La copa perfecta para cada vino

Las copas Riedel tienen la fama de ser las más exclusivas del mundo. / Ilustraciones Jordi Català.

La copa perfecta para cada vino

Riedel lleva el diseño de las copas de vino a la perfección, lo que se ha podido comprobar en una masterclass organizada con la bodega Jean Leon

Jordi Català

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BARCELONA

01/05/2017 - 06:00h

''La forma se ajusta a la función’’ y la búsqueda de unas copas consagradas para obtener el mayor disfrute en la degustación del buen vino. Estos principios son los que han seguido la bodega Jean Leon y el fabricante de copas Riedel, que presentaron en las instalaciones de Torrelavit la masterclass “La copa perfecta”, ofrecida por expertos en ambos campos.

En este taller, donde se degustaron tres vinos exclusivos de Jean Leon, se descubrieron las diferencias en el diseño, tamaño, volumen, escanciado, bouquet y los sabores que se matizan según la copa elegida.

Por qué Riedel 

Riedel es uno de los fabricantes de cristalería más importantes del mundo. Fundada en Bohemia en 1756 ha convertido el trabajo del cristal en una combinación de arte y ciencia a lo largo de 11 generaciones. En el siglo XX y tras la Segunda Guerra Mundial, el régimen comunista checo confiscó y nacionalizó sus fábricas, y el heredero, Klaus Joseph Riedel, se vio obligado a empezar desde cero y se instaló en 1958 en la localidad austríaca de Kufstein, que es su actual sede central.

Este hombre fue el artífice de un cambio de tendencia que revolucionó las alacenas de restaurantes, bodegas y domicilios de todo el mundo. Bajo su dirección, Riedel dejó atrás las copas decorativas y coloreadas tradicionales y se convirtió en pionera de la cristalería funcional y científica.

Riedel demostró que el tamaño y la forma de la copa influyen en la percepción del aroma y el sabor de la bebida y empezó a utilizar cristal fino, soplado por expertos artesanos del cristal.

La fabricación de copas, jarras y decantadores de diseño se hace a partir de un cristal fundido al rojo vivo, sin adornos, para reducir el diseño a su carácter esencial: vaso, pie y base de apoyo. La producción de cada unidad exige la máxima atención: después de soplar el cristal fundido en un molde, se agregan manualmente el pie y la base utilizando métodos que se remontan a épocas de la antigüedad. 

Copas de vino.

La revolución del gusto a partir de las copas

Inspirado en diseños de la escuela Bauhaus, Riedel comenzó a crear copas que acentuasen cada tipo de bebida, pero con estética: la forma se ajustaba a la función. Georg, hijo de Klaus Joseph, perfeccionó la investigación sobre las variedades de uva y la forma de la copa y empezó a diseñar las copas a partir también de las experiencias de los seminarios y catas a las que asistían bodegueros y expertos.

En los 60, Riedel se rodeó de los mejores sumilleres y enólogos del momento y fruto de sus investigaciones creó la serie de copas Sommeliers, la primera cristalería del mundo adaptada a las particularidades de cada bebida. Esta innovación revolucionó el modo de entender y disfrutar el vino, ya que cada copa está especialmente diseñada para dirigir la bebida hacia las zonas gustativas más adecuadas y conseguir el equilibrio perfecto. 

El legado que se mantiene

En la actualidad, la colección Sommeliers comprende treinta copas elaboradas para realzar y diferenciar cavas, vinos, licores y bebidas no alcohólicas. Las últimas incorporaciones son la copa Montsant –desarrollada a petición de la denominación de origen homónima– y el vaso Coca-Cola, fruto de un acuerdo entre la sede de la marca de Atlanta y Riedel. 

Degustación de vinos Jean Leon con copas Riedel

Wine Spectator Decanter, dos de las revistas más reputadas del sector vitivinícola, definieron a Georg como un “fabricante de cristalería devoto del vino” y lo nombraron ‘hombre del año’. Robert Parker, crítico de vino de referencia mundial, también ha expresado su devoción por Riedel al afirmar que “fabrica las mejores copas, tanto desde el punto de vista técnico como del mero disfrute”.

Este encuentro realizado en las bodegas Torrelavit sigue en la línea de las apuestas por la innovación de Jean Leon de la mano de su directora general, Mireia Torres, con nuevas variedades, vinos experimentales como el X-15, potenciación del enoturismo, maridajes y encuentros didácticos. Uno de los objetivos de Torres maridar el arte y la creación de vinos de alta gama, como se refleja en las etiquetas de Vinya La Scala.