¿El turismo en España toca techo?

Benidorm, uno de los puntos turísticos más masificados de España.

¿El turismo en España toca techo?

Los directivos de Riu y Meliá advierten de la pérdida de competitividad de España y la saturación en la llegada de turistas

La difusión de los datos récord del turismo español despertó una ola de entusiasmo en autoridades y empresarios del sector, pero también surgieron voces de alerta. Por ejemplo la de Carmen Riu, quien consideró que, al menos para Baleares, el sector está tocando su techo.

"La curva de crecimiento del turismo en Baleares está empezando a cambiar su trayectoria", ha señalado durante su intervención en el 9º Foro Exceltur la directiva del grupo mallorquín, en un momento en el que grandes competidores del turismo de 'sol y playa' como Túnez y Turquía se están empezando a recuperar.

Riu ha explicado que Túnez tiene una moneda diferente al euro y que "devalúan como quieren", por lo que pueden competir con la oferta turística española, y más concretamente con la de Baleares, sobre todo en los precios.

La empresaria aseguró que para el verano de 2018 "volverá a haber un problema de saturación en Baleares" y ha matizado que en territorio más limitados como las islas tiene que haber un mayor control del número de turistas que entran al destino.

Gabriel Escarrer: “España pierde competitividad”

Otro empresario que alerta de los riesgos del crecimiento turístico es Gabriel Escarrer, consejero delegado de Meliá Hotels International. Para el directivo se produce un “crecimiento insostenible” del sector por el aumento de los visitantes extranjeros a España, hasta alcanzar los 82 millones.

Según Escarrer, mientras que las llegadas de turistas ha crecido un 40% en los últimos cuatro años, “las plazas hoteleras en España han aumentado solo un 1,8%”. El directivo de Meliá se sumó a la opinión de Ramón Aragonés, consejero deelgado de NH, en responsabilizar a los alojamiento turísticos de provocar “la masificación de los principales destinos del país”.

Como Carmen Riu, recordó que la recuperación de los destinos de Oriente Medio repercutirá negativamente en España, sobre todo la pérdida de competitividad turística “que se ha perdido con el aumento de la presión fiscal a las compañías hoteleras y los impuestos al turismo", opinó.