El gobierno pone coto a los contratos temporales en el turismo

La gastronomía y hostelería son los grandes empleadores de Semana Santa, pero la mayoría son contratos temporales.

El gobierno pone coto a los contratos temporales en el turismo

Para evitar la explosión de los empleos de días o semanas, el Ministerio de Empleo otorgará incentivos fiscales a los contratos de larga duración

Carles Huguet

BARCELONA

14/04/2017 - 12:59h

Semana Santa, Navidades y la temporada de verano son los picos de contrataciones en el sector turístico. Según la patronal de las agencias de colocación Asempleo, durante estos días se crearán casi 148.000 puestos de trabajo, sobre todo en el sector de la restauración y la hostelería.

Pero la gran mayoría de estos contratos son temporales, por lo que las nuevas plazas sólo son un parche para solucionar el problema del paro.

El gobierno quiere bajar la temporalidad en el sector turístico, y en los presupuestos generales del Estado se contempla otorgar beneficios fiscales a los nuevos contratos que se mantengan más allá de la temporada estival. Además se renovarán las exenciones de los pagos a la Seguridad Social a las empresas que mantengan en nómina a sus empleados fijos discontinuos durante noviembre, febrero y marzo.

Las empresas tendrán una bonificación del 50% en los pagos a la Seguridad Social

Las empresas del sector tendrán una bonificación del 50% de las cuotas a la Seguridad Social, y también en los pagos de la cobertura de desempleo, Fogada y de Formación Profesional, informa Expansión.

Esta medida se aplica con retroactividad al 1 de enero de este año, o sea que aquellos empresarios que han mantenido a sus empleados durante el pasado invierno recibirán un reintegro de los pagos realizados.

La rebaja de las cotizaciones ya se realizaba desde 2015 para dos meses “flojos” para el sector turístico, como son los de noviembre y marzo, y el año pasado febrero se sumó a este beneficio. En el caso de los nuevos incentivos, para una base de cotización de 1.200 euros, el ahorro fiscal es de unos 680 euros por trabajador en los tres meses de vigencia (más de 226 euros por mes).