La madura combinación de un Roger Goulart con un Hoyo de Monterrey

Ilustración de Jordi Catalá de un maridaje entre cava y habanos

La madura combinación de un Roger Goulart con un Hoyo de Monterrey

El experimento final de esta serie de catas termina con un cava clásico y un habano que lo complementa de manera equilibrada y elegante

Jordi Català

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BARCELONA

20/11/2016 - 16:50h

Acabamos con el experimento de cuatro maridajes entre cigarros habanos y cavas de la misma o semejante edad pero con nacimientos, crecimientos y recorridos extremadamente distantes aunque con un gran paralelismo: el envejecimiento y el esmerado, cuidado rayano en el mimo, para conseguir unos resultados espectaculares. 

El Roger Goulart sometido a procesos de envejecimiento, cuando aún no lo hacía casi nadie en el mundo del cava, consigue unas respuestas lineales uniformes, sorprendentes. Se minimizan efectos típicos de la edad como su casi imperceptible acidez, mientras que la lógica suavización de cualidades no acaba con el complejo de sabores y aromas iniciales propios de un cava joven, quizás los doma y nos los entrega en un punto de trasformación que se me antoja enriquecimiento, multiplicación y sorpresa.

Cavas y puros, por separado, siguen siendo agradables, redondos con algunas notas delicadas y dulzonas, presencias frutales, de maderas, tierra, vainilla y la nuez moscada del cigarro que sorprende cuando comparten sensaciones organolépticas con las notas de frutas blancas y el sencillo dulzor del cava.  

Vuelvo a insistir en lo que he observado, aunque con matices diferenciales que contribuyen a la sorpresa, en las cuatro experiencias anteriores, quizás hay algún punto discorde en el encuentro de habano y cava, como en el tema de la fortaleza del puro en el caso del Hoyo de Monterrey, pero de alguna manera puede equilibrarse por la coincidencia de largas sensaciones de permanencia en cava y habano. 

Cabe afirmar en el caso de Hoyo de Monterrey y Roger Goulart, que presentan ambos un gran equilibrio individual y consiguen, cuando se unen, un resultado inédito e igualmente equilibrado. Son armónicos, elegantes, homogéneos y sorprendentemente frescos para su edad, pero al mismo tiempo hacen del maridaje un tiempo tranquilo sin sobresaltos.

Esperamos que el experimento les haya sido grato y se sientan animados a realizarlo. En las fichas de cata encontrarán las direcciones respectivas.