La hipoteca de Barceló: más de 1.100 millones en alquileres

Un hotel de Barceló.

La hipoteca de Barceló: más de 1.100 millones en alquileres

La mayor parte de los pagos obedecerán a los establecimientos españoles mientras que 138 millones responden al arrendamiento de tres aeronaves

Carles Huguet

BARCELONA

21/05/2017 - 07:00h

La crisis del ladrillo todavía hace mella en las hoteleras españolas. Tradicionalmente acostumbradas a poseer los hoteles que vendían, las deudas las obligaron a desprenderse de los cimientos para imitar el negocio anglosajón: alquileres, franquicias o gestión. Las inyecciones de efectivo sirvieron para aliviar las cuentas de las compañías, pero encerraron una trampa a largo plazo: las tasas a pagar a los propietarios para seguir manteniendo su cartel en el alojamiento. En el caso de Barceló, la cantidad asciende a los 1.153 millones de euros.

La cadena balear deberá afrontar pagos por valor de 79,6 millones de euros a lo largo de 2017. En el próximo lustro la cifra para explotar los activos asciende a 404 millones de euros. Ya a largo, plazo restan 611 millones.

Según las cifras a las que ha tenido acceso Cerodosbé, la compañía tiene 44 hoteles con contratos de arrendamiento en España. Uno de ellos tiene vigencia hasta el 2057, 16 hasta el 2030 y el resto oscila entre 2017 y 2035. Así, deberá abonar 892 millones a los socios para mantener los derechos sobre los establecimientos.

En Italia, los cinco contratos vencen entre 2018 y 2018, con unos costes de 34 millones. Mientras, los dos alojamientos de Praga (República Checa) se mantendrán hasta 2016 y 2017 con unas obligaciones de 12,8 millones. En el resto de la región europea y mediterránea, la cadena disfruta de cuatro hoteles en Alemania, Turquía, Egipto y Hungría atados hasta entre el 2017 y el 2013. Su precio es de 62,3 millones de euros.

Mientras, en Latinoamérica, Barceló tiene en régimen de arrendamiento dos activos en México y uno en Panamá con vencimientos entre 2019 y 2026 con un alquiler total de 14,3 millones de euros. 

La cifra total ha crecido desde los 977 millones de euros que lucían las cuentas de la empresa al cierre de 2015. Como alertaba el investigador Ismael Yrigoy, de la Universidad de las Islas Baleares, las firmas que han recurrido a las ventas corren el riesgo de que los fondos de inversión que hoy poseen sus antiguos inmuebles aumenten los alquileres a las cadenas españolas. Una medida que podría implicar, de nuevo, la búsqueda de fondos y la venta de nuevos establecimientos para obtener la liquidez necesaria. Un pez que se muerde la cola.

Y es que en el último lustro, la compañía ha acudido en varias ocasiones al mercado en busca de compradores para sus inmuebles. En diciembre de 2012 se deshizo de dos alojamientos en Barcelona y uno en Hamburgo por 78 millones. Un año después vendió varios complejos en el archipiélago canario por unos 200 millones de euros.

Sin embargo, la mayor operación ha sido la creación de la socimi Bay de la mano de Hispania, por la que percibirá alrededor de 300 millones de euros. La hotelera ha mantenido el 19,5% del capital de la flamante sociedad y se ha asegurado la gestión de los 16 establecimientos incluidos hasta el 2030.

Con la recuperación del sector turístico como bandera y los ingresos extraordinarios como soporte, Barceló ha logrado reducir sus deudas financieras desde los 717 millones de euros de 2014 a los 494 millones actuales. El recorte ha llegado acompañado de un incremento del ebitda, por lo que el ratio se ha reducido desde las 3,3 veces a sólo 1,5.

Los contratos de alquiler hoteleros están abonados por las obligaciones de la división aérea del grupo: Evelop. La aerolínea vuela a La Habana, Cancún, Punta Cana y las Islas Mauricio con cuatro aviones arrendados: dos Airbus A330 atados hasta 2019 y 2025, respectivamente, y dos Airbus A320 firmados hasta 2021. Así, el volumen de pagos total de las naves asciende a 138 millones de euros, un 9,73% menos que el año pasado.

En 2016, Barceló ganó 125 millones de euros, un 25% menos que el año anterior. Además, cerró el ejercicio con una cifra de negocio de 2.855 millones, un 15,1% más, y unas ventas netas de 1.979,7 millones, un 32,7% superiores.