Un paseo a través de las curiosidades más insólitas de Palma

Palma ofrece diferentes visitas que bucean por sus misterios. Foto: Txema Garcia | Fundación Turismo Palma 365

Un paseo a través de las curiosidades más insólitas de Palma

Más allá de la playa, la ciudad de Palma guarda mil y un lugares por conocer (y mil y un secretos por descubrir)

Mar Nuevo

Madrid

04/09/2019 - 14:49h

Del origen de la ensaimada y el llonguet a las historias que guarda la fachada del ayuntamiento, pasando por la momia del dragón que, cuentan, descansa en el Museo Diocesano, estas son cinco de las curiosidades más insólitas que rodean a la capital balear.

Plagada de encanto mediterráneo, Palma es capaz de sorprender, deslumbrar y enamorar a cualquier visitante y en cualquier época del año.

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Cuna de civilizaciones que encontraron en ella un punto estratégico e inspiración de ilustres personajes de la historia universal, una manera divertida de recorrer sus calles y descubrir sus tesoros pasa por seguir la estela de sus curiosidades más insólitas.

Foto aérea Castillo Bellver. Foto: Fundación Turismo Palma 365.
Foto aérea Castillo Bellver. Foto: Fundación Turismo Palma 365.

Castillo de Bellver

Según la Fundación Turismo de Palma 365 el Castillo de Bellver debe su nombre a sus espectaculares vistas. Construido en el siglo XIV, se trata de una fortificación de estilo gótico a 112 m sobre el nivel del mar con inmejorables vistas de 360º.

El rosetón de la Seu de Palma es el más grande del mundo entre las catedrales góticas

Constituye uno de los cuatro castillos de Europa con planta circular y es el más antiguo de Europa con esta forma pero, además, su nombre se debe precisamente a sus espectaculares vistas panorámicas. Así, el término Bellver procedería del catalán antiguo y significa “bella vista”. Desde él se contempla la ciudad, el puerto, la Serra de Tramuntana y toda la zona del Pla de Mallorca.

Rosetón de la catedral

La tercera catedral más alta de Europa y declarada Monumento Histórico Artístico, la Seu data del siglo XIII y cuenta con una bóveda de 44 metros de altura, solo superada por la de Beauvais, en Francia, (48 metros).

También cuenta con uno de los rosetones más grandes de Europa que, con 13 metros de diámetro, es el más grande del mundo entre todas las catedrales góticas. Está formado por 1.236 cristales que dejan traspasar la luz hacia el interior.

Catedral de Palma. Foto Jaume Gavino | Fundación Turismo Palma 365.
Catedral de Palma. Foto Jaume Gavino | Fundación Turismo Palma 365.

El 2 de febrero y el 11 de noviembre a partir de las 8.20 de la mañana, la luz cruza la nave de la catedral para dibujar un ocho perfecto en la pared interior de la fachada principal, debajo del rosetón.

Los días 2 de febrero y 11 de noviembre de cada año, exactamente a las 8:20 horas, la luz cruza la nave de la seu para dibujar un ocho perfecto bajo el rosetón

De dónde viene la ensaimada

Ensaimada procede de la palabra saima, que en mallorquín significa grasa, justamente uno de sus ingredientes principales junto a la harina de trigo, el azúcar y el huevo.

Esta especialidad típica mallorquina nació como un pan de fiesta que los judíos cocinaban para celebrar el Sabbath (su día sagrado). Aunque originalmente se empleaba aceite de oliva, se sustituyó después por manteca de cerdo para evitar ser descubiertos y juzgados por la Inquisición cuando los llevaban a cocer a los hornos comunales.

Ensaimadas. Foto: Yvonne Hansmeier | Fundación Turismo Palma 365.
Ensaimadas. Foto: Yvonne Hansmeier | Fundación Turismo Palma 365. 

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Una momia de dragón

Cuenta la leyenda que un temible dragón vivía en el laberíntico subsuelo de la ciudad de Palma allá por el siglo XVII. Una noche, el caballero Bartomeu Coch empuñó su espada y acabó con la bestia ofreciéndosela a su amada como prueba de su amor.

El supuesto dragón momificado es, en realidad, el cuerpo de un cocodrilo de origen africano

Así nació la leyenda del ‘Drac de Na Coca’, bastante más romántica que la realidad, en la que el animal que mató el capitán Coch era un cocodrilo de origen africano de un metro y medio aproximadamente y que habría llegado a la isla en algún barco procedente de África.

Lo que sí es cierto es que hoy su momia reposa en el Museo Diocesano de la capital balear. Su historia, junto a otras muchas, alimenta diferentes tours que se realizan durante las noches de verano en la ciudad.

Un bocado de llonget

Originario de Palma, el llonget es un pan de pequeñas dimensiones, crujiente, de color pálido y miga elástica y esponjosa, atravesado en su parte superior por un surco longitudinal.

Llonguets. Foto: Víctor Gonzálvez Salva | Fundación Turismo Palma 365.
Llonguets. Foto: Víctor Gonzálvez Salva | Fundación Turismo Palma 365. 

Además de comerse solo, se puede degustar en muchos establecimientos de Palma como bocadillo o ‘llagosta’, relleno con diferentes ingredientes como sobrasada, jamón y queso, caballa, pulpo, anchoas o ensaladilla.

El tercer faro más antiguo del mundo

Tras la Torre de Hércules en A Coruña y la Linterna de Génova, el Faro de Portopí es el tercero más antiguo del mundo en funcionamiento y el segundo en España.

Esta joya erigida sobre la bahía de Palma forma parte del paisaje de la capital balear y es también uno de sus símbolos más representativos, testigo mudo de su historia marítima.

Faro Portopí. Foto: Fundación Turismo Palma 365.
Faro Portopí. Foto: Fundación Turismo Palma 365. 

Hoy, además de continuar funcionando, acoge un pequeño museo.

Mensajes ocultos en las fachadas

La fachada del Ayuntamiento de Palma tiene su propia historia que contar. Un caracol y un dragón tallados que representan las firmas del maestro picapedrero Jaume Caragol y el maestro escultor Francesc Dragó son en realidad signos de venganza contra el alcalde de la época ante la negativa del regente a reconocer la obra que habían realizado.

Además, el gran banco de piedra que forma parte de su fachada se conocía como ‘sinofós’ o banco del perezoso y responde a la expresión mallorquina de si no fós per -si no fuera por- que vagos y perezosos utilizaban como argumento para quedarse allí sentados en lugar de ir a trabajar.