Viaje por las floraciones más espectaculares de Europa

Campos de lavanda en Provenza. Foto Leonard Cotte | Unsplash

Viaje por las floraciones más espectaculares de Europa

La primavera ya (casi) está aquí, y numerosos puntos de Europa se tapizan de flores en un magnifico espectáculo natural

Mar Nuevo

Madrid

03/03/2020 - 15:16h

De la lavanda en la Provenza a las hortensias de las Azores pasando por los tulipanes neerlandeses, las amapolas en La Toscana, las flores de las nieves (Edelweiss) en Suiza y Austria, y los cerezos en el valle del Jerte, kilómetros y kilómetros de campos en Europa se transforman en hermosas alfombras multicolor con la llegada de la primavera.

Un espectáculo natural. No es muy original pero, sin duda, es la mejor definición para estas explosiones de color, que comienzan a tapizar caprichosamente -y quizás algo desorientadas por el cambio climático- toda Europa. Y estas son algunas de las floraciones más espectaculares.

Los cerezos son extremadamente sensibles a la meteorología, por lo que aún no se sabe a ciencia cierta cuándo florecerá el millón y medio de árboles de valle del Jerte

[Para leer más: El campo de lavanda más espectacular del mundo está en la Alcarria]

Cerezos, valle del Jerte

Mas de un millón y medio de cerezos florecen a la vez cubriendo con un profundo manto blanco un valle que discurre en torno al río Jerte, bajo la atenta mirada de los picos de la Sierra de Gredos (estos días, también cubiertos de blanco). La disposición del terreno en terrazas, para facilitar el cultivo de las cerezas, hace aún más especial (y hermoso) el paisaje.

Cerezos en flor, valle del Jerte. Foto Pixabay

Cerezos en flor, valle del Jerte. Foto: Pixabay.

Aunque la fecha exacta varía en función de la climatología -aún hoy no se sabe cuándo vana florecer- ocupa toda una quincena, habitualmente en marzo, aunque algunos años se ha retrasado hasta mediados de abril. Para celebrarlo se organiza la fiesta del Cerezo en Flor, que lleva cada año a una de sus once localidades los principales eventos.

Para disfrutar de la floración del cerezo (que se transformará entre mayo y julio en una cosecha de 20.000 toneladas de cerezas de más de cien variedades, entre ellas las codiciadas picotas), lo mejor es realizar un recorrido por todos los pueblos que componen el valle, bien en una ruta circular -por ejemplo, la que nos lleva por Valdastillas, Piornal, Barrado, Cabrero, Casas del Castañar, El Torno y Rebollar, de unos 50 km-, o lineal, siguiendo la N-110 que discurre paralela al río Jerte entre Navaconcejo, Cabezuela del Valle, Jerte, Tornavacas y Puerto de Tornavacas (unos 30 km de recorrido).

Hortensias, Las Azores

A más de 1.500 km de Lisboa pero aún en Portugal encontramos las Azores. Nueve islas de volcanes, lagos termales, exquisitos vinos blancos y piedra negra que, en primavera, explotan con otros colores, concretamente blancos, rosas y, sobre todo, azules, todos ellos en una misma variedad de flor: hortensias.

La isla de Faial es literalmente invadida por cientos, miles de hortensias que colonizan prados, jardines, caminos y hasta carreteras. La isla casi cambia de color gracias a la mayor colección de hortensias del mundo que, además, se declinan en tonalidades de azul casi increíbles.

Hortensias en Faial. Foto Vera Gorbunova Unsplash

Hortensias en Faial. Foto: Vera Gorbunova | Unsplash.

Lavanda, la Provenza

Aunque a apenas 45 de Madrid, en plena Alcarria, encontramos uno de los campos de lavanda más espectaculares del mundo, es inevitable que solo con pronunciar esta planta de la familia de las lamiáceas, conocida también como alhucema, espliego o cantueso, la mente vuele a la región francesa de Provenza.

El punto álgido de la floración que tiñe de intensos lilas y violetas esta zona del sur de Francia tiene lugar entre mediados de junio y mediados de julio (si bien algunas variedades florecen más tarde).

En cualquiera de las rutas que se proponen para descubriremos, además de magnéticos campos de lavanda, coquetos pueblos provenzales, viñas y olivos, pero también museos dedicados a esta flor, restaurantes con sabrosas recetas o destilerías y productores que fabrican productos derivados y que van de jabones a miel, pasando por dulces.

Campos de lavanda en la Provenza. Foto Pixabay

Campos de lavanda en la Provenza. Foto: Pixabay.

Amapolas, La Toscana

Sorprende saber que, en realidad, la amapola es una malahierba que roba nutrientes a plantaciones como los cereales y, por tanto, odiada por los agricultores, a quienes puede ocasionar hasta el 40% de pérdidas, según explicaba a Verne el experto en Malherbología de la Universidad de Lleida Jordi Recasens.

Quién lo diría observando el hermoso espectáculo de campos teñidos de rojo que encontramos en muchas zonas de Europa -también en España- y que ser ha convertido en un símbolo de La Toscana, casi tanto como sus viñas y olivos o sus elegantes hileras de cipreses.

Las tres primeras semanas de mayo suelen coincidir con el momento de máxima floración, en las que el paisaje toscano se convierte en un mar ondulante de amapolas rojas. Para ver la mayor concentración es recomendable dirigirse al Val d’Orcia, catalogado como Patrimonio Mundial por la Unesco y que en primavera luce aún más con las vibrantes tonalidades de las amapolas.

Amapolas en La Toscana. Foto Monique Kraan Unsplash

Amapolas en La Toscana. Foto: Monique Kraan | Unsplash.

Tulipanes, Lisse

Hasta ocho semanas, de mediados de marzo a mediados de mayo, dura florido el que muchos consideran el jardín más hermoso del mundo. Es Keukenhof, un vasto parque de más de 32 hectáreas situado entre las localidades de Lisse e Hillegom, en los Países Bajos, y en el que florecen simultáneamente millones de tulipanes.

El parque, a media hora de Ámsterdam y La Haya, solo abre durante esas ocho semanas (este año del 22 de marzo al 10 de mayo) en las que ofrece más de 20 exposiciones de flores, un jardín de esculturas con alrededor de 100 obras de arte y todo tipo de eventos y propuestas especiales, que van desde paseos en bicicletaa un festival de música y artesanía.

El parque, que recibe un millón de visitantes al año, data de 1857 y fue diseñado al estilo inglés por el paisajista Jan David Zocher. Lo que lo hace realmente especial es que cada año es diferente: durante el mes de octubre se plantan siete millones de bulbos de 1.600 variedades que suministran gratuitamente floricultores de la zona.  Hasta 40 jardineros contribuyen a rediseñarlo cada temporada.

Siete millones de flores nos esperan en el parque Keukenhof.

Siete millones de flores nos esperan en el parque Keukenhof.

Edelweiss, Zermatt

Con un nombre tan evocador como flor de las nieves, la Edelweiss no podría sino ser una flor delicada y exquisita, esquiva y, claro, protegida. Crece en pequeños grupos en las praderas alpinas y paredes rocosas y se caracteriza por sus hojas carnosas cubiertas de una fina pelusa, normalmente de tonos blancos, verdosos o amarillentos.

Símbolo de los Alpes por excelencia, un buen lugar para descubrirlas es Zermatt, en Suiza, donde pueden verse de julio a septiembre.

También es la flor nacional de Austria, y la encontramos en su moneda de 2 céntimos de euro.

Flores Edelweiss en Zermatt, Suiza. Foto Pixabay

Flores Edelweiss en Zermatt, Suiza. Foto: Pixabay.