Los mejores restaurantes veganos de Barcelona

El restaurante Flax & Kale, de Barcelona.

Los mejores restaurantes veganos de Barcelona

Una guía recoge los mejores comedores de la capital catalana en los que el producto animal está totalmente prohibido

Equipo Cerodosbé

BARCELONA

13/04/2017 - 06:00h

Cada vez son más, y cada vez de mayor calidad. Si en Madrid somos fans del Levél Veggie Bistro, ahora os traemos los mejores restaurantes veganos de Barcelona. Tanto para veganos convencidos como para aquellos que queráis un cambio de hábitos en plena operación bikini, descubrimos un nuevo mundo gastronómico que, por si todavía queda algún escéptico, no está reñido con el disfrutar comiendo.

Para ello el Gremio de Restauración de BCN ha elaborado la guía Veggie Vegan Barcelona, que recomienda 14 locales de la capital catalana donde disfrutar de la tendencia. Aquí os los dejamos:

Bar Celoneta Sangría Bar, calle Sevilla 70

El tradicional bar de tapas que podrías encontrar en el barrio de la Barceloneta, pero de inspiración vegana. Rodeado de locales en los que el pescado y el marisco son la especialidad, aquí las especialidades son las brochetas de tempeh de garbanzos y tomate seco o una lasaña de calabacín y queso vegano. Para regar la comida, son especialistas en la preparación de sangrías, realizadas siempre con vino ecológico.

Bendita Helena, calle Galileo 321

En su nacimiento, Bendita Helena era un pequeño negocio de pasteles saludables. Ahora es mucho más. Bajo el concepto de comfort food se apuesta por la cocina sencilla, natural y flexiteriada, con el predominio de verduras, legumbres frutas y cereales, aunque en este caso sin renunciar al pescado. Recomendaciones: el huevo criollo al horno con judías negras, queso fresco, aguacate y una arepa o la hamburguesa de shiitake y miso con mayonesa vegana de wasabi, cebolla caramelizada y ruca.

Cafetería Santoni, ronda Sant Antoni 63

No se trata de un local vegano al uso, pero aceptamos pulpo como animal de compañía. Imprescindible es probar sus croissants veganos, rellenos de chocolate y pasados por la plancha. Muy recomendable también el de mermelada de frutos rojos, los dulces sin leche y huevo y los helados veganos.​

Céleri, pasaje de Marimon 5

De la mano del chef Xavier Pellicer (ganó dos estrellas en el Àbac), Céleri interpreta ocho verduras de temporada y ha sido reconocido con una estrella Michelin recientemente. De este modo, las judías se mezclan con setas o con pequeñas albóndigas --de proteína animal-- y la coliflor baila con cuscús, con huevo o con bacalao.

Dolce Pizza y los veganos, calle Hipòlit Lázaro 34

A pocos metros de la Sagrada Familia y regentada por italianos, una amplia carta sorprende a todo el que se acerca a probar esta pizzería vegana. Más del 80% de los ingredientes utilizados son ecológicos y no os preocupéis, el restaurante cuenta con una selección de pizzas con queso ideadas para vegetarianos.

Café Blueproject, calle Princesa 57

Fue el primer restaurante crudivegano de Barcelona. Con comida 100% ecológica y de proximidad, los alimentos llegados del Maresme y El Prat de Llobregat no se cuecen a más de 42 grados. Muy recomendable el menú semanal que ofrece, con la pizza cósmica y los canelones rellenos de verdura como platos estrella.

Flax & Kale, calle Tallers 74B

En Flax & Kale optan por la cocina flexiteriana, con un 80% de ingredientes de origen vegetal y un 20% restante de pescado azul. Para el día que os apetezca saltaros las reglas, imposible dejar de probar la Tuna Loves Wasabi Burger, una hamburguesa de atún con cebolla, gengibre y mayonesa de wasabi. Otra de las sugerencias es el bacalao negro marinado con miso y verduras. Ideal tanto para desayunar, comer, merendar, cenar o hasta para un brunch.

La Riera, calle Regent Mendieta 15

La Riera suma más de 30 años de experiencia como punto de referencia de la cocina vegana en Barcelona. A pocos pasos del Camp Nou, el menú espantará los fantasmas de aquellos que piensan que la cocina vegana es sinónimo de quedarse con hambre --tres platos y postres en el menú--. Recomendables las pizzas, las quiches, la paella de quinoa, las ensaladas y los pasteles caseros.

Macrobiotic Zen, calle Muntaner 12

Probablemente fue el primer restaurante macrobiótico de España, a principios de los años 70. Empezó siendo una tienda de productos típicos japoneses, como las algas o el miso, y se convirtió en un restaurante. Aquí los azúcares refinados quedan eliminados y todo se trebaja de la mano de aceites vegetales naturales. Otra negativa: las verduras y frutas de fuera de temporada y los productos procesados químicamente.

My Pillow, calle Villarroel 227

El fast food del veganismo. Entre los platos de más éxito destacan las ensaladas de quinoa, el arroz con tofu, las hamburguesas veganas o los canelones rebozados con crema de cebolla caramelizada. A un precio ajustado también se pueden añadir los zumos naturales. Pese a ser un restaurante vegetariano se puede solicitar la retirada del huevo o el queso de los menús.

Petit Brot, calle Doctor Bou 10

Los mejores zumos prensados en frío de Barcelona, dicen. Hechos a base de verdura y fruta fresca, se elaboran frente al cliente y no se envasan nunca con tal de que no pierdan sus propiedades. Todos los alimentos son 100% ecológicos, crudiveganos y de proximidad. Los platos estrella son la ensalada del sol, los falafels y las pizzas.

Quinoa bar Vegetarià, Travessera de Gràcia 203

En el local se mezclan los menús con la comida rápida. Si los zoodies, las quiches, los woks, las ensaladas, sopas y hamburguesas son los protagonistas, en el Quino bar Vegetarià también destacan sus dulces, como el pastel de zanahoria. Además, es un imprescindible para los amantes del café, con leche para todos los públicos: de soja, de arroz, de avellana y de almendra.

Sésamo, calle Sant Antoni Abad 52

Sésamo es ideal para los amante del tapeo, con un menú de siete tapas para compartir. Las que recomienda la guía son las croquetas de setas, los ñoquis de remolacha y avellana rellenos de gorgonzola y la coliflor al horno.

Teresa Carles, calle Jovellanos 2

Una auténtica estrella en redes sociales, ha llevado la cocina tradicional al campo del veganismo. En Teresa Carles es posible probar una olla aranesa con pilota y butifarra negra vegana.