El conflicto de NH Hotel Group golpea su valor

Imagen de la Junta de Accionistas de NH Hotel Group.

El conflicto de NH Hotel Group golpea su valor

Los analistas no ven un incremento de la rentabilidad a corto plazo y recomiendan vender pese a reconocer que se encuentra un 8% por debajo del precio objetivo

Carles Huguet

BARCELONA

03/02/2017 - 06:00h

Los movimientos de los fondos minoritarios y Hesperia en NH Hotel Group para forzar una opa de HNA (29,5%) parecen generar un efecto contrario. A día de hoy, el mercado ve más lejana que nunca la adquisición definitiva de la hotelera por parte del grupo chino y la acción ha caído un 5% desde la salida de los representantes asiáticos del consejo de administración. Es más, los expertos recomiendan vender ante la perspectiva de que el valor del papel toque cifras todavía más bajas.

La participación de la compañía cerró la sesión del jueves a 4,15 euros, un 7% menos del precio objetivo, de 4,4 euros, según el Banc Sabadell. El analista de la entidad Francisco Rodríguez no ve razones para el ataque de HNA al capital de NH mientras todavía digiere Carlson la adquisición del 15% de Hilton y prepara la compra definitiva de Rezidor. “Hasta que acabe la última operación y pueda analizar de manera más concreta las sinergias con la firma española, es difícil que se lance”, señala.

La posición de fuerza del grupo chino en el accionariado dificulta la entrada de un tercero. Además, el valor actual de la acción “no sería suficientemente atractivo” para los fondos, que accedieron a la empresa por un precio de entre 4 y 5 euros el papel. “La sensación es que la compañía se ha alejado del foco de su negocio”, remata el experto.

Sin embargo, la guerra accionarial de HNA contra Oceanwood y Hesperia no es la única razón para recomendar la huida. La hotelera ha cerrado un 2016 peor de lo esperado, con un beneficio antes de impuestos (Ebitda) que será un 7% inferior al previsto. Por ello, para el 2017 la entidad catalana rebaja la estimación del Ebitda un 2% que, pese a ello, será un 21% superior al del ejercicio actual.

Los dos grandes contratiempos operativos de NH han sido ajenos a su responsabilidad. Pese a disparar el flujo de turistas hacia España, los atentados terroristas golpean las perspectivas de crecimiento de la cadena. Los del Aeropuerto de Bruselas han supuesto una sangría para las aspiraciones de la firma que dirige Ramón Aragonés. Bélgica representa el 3% de las habitaciones del grupo y la división Benelux –suma el 22% de las ventas-- se desarrolla al ritmo del 1,8% frente al 6% estimado.

En la capital belga, la cotizada augura una recuperación clara del negocio a lo largo de 2017. Rodríguez es escéptico y advierte que, de producirse, no sería antes del segundo semestre.

Mientras, la debilidad de Latinoamérica y la devaluación de sus divisas ha frenado en seco el crecimiento en el continente frente al 1,4% que preveía la compañía.

Las sorpresas llegan desde Alemania, con un comportamiento del sector de negocios superior al augurado debido a la buena temporada ferial en el país: el país teutón crece un 8,9% frente al 8,6% estimado. España (+14,4%) e Italia (-3% debido a la Expo de Milán en 2015) se han comportado sin novedades.

Pese a los recortes mencionados, hay razones que invitan a ser optimistas en 2017. “La buena situación de la economía española debería permitir un crecimiento de la rentabilidad por habitación disponible del 10%", señala el analista. La esperable recuperación belga redondearía los números de NH --que pese a verse reducidos por la entidad siguen siendo superiores a los de 2016-- que vislumbra un crecimiento de los ingresos del 5%.

A largo plazo, la hotelera aspira a cumplir el Plan Estratégico, que hasta el momento genera buenos resultados. Las aspiraciones de la hotelera de rondar los 250 millones de euros de Ebitda en 2017 son secundadas por el Banc Sabadell que, no obstante, ha rebajado su previsión de los 256 millones a 248.

La exitosa aplicación de la Carta Magna y el reposicionamiento de buena parte de su portfolio de inmuebles han llevado a muchos medios a especular con un retorno al dividendo el año que viene. La remuneración, olvidada desde el 2008, no es “previsible” según la entidad. “El nivel de endeudamiento sigue siendo elevado, el esfuerzo inversor todavía es fuerte y, pese a las refinanciaciones, hay un vencimiento de 257 millones en 2018”, sentencia. En 2018, la historia ya será diferente.