Las dos esperanzas para los inversores que quieren comprar un hotel en BCN

Una panorámica de Barcelona.

Las dos esperanzas para los inversores que quieren comprar un hotel en BCN

Fondos de inversión, socimis y grandes marcas se agarran a una pareja de perfiles como única posibilidad de entrar en la capital catalana

Carles Huguet

BARCELONA

23/03/2017 - 06:00h

Adquirir un hotel a día de hoy en Barcelona es prácticamente imposible. El plan urbanístico de Colau que impide la apertura de nuevos alojamientos ha provocado una inflación del precio de las licencias ya existentes. El mercado aguarda a que algún propietario ponga a la venta su inmueble a costes razonables, pues son muchos los que se desmarcan con precios desorbitados a sabiendas de la exclusividad de su producto.

Pese a la calma, la consultora Aguirre Newman vislumbra con optimismo el año 2017. “Es cierto que el ritmo se ha frenado, pero a lo largo del año va a haber operaciones”, asegura Alejandro Coll, analista del área hotelera de la firma. Además, señala las dos ventanas por las que podrían producirse las transacciones: fondos de inversión con ganas de obtener ya sus plusvalías y familias hoteleras.

 “Las operaciones van a ser caras, pero esperamos que haya activos a la venta a precios razonables”, señala. Por ello, confía en los vehículos inversores de capital riesgo que ya hayan cumplido su periodo de permanencia en la capital catalana. Cómo explicó Economía Digital en diciembre, 2017 será el año en que Oaktree, Lone Star, Apollo o Cerberus se desharán del ladrillo adquirido desde 2012.

Mientras, el otro perfil vendedor apunta a aquellas familias hoteleras, quizás inmersas en un cambio de generación, que ven el alza de los precios como un buen momento para desprenderse de un activo.

“Cualquier persona que tiene hotel se piensa que puede pedir precios disparatados porque el Ayuntamiento no concede nuevos permisos”, lamenta el gestor de un fondo nacional. Un par de ejemplos: El Silken Diagonal, a la venta por 80 millones de euros, y el Casa Fuster, al mercado por 150 millones.

A cambio, los vehículos oportunista quedarán reemplazados por inversores que traten de sumar valor añadido a los inmuebles y con una visión de largo plazo.