matraca de banda sonora, que la banda Nostalgia Musical toca de forma voluntaria mientras un grupo de señoras y de niños baila, junto a ellos, al son de un xote brasileño.

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Tour del Vino en el tren Maria Fumaça.

El trayecto dura alrededor de una hora y media, prácticamente el mismo tiempo que la ruta del Tren de las Aguas, en el pequeño municipio de Sao Lourenço del estado de Minas Gerais, donde estos paseos en tren se han convertido en un atractivo turístico e histórico.

El Tren de las Aguas de Minas Gerais se impulsa con una centenaria locomotora a vapor inglesa

Los pasajeros que escogen esta casi centenaria locomotora viajan en un vagón inglés de 1926 que parte en dirección al municipio Soledade de Minas, bordeando las orillas del Río Verde.

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Este antiguo ferrocarril fue proyectado y construido en Inglaterra 115 años atrás y fue utilizado por el emperador brasileño Pedro II, quien iba en busca del ameno clima minero y de las saludables aguas minerales de la región, que acabaron dando nombre al convoy.

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Las locomotoras inglesas, centenarias, están en perfecto estado de conservación.

“Mi vida es el tren, pero lástima que no se incentive más este tipo de transporte como alternativa turística y cultural en Brasil, porque así la gente se preocuparía por la preservación de la historia”, afirmó a Efe Joel da Silva, fogonero de la locomotora.

Distintas iniciativas

Para potenciar la dimensión turística del transporte ferroviario en Brasil, el Servicio de Apoyo a las Micro y Pequeñas Empresas (Sebrae) puso en marcha en 2002, junto a la Asociación Brasileña de Operadoras de Trenes Turísticos y Culturales (Abottc), el proyecto “Tren es Turismo”.

Y es que, según el analista del Sebrae, Geraldo da Costa, el país tropical, conocido internacionalmente por sus destinos de “sol y playa”, tiene capacidad para doblar el número de este tipo de convoyes y triplicar la cantidad de usuarios en diez años.

A bordo del tren más lujoso de Brasil

Para conseguirlo, esta iniciativa cuenta todavía con otra propuesta: subir a bordo del único tren de lujo de Brasil, el Litorina.

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La Litorina conserva el lujo de estilo inglés en sus vagones. 

La estación de embarque se encuentra en Curitiba, la capital del estado de Paraná y la puerta de entrada para conocer la Serra do Mar, una cadena montañosa que se extiende por el litoral sur del país.

El Litorina es el único tren de lujo de Brasil, y recorre la Serra do Mar, al sur del país

Al dejar atrás la sierra, el camino llega hasta la localidad de Morretes, conocida por sus plantaciones bananeras y su famosa receta para cocinar un barreado.

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La Litorina atraviesa las sierras del sur de Brasil.

Con dos vagones llamados Foz y Copacabana y una decoración que transporta hasta los años 20 y 30, el tren se inspira en la época de oro de las líneas de ferrocarril brasileñas.

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Incluso hoy, los paseos en tren consiguen preservar el encanto de antaño, con sillas acolchadas, adornos de hierro y lámparas de araña de estilo europeo, que proporcionan un viaje en el tiempo a través de la historia de los municipios brasileños, escondidos entre las rutas rurales y urbanas.

El horario y el precio de los billetes varía en función del itinerario y de las distancias pero, reservados con antelación, hay opciones para todos los bolsillos.