El homenaje a los vinos centenarios de Rioja Alavesa

El vino Glorioso Selección Especial 100 años homenajea a una edición centenaria. / Ilustraciones: Jordi Català

El homenaje a los vinos centenarios de Rioja Alavesa

Bodegas Palacio presenta una edición en honor a Glorioso, un vino elaborado hace cien años que marcó tendencia entre los productos de esta región de Álava

Jordi Català

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BARCELONA

27/05/2017 - 06:55h

Bodegas Palacio, pionera entre las bodegas riojanas, fue fundada en 1894 en Laguardia, en pleno corazón de Rioja Alavesa, en una villa medieval amurallada con gran valor histórico, rodeada de viñedos y con una ubicación privilegiada para el cultivo de la vid.

Su creador fue Cosme Palacio y Bermejillo, empresario bilbaíno y enólogo por la Universidad de Montpellier. Allí descubrió que los suelos arcillosos-calcáreos de esta región son ideales para que las cepas regulen su demanda de humedad, y así podía producir vinos de gran calidad. La ubicación de los viñedos, con orientación sur y protegidos de los vientos fríos del norte por la Sierra de Cantabria, permitían que las vides obtuvieran el calor necesario para la maduración óptima del fruto.

En 1899 lanzaron se produjo la primera añada, y al poco tiempo presentaron Cosme Palacio y Hermanos, un vino que se convirtió en referencial y que ha mantenido músculo hasta los tiempos actuales. El edificio de la primera bodega se ha reconvertido en un acogedor hotel con vocación enológica, al lado del cual se alza el nuevo edificio que cuenta con una nave de crianza que acoge hasta 12.000 barricas, en su mayoría de roble francés.

Un vino que marcó tendencia

Uno de los grandes hitos de esta bodega fue el lanzamiento de Glorioso, en 1917. Ganador de más de 200 medallas de oro y puntuaciones superiores a los 90 puntos en concursos nacionales e internacionales, se abrió camino entre la sociedad bilbaína de la época.

El homenaje a los vinos centenarios de Rioja Alavesa. O2B

Un siglo después, la bodega lanza el Glorioso Selección Especial 100 años. Para elaborarlo se trabajó con viñedos que reunían características únicas, con un sistema de elaboración que permitía lograr la mejor expresión de la variedad tempranillo, con un mínimo de 13 meses en barrica bordelesa de roble francés, con un tostado medio y un tiempo de reposo en botella de, al menos, seis meses.

Así llega este vino de gran calidad, que con su aroma intenso, su sabor envolvente y su final refrescante logra la máxima expresión de su origen. Con una buena relación calidad-precio, es un homenaje para el consumidor que, desde hace más de un siglo, acompaña a las Bodegas Palacio. 

Roberto Rodríguez, enólogo de las Bodegas Palacio
Roberto Rodríguez, enólogo de las Bodegas Palacio.