El turismo en Australia entra en la UCI

El blanqueamiento de los corales en la Gran Barrera supone un grave peligro para la biodiversidad marina.

El turismo en Australia entra en la UCI

Los grandes atractivos naturales como la Gran Barrera de Coral y el monolito Ulurú están amenazados por el cambio climático

Equipo Cerodosbé

Barcelona

08/02/2018 - 10:06h

El cambio climático amenaza de muerte a importantes activos turísticos de Australia, entre ellos el monte Ulurú (considerado sagrado por las culturas autóctonas), la Gran Barrera de Coral, sus playas de arenas blancas e incluso las estaciones de esquí.

El Consejo del Clima, un organismo independiente de expertos, advirtió de que estos espacios naturales sufrirán el impacto provocado por olas de calor extremo, el aumento de temperaturas y del nivel del mar, las inundaciones en el litoral y el blanqueo de corales. En el caso de la Gran Barrera, en los dos últimos años ha padecido la muerte de millones de estos organismos, esenciales para la biodiversidad marina.

"Los turistas cruzan el planeta para ver las extraordinarias maravillas naturales de Australia. Pero estas están en la línea de fuego climática por el empeoramiento de los episodios meteorológicos extremos y el aumento del nivel del mar", dijo la ecóloga y consejera Lesley Hughes.

El cambio climático amenaza de muerte a millones de corales en la Gran Barrera, esencial para la biodiversidad marina

Las altas temperaturas pueden convertir a las regiones más populares, como las playas de Sídney o Melbourne, en “zonas vedadas” para el turismo cuando los termómetros marquen 50 grados. Además estas dos ciudades, y otras como Hobart, Cairns, Darwin o Adelaida se enfrentan a un aumento de la frecuencia de inundaciones en sus zonas de litoral, con crecidas del nivel del mar de medio metro.

El desierto será más caluroso

El estudio también advierte de que el desierto rojo australiano, donde se encuentra el monte Ulurú, registrará temperaturas de más de 35 grados durante más de cien días en 2030, y que el parque Kakadú, en el norte, perderá humedales de agua dulce por la crecida del mar.

En 2016, más de ocho millones de personas visitaron estos espacios naturales que generaron un volumen de negocio de más de 31.000 millones de dólares y ha dado empleo a 580.000 personas.

"El cambio climático está provocando que unos de los sectores más valiosos y de crecimiento rápido esté amenazado", indicó Hughes.